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Guarani

CULMINÓ CURSO DE GUARANI EN OBERÁ, ARGENTINA

REPÚBLICA DEL PARAGUAY

ATENEO DE LENGUA Y CULTURA GUARANI

GUARANI, MERCOSUR ÑE’Ê TEETE

 

CULMINÓ CURSO DE GUARANI EN OBERÁ, ARGENTINA

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         El viernes 21 de setiembre de 2012, se realizó en la Casa de la Colectividad Paraguaya de la Ciudad de Oberá, Provincia de Misiones, Argentina; la Clausura del CURSO TALLER DE IDIOMA GUARANI, desarrollado por el Prof. Juan Ramón Fariña. La entrega de certificados de conclusión estuvo a cargo del Prof. José Ramón Fariña, del Dr. Carlos González Díaz, Presidente de la Colectividad Paraguaya de Oberá y el Sr. José Alderete.

 

Estudiantes de Guarani de Oberá, Misiones, Argentina posan con los certificados expedidos por el ATENEO DE LENGUA Y CULTURA GUARANI

 

            Ko mbo’esyry niko ojejapókuri oîgui heta tapicha oikóva Overápe oikuase ha oikuaaporâsevéva Guarani ñe’ê. Mbo’ehára Juan Ramón Fariña ouva’ekue ATENEO DE LENGUA Y CULTURA GUARANIme oipotágui pe mbo’esyry opyta ATENEO poguýpe ha oñemonei rire ichupe oñemoñepyrûkuri pe mbo’esyry, péina oĝuahêjeýmava ijapýpe.

 

            El curso (http://oberactiva.com.ar/?p=2334), que se extendió del 29 de abril al 31 de agosto de 2012, tuvo lugar en la Casa de la Colectividad Paraguaya de la Ciudad de Oberá, siendo los días de clases los viernes de 20 a 21 horas y los sábados de 10 a 11 horas.

 


José Alderete, Juan Ramón Fariña ha Carlos González Díaz

 

            La nómina de quienes concluyeron el Curso Taller de Idioma Guarani y recibieron el certificado del ATENEO DE LENGUA Y CULTURA GUARANI es la siguiente: Enrique Daniel Fridenberg; Albino Omar Jara; Jose Domingo Fabio; Oscar Julio Fadda; Lujana Pastora Zelarayan; Migdonio Sanabria; Tania Adelaida Miño Kinas; Maria Teodora Brizuela; Hector Antonio Lopez; Rodrigo Manuel Dutra; Miguel Angel Stupirski; Llamil Flores Torres; Norma Beatriz Ortiz y Selene Kinderneg.

 


Juan Ramón Fariña ha David Galeano Olivera

 

            ATENEO DE LENGUA Y CULTURA GUARANI rérape rome’ê ore vy’apavê ha ore jehechakuaa Mbo’ehára Juan Ramón Fariña-pe omotenondére ko mbo’esyry ha upéicha avei umi temimbo’épe oñembojáre oñembokatupyrývo Guarani ñe’ême.

 

           Maitei horyvéva opavavépe

 

David Galeano Olivera,

ATENEO Motenondehára

davidgaleanoolivera@gmail.com

www.ateneoguarani.edu.py

 

ENTREGA DE SÍMBOLOS EN EL INSTITUTO ANDRÉS BARBERO

ATENEO DE LENGUA Y CULTURA GUARANI

Maitei horyvéva opavavépe

David Galeano Olivera                                         

 

ENTREGA DE SÍMBOLOS EN EL INSTITUTO ANDRÉS BARBERO

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       El jueves 20 de setiembre de 2012, en horas de la mañana, se realizó la Ceremonia de entrega de Símbolos a los Estudiantes del Primer Curso de las Carreras de Enfermería y Obstetricia del Instituto Dr. Andrés Barbero de la Universidad Nacional de Asunción. El acto se realizó en el predio del Instituto ubicado en el Campus Universidario de San Lorenzo y fue presidido por la Directora General de la institución, Prof.Lic. Rosalía Rodríguez de López; quien estuvo acompañada por la Directora de la Carrera de Enfermería, Prof.Lic. Beatriz Balbuena y por la Directora de la Carrera de Obstetricia, Prof.Lic. Enriqueta Valiente de Guerrero; y demás autoridades del IAB.

 

          Motenondeharakuéra, temimbo’e, túva, sy, mbo’ehára ha mba’apohára IAB-pegua ijatýkuri upe árape ha torypópe omomorâ hikuái umi temimbo’e oikeva’ekue IAB-pe, ko ary 2012-pe ha péina oîmava mbo’esyry peteîháme. Ñembo’e, ñe’êsyry, ñe’êpoty, jeroky ha purahéi rupive ojehechakuaa chupekuéra. Iporâ avei ja’e ko aty guasu ojejapohague mokôive ñane ñe’ême.

 

          El encuentro se inició con la misa bilingüe (Guarani-Castellano) oficiada por el sacerdote Freddy Yamil Rodríguez, de la Catedral de San Lorenzo. Posteriormente, se entonó el Himno Nacional. Seguidamente se escucharon las palabras, en Guarani y en Castellano, de la Prof.Lic. Rosalía Rodríguez de López, Directora General del Instituto. A continuación, las autoridades y las y los instructores de práctica de ambas carreras hicieron entrega del símbolo de la Carrera de Enfermería y Obstetricia a los estudiantes del primer curso de Enfermería y Obstetricia.

 


Pa’i Freddy Yamil Rodríguez

 

Prof.Lic. Rosalía Rodríguez de López

 

 

El coro

Coro 1º 1ª de Enfermería

Estudiantes de Obstetricia danzando Katuri Abente

Profesores de Enfermería danzando Chirikoe

 

           Upéi, María del Carmen opurahéikuri “Ne rendápe aju” (http://www.youtube.com/watch?v=eXswnW_1P4k&feature=youtu.be) ha “Cambia todo cambia”. Gabriela Villamayor ohendukákuri “Regalo de amor” ha peteî Emiliano-re “La cautiva”. Temimbo’e Obstetricia-gua ojerokýkuri “Katuri Abente”. Claudia Ferreira ohendukákuri peteî ñe’êpoty oikeramóvape ĝuarâ. Upe rire, Temimbo’e 1º 1ª Enfermería-gua opurahéikuri avei. Susan Aveiro opurahéikuri “Un largo viaje” ha ambue purahéi ojejerureva’ekue ichupe. Maymáva ohecharamókuri chupe ipuporâiterei rupi. Mbo’ehára Esperanza Paniagua he’íkuri ñe’êpoty “En vano” Ortíz Guerrero mba’éva. Mbo’ehára Felipa Peña he’íkuri ñe’êpoty “Las siete cabrillas” Emiliano-re. David Cáceres katu opurahéi “Hoy” ha “Tienes que creer”. Elvio, mbaraka mbopuha, ohendukákuri “Ryguasu kokore” Efrén Kamba’i Echeverría mba’e. Mbo’ehára Enfermería-gua ojerokýkuri “Chirikoe”.

 

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Mbo’ehára Jorgelina Alcaraz de Espínola ha David Galeano Olivera

 

Ver Día de la Obstetra en (http://cafehistoria.ning.com/profiles/blogs/d-a-de-la-obstetra-guar...)

 

Ver Día de la Enfermera en (http://cafehistoria.ning.com/profiles/blogs/12-de-mayo-d-a-de-la-en...)

 

Ver El Instituto Andrés Barbero y el Bicentenario en (http://cafehistoria.ning.com/profiles/blogs/festejo-del-bicentenari...)

 

Ver 1ª. Olimpiada Cultural y Día del Folklore en (http://cafehistoria.ning.com/profiles/blogs/primera-olimpiada-cultu...)

    

SOBERANÍA CULTURAL, IDENTIDAD Y LENGUA GUARANI

SOBERANÍA CULTURAL, IDENTIDAD Y LENGUA GUARANI

Por:  David Galeano Olivera

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I. INTRODUCCIÓN (MOÑEPYRÛ)

          Existen muchas lenguas o idiomas en el mundo. Según los últimos datos son más de seis mil lenguas las que aún se hablan en la tierra. Varias de ellas inclusive trascendieron sus fronteras originales y mediante los innumerables procesos de conquista y colonización a lo largo de la historia, se impusieron en varios otros países del mundo, así por ejemplo, el inglés, el castellano, el francés o el portugués y más antiguamente el griego y el latín. En otras palabras, y desde un punto de vista geopolítico, dichas lenguas son la manifestación indubitable de la hegemonía de los países más poderosos por sobre los más pequeños, menos desarrollados, indefensos, con menor poder hegemónico, minoritarios y minorizados. Esta es la representación de la eterna lucha de los poderosos que ambicionan más y los débiles que no disponen de los recursos necesarios para su protección o defensa de los ataques despiadados a los que están sometidos de manera inmisericorde.

 


 

II. DESARROLLO (HETEPY)

1.- Identidad cultural, lenguas y fuerzas hegemónicas

          Sin ninguna duda, cada día, los países poderosos procuran ganar terreno mediante la imposición abierta o encubierta de cualquiera de los elementos de su identidad cultural, así por ejemplo, a través de la difusión de sus idiomas y de sus diversos productos (alimentos, bebidas, ropas, etc). En América, invadida por los ingleses, españoles, portugueses y franceses, se impusieron territorialmente los ingleses y españoles; sin embargo, el poderío inglés hoy invadió masivamente el mundo latino mediante una guerra de empoderamiento, silenciosa pero efectiva. Sin tener que ir muy lejos, en el Paraguay y en el entorno hispano-hablante, asistimos a la invasión del inglés con locuciones como: shopping, full, email, facebook, twitter, lobby, showroom, iphone, notebook, pendrive, blackberry, after office, coffee break, fashion, etc; y obviamente, en dicho proceso de colonización lingüística influyen tremendamente los medios masivos de comunicación que están “controlados” por los más poderosos. Estas lenguas hegemónicas al imponerse en otros territorios también posesionan al país que detenta el “poder”, violando de manera sistemática la soberanía nacional del más débil. Es más, las personas que se resisten a utilizar estas nuevas palabras prácticamente “dejan de existir - no existen”. A tanto llegó la fuerza de la dominación que hasta nos pintan estas nuevas palabras como fáciles de decir más allá que resulten difíciles de pronunciar. Todo apunta a presentarnos a estos idiomas hegemónicos como los más fáciles, los exitosos, los que abren todas las puertas, los que nos comunican con el resto del mundo, los que tienen más estatus, los que nos asocian a una mayor y mejor formación académica y a un más elevado nivel de inteligencia. En fín, los beneficios que nos ofrecen estos super idiomas son innumerables y fabulosos. A no dudarlo, la idea de la globalización está directamente asociada a los intereses de empoderamiento de las potencias hegemónicas. La globalización es un gran negocio, es el negocio, de estos grandes países que mueven los hilos del mundo; por lo que podemos inferir que la globalización es a todas luces un proceso de dominación, en el cual los más fuertes se imponen a los más débiles. Mediante la globalización se “unifica” el mundo en torno al idioma, a las tradiciones, costumbres, producciones, etc de una sola potencia; o en otras palabras y usando una añeja frase: todos los caminos conducen a Roma. La aldea global apunta a convertir a todos en ciudadanos de un solo territorio, hablantes mayoritarios del inglés y consumidores acérrimos de todo lo que el gran imperio produce.

 

          Se deduce entonces que en esa carrera de globalización cualquier modelo cultural extraño al que se quiere imponer se convierte en estorbo, molestia y peligro. De allí que a más de las estrategias de difusión masiva de las lenguas hegemónicas también existe un velado proceso de discriminación, invisibilización y anulación de cualquier otra lengua emergente. Aquí es donde el más grande -por cualquier medio- intenta constantemente comerse al más chico.

 

2.- Soberanía, Identidad Cultural y Globalización

          Jean Bodín, en 1576, en “Los seis libros de la República” (http://www.cem.itesm.mx/derecho/sitioobservatorio/info/islas/38_A_G...) definió a la soberanía como “el poder absoluto, esto es supremo de los ciudadanos y súbditos, no sometido a las leyes, salvo la de Dios y la natural. Es un poder perpetuo (de por vida de quien tiene el poder) de una República, no delegado, inalienable e imprescriptible. En este sentido, la soberanía no es limitada, ni en poder ni en tiempo. El soberano no está sujeto a las leyes porque “no es posible mandarse a sí mismo”. Es además un poder indivisible, que le da por lo tanto unidad y establidad”. Jean Jacques Rousseau en “El contrato social” (http://www.fundecbogota.com/libros/Juan%20J.%20Rousseau%20-%20El%20...), publicado en 1762, dice que la soberanía reside en la colectivad o el pueblo; que origina el poder enajenando sus derechos como pueblo a favor de la autoridad. Para Rousseau cada ciudadano es a la vez soberano y súbdito, ya que contribuye a crear tanto la autoridad y a formar parte de ella; ya que por su razón soberana o su voluntad dio origen a la mencionada autoridad y por otra parte está sujeto a esa misma autoridad desde el momento en que se obliga a obedecerla.

 

          La soberanía popular implica pues que la residencia legal y efectiva del poder de mando de un conjunto social se encuentra y se ejerce en y por la universalidad de los ciudadanos; es decir, el pueblo, sobre todo en los países democráticos.

 

          Lo expuesto nos conduce sostener también que cada pueblo soberano tiene a más del territorio geográfico y la población, una identidad cultural, entendiendo por ella el patrimonio creativo colectivo acumulado a través del tiempo, que distingue a una nación de otra y que genera el sentido de pertenencia en sus ciudadanos. En otras palabras, un pueblo es dueño de un patrimonio colectivo construido a los largo de su historia y que se caracteriza esencialmente por contener modelos culturales comunes, tales como el idioma, las costumbres, las tradiciones, las creencias, los usos, etc. De allí es que hablamos de la cultura con sentido nacional, así, cultura paraguaya, cultura argentina, cultura brasileña, cultura española, cultura norteamericana, etc. Cada una de ellas posee como parte de su identidad un idioma propio o lengua materna, comidas típicas, vestimentas tradicionales, expresiones artesanales, etc. Sin embargo, son esa soberanía y esa identidad cultural las que de un tiempo a esta parte están siendo perturbadas, soliviantadas, degradadas o rebasadas -en los países de mediano y pequeño porte- por los grandes poderes hegemónicos que poseen un planificado e implacable poder de penetración o invasión.

 

            Por otro lado, hablar del ser humano es hablar básicamente de sociedad, cultura, tiempo y espacio, y por consiguiente, el ser humano implica diversidad. Precisamente, la Antropología Cultural nos demuestra que no somos iguales y que en muchos casos apenas nos parecemos. Es así que un paraguayo se diferencia de un argentino, un brasileño, un norteamericano, un alemán o un japónes por el idioma que habla, por las costumbres, creencias, usos y tradiciones que aprende, posee, practica, difunde y hereda; y por el espacio y el tiempo en el cual vive. Definitivamente, más nos parecemos en las pequeñas asociaciones (núcleo familiar) y nos parecemos menos, mucho menos, en la asociaciones más generales o globalizadas. Obviamente esto deja al descubierto que la globalización es apenas un pretexto, una cuestión de marketing, donde algunas poderosas transnacionales “hacen su golpe” procurando hacernos creer que todo apunta indefectiblemente a una fantasiosa “supra-cultura”. Por tanto, es muy difícil que Mc Donald’s y Coca Cola puedan ser más que el Guarani, la mandioca y el terere, o que un guiso carretero correntino o que una feijoada brasileña. En el fondo, a todos nos gusta y nos sentimos muy orgullosos de “lo nuestro”, de nuestra gente, de nuestro valle y de nuestra patria. En serio, para mi es imposible imaginarme a un paraguayo sin Guarani, mandioca y terere, es más, sin Guarani, mandioca y terere ese individuo deja de ser paraguayo y se convierte en cualquier cosa. Lo señalado no es una mera expresión chauvinista ni la manifestación del nacionalismo a ultranza, es simplemente una cuestión lógica e innata a la condición humana.

 

            Así como nosotros los paraguayos, también los argentinos, los brasileños, los norteamericanos, los alemanes y los japoneses tienen su manera de ser. Al igual que nosotros también ellos se consideran especiales y -por supuesto- más y mejores que el resto del mundo. Es más, pese a los procesos de integración regional como por ejemplo la Unión Europea o el Mercosur, cada Estado miembro de dichos bloques sigue haciendo lo imposible por potenciar su identidad cultural o idiosincrasia (idiomas, artesanías, comidas típicas, fiestas populares, etc), exponiéndola y “vendiéndola” a través de paquetes turísticos y por los medios tecnológicos de difusión como internet inclusive. Por consiguiente, al hablar de la idiosincrasia o de la identidad cultural hablamos de las particularidades sociales y culturales que definen una manera de ser recurrente, cotidiana y característica de los miembros de una sociedad específica; y por ende, la identidad cultural es algo “normal” en cualquier sociedad humana.

 

3.- La lengua Guarani y el Paraguay

            En ese sentido y refiriéndonos a la situación del Paraguay podemos decir que, al igual que los demás países, el nuestro se precia de su soberanía como república (política) y como nación (cultural), cuestión esta última que se evidencia a través de su identidad cultural, donde la Lengua Guarani es su principal y más valioso componente. El Guarani no solamente es un idioma o un idioma más, en el caso paraguayo es el incuestionable factor de cohesión psicosocial. Es imposible pensar en el Paraguay sin el Guarani y en el Guarani sin el Paraguay.

 

            Hasta hoy son muchos, paraguayos y extranjeros, que siguen preguntándose cómo es que el Guarani se impuso al castellano. Mas llamativa resulta la cuestión cuando que sus hablantes nativos, originarios, los Guarani, hoy apenas constituyen el 0,7 % de los seis millones y medio de habitantes que tiene el Paraguay; sin embargo, en un hecho increíble y sorprendente, casi el 90 % de la población del país sigue hablando el Guarani, que sobrevivió a las formas más terribles de represión y opresión. Los Guarani-hablantes recibieron a lo largo de la historia todo tipo de agresiones verbales y castigos físicos por hablar esta lengua prohibida. Pero cosa notable, José Gaspar Rodríguez de Francia fue uno de los primeros en usar corrientemente el Guarani en sus alocuciones a la población; y, posteriormente, en ocasión de las dos grandes guerras que sostuvo el Paraguay, los estrategas y líderes del ejército paraguayo, se valieron del Guarani como herramienta de comunicación. El Mcal. Francisco Solano López incluso convocó, en Jataity Kora, a un mini congreso para establecer un alfabeto o abecedario, que permitió la publicación de los periódicos de trinchera como el “Kavichu’i”, el “Cacique Lambare”, “La estrella” y “El centinela” que contenían prosa y verso que satirizaban al enemigo. Así como el Mcal. López, también el Mariscal José Félix Estigarribia dispuso el uso oficial del Guarani por parte del ejército paraguayo para todas las comunicaciones. Ni los uruguayos, ni los argentinos ni los brasileños en la Guerra contra la Triple Alianza; ni los bolivianos en la Guerra del Chaco; pudieron “entender” las comunicaciones de las tropas paraguayas por una sencilla y obvia razón: el uso de la Lengua Guarani, la poderosa lengua de los paraguayos, el “inglés paraguayo”.

 

4.- El Guarani, su persecución y su reivindicación

            Lo anotado precedentemente deja al descubierto que la lengua Guarani se convirtió en un arma estratégica e invencible, en el símbolo más evidente e indiscutible de la soberanía paraguaya y por consiguiente pasó a ser un peligro para las fuerzas contrarias. Consecuencia de ello es que culminada la Guerra Grande en 1870, una de las primeras medidas adoptadas por las tropas de ocupación fue la prohibición del uso de la Lengua Guarani sobre todo en las escuelas y simultáneamente se desarrolló una campaña de degradación de la Lengua Guarani. De esa época viene, entre otros, la palabra “guarango”, término despectivo, equivalente a ignorante, bruto, campesino, etc. Incluso, los docentes paraguayos “formados” en la Argentina hasta se “convencieron" de eso e iniciaron una triste y despiada campaña de represión a los niños Guarani-hablantes que constituían la mayoría de quienes asistían a las escuelas tanto de Asunción como del interior.

 

            Pero por más dura, sistemática y brutal que resultó dicha campaña, notablemente el Guarani logró sobreponerse a la misma. En la actualidad, la Lengua Guarani goza del aprecio de casi la totalidad de la población con excepción de unos pocos que aún guardan el resabio amargo del tiempo en que los Guarani-hablantes fueron perseguidos por hablarlo.

 

            A partir de la post guerra del Chaco, numerosas personalidades e instituciones del Paraguay iniciaron una lenta, gradual y progresiva campaña de reivindicación del Guarani y gracias a esa acción hoy el Avañe’ê es idioma oficial de la República, también es lengua oficial de Bolivia, de la Provincia de Corrientes, de varios municipios del Brasil; y sobre todo, es Idioma del Mercosur junto al castellano y al portugués. Es la primera lengua, idioma histórico, precolombino, hablado en la actual región del Mercosur. Hoy posee casi nueve millones de hablantes en los cuatro países constituyentes iniciales del bloque.

 

5.- El Guarani como lengua: características, incidencia y educación

            Lingüísticamente hablando, para alternar ambas lenguas se requiere de un enorme esfuerzo que al paraguayito le resulta tan simple como tomar un sorbo de terere o comer mandi’o chyryry. Para apreciar mejor la dificultad señalada basta mencionar, por ejemplo, que en el castellano existen preposiciones (voy a casa) y que en el Guarani hay posposiciones (aha ógape. Traducido: “voy casa a”); o bien, que en la conjugación castellana los verbos agregan sufijos (camino, caminas, camina), en tanto que, en la conjugación Guarani los verbos anteponen prefijos (aguata, reguata, oguata). Este último es un fenómeno muy importante si consideramos que los niños -desde que nacen y por cinco años de su vida hasta entrar a la escuela- estructuran la mente en Guarani y la escuela, sin éxito hasta hoy, pretende que la criatura cambie radicalmente al código lingüístico y como por obra y gracia del Espíritu Santo aprenda el castellano en uno o dos días. Cosa de locos y obviamente imposible aquí y en cualquier otro país bilingüe. Por otra parte, cabe destacar que los adjetivos calificativos del castellano expresan género y número (señor alto, señora alta, señores altos, señoras altas), en tanto que dichos adjetivos en Guarani no indican género ni número, es decir, tienen una única forma de uso (karai yvate, kuñakarai yvate, karaikuéra yvate, kuñakaraikuéra yvate. Exagerando, en Guarani no existe yvate, yvata, yvates, yvatas). Por otra parte, en castellano lo poseído precede al poseedor (el hijo de Carlos, la hija de Carlos, la casa de Carlos, el patio de Carlos), en cambio en Guarani primero está el poseedor y luego lo poseído (Kalo ra’y, Kalo rajy, Kalo róga, Kalo korapy).

 

            Lo expuesto y otros numerosos ejemplos que me reservo, nos ayudan a “darnos cuenta” de la diametral diferencia que existe entre el Guarani y el Castellano y que no es tan fácil como parece hablar de manera espontánea el Guarani y el Castellano; y también demuestra porqué es tan necesaria e impostergable la aplicación de la educación bilingüe partiendo de la enseñanza en la lengua materna; lo que de ninguna manera significa que nosotros solamente deseamos que las personas aprendan únicamente el Guarani; muy por el contrario, implica sí que nosotros deseamos la formación de personas bilingües (Guarani – Castellano) y que de ser posible también aprendan otros idiomas y que a través de ellos cualquiera pueda acceder a todos los conocimientos posibles, a la ciencia y a la tecnología. De hecho, el saber no ocupa lugar, y por otra parte, la persona que sabe es libre y cuanto más sabe más libre es.

 

            La situación expuesta (escuelas con clases, libros y exámenes en castellano para una mayoría de estudiantes Guarani-hablantes) solamente benefició a los hispano-hablantes privilegiados de nuestro país, que coincidentemente siempre detentaron el poder; y por el otro lado, perjudicó, en mayoría, a los Guarani-hablantes que entraron a la escuela y pronto la abandonaron por no entender las clases. Lo señalado quedó plasmado en un ñe’ènga muy conocido que dice “oike mbo’ehaópe ha mbo’ehao ndoikéi chupe” (entró a la escuela pero la escuela no le entró). Esta situación sirvió única y exclusivamente para mantener en la condición de analfabetos o semi-analfabetos a un alto porcentaje, casi un 40% de la población paraguaya, que tienen en común el Guarani, la ignorancia, la pobreza y la miseria; y que explica por sí porqué el paraguayo quedó detenido en el tiempo, con una cultura sencilla, rústica, en Guarani y con manchones de Castellano, sin tradición literaria, reducido a la oralidad y con escaso acceso a la ciencia y a la tecnología; aclarando que la culpa no es del Guarani sino del Estado o El Sistema que nunca encaró la enseñanza inicial en la lengua materna mayoritaria del país, el Guarani. Entiéndase bien que el problema de la mayoría de los paraguayos nunca fue el Guarani, el problema siempre fue el castellano.

 

            A ello debe sumarse que en un intento imperialista de aniquilación de la identidad paraguaya y por consiguiente del paraguayo, por muchos años y hasta hace poco se prohibió el uso del Guarani, lo que se materializó con todo tipo de medidas coercitivas que fueron desde las agresiones verbales a los castigos físicos. En varios momentos de nuestra historia se llegó a renegar del Guarani en Guarani cuando por ejemplo las madres o los padres llegaban a la escuela y pedían, en Guarani, a la profesora o al profesor que no enseñen a su hijo o a su hija en Guarani “aníke rembo’e chupe Guaraníme, embo’éke chupe castellano-pe”, decían y aún lo siguen diciendo algunos.

 

            Pero qué pasa cuando el Guarani y el castellano se mezclan en el clásico jehe’a (mal llamado jopara)? Pues ocurre algo extraordinario y sorprendente: nos seguimos entendiendo. Cuando alguien -en el molde sintáctico del castellano- dice “qué hora pio tené hína vo?”, cualquiera entiende que, más allá de la mezcla, en realidad preguntan “qué hora es”; o al revés, cuando alguien -en el molde sintáctico del Guarani- dice “nde arriero rekorei lapi de color morotî”, cualquiera sabe que en realidad eso equivale a “tú, hombre haragán (inútil) parecido al lápiz de color blanco” y en Guarani “nde, kuimba’e rekorei haiha isa’y morotîva”. Les puedo asegurar que los ejemplos mencionados son muy complicados o difíciles de comprender para un extranjero o para un castellano-hablante pero notablemente ambos casos resultan expresiones comunes y fáciles de entender (“pan comido”) para el paraguayo. Notablemente y en el afán de anular al Guarani, de a poco se metió en la cabeza de mucha gente que en el Paraguay solamente hablamos Castellano y Jopará porque el Guarani es muy difícil luego; sin embargo, cuando escuchamos el castellano de la gente podemos percibir que también se trata un simple y llano Jopara del Castellano; en otra palabras, la gente cree que habla en Castellano cuando dice “venína”, “decíleke”, “de gua’u nomáko te dije”, “te vía llevar en tu casa”, “vopa le llevaste”, “yo nio no sabía lóo”, “vo taén pio te vas a ir” y otras varias perlitas y perlotas más. Queda claro que así como existe el Guarani Jopara también existe el Castellano Jopara. A ley pareja nadie se queja. Esto también ayuda a entender porqué los paraguayos somos individuos con un marcado conflicto lingüístico. En síntesis, hablamos mal nuestros dos idiomas porque nunca se nos enseñó bien o correctamente ninguna de las dos y por esa razón llegamos a la mezcla o jehe’a. Esta es también la razón por la cual el Estado debe promover la correcta enseñanza de nuestros dos idiomas oficiales.

 

III. CONCLUSIÓN (MOHU’Â)

             El Guarani es una necesidad, es nuestra esencia vital. El Guarani sobrevivió a las agresiones. Pese a todo, en la actualidad quien no habla Guarani está prácticamente perdido (gobernante, abogado, médico, ingeniero, agricultor, comerciante, periodista, sindicalista, policía, etc). Por ejemplo, los políticos -incluidos aquellos que hasta hace poco tiempo renegaban del Guarani- hoy se ven obligados a hablar el Avañe’ê, a fin de evitar el fracaso o el descrédito político. El número de contreras del Guarani, comparado a veinte años atrás, se redujo notablemente.

 

            El Guarani es la lengua materna del paraguayo; de ahí es que la cosmovisión anterior y actual del paraguayo nace, crece, se reproduce y expande, en Guarani. El castellano al decir del paraguayo común es casi una molestia, por eso se suele decir “Katellano ha ytaku ndahi’aréi che jurúpe”.

 

           En la experiencia de vida del hombre Paraguayo, el Guarani siempre fue el amigo más servicial en los casos difíciles y desesperados; siempre fue el más próximo, el más solidario y el de más fácil y espontáneo uso.

 

           El Avañe’ë forma parte del paraguayo. Con el tiempo, probablemente se convirtió en uno más de sus órganos vitales, o talvés en uno de sus huesos más duros y resistentes; o podría -por qué no- formar parte integrante y vivificante de su fluido sanguíneo. Asimismo, podría decir -sin exagerar- que hasta el aire que respiramos contiene partículas de Guarani.

 

           La Independencia del Paraguay no depende de las armas de las Fuerzas Militares; tampoco depende del dinero prestado del Banco Mundial. Por eso, ni perdiendo una guerra ni si el Banco Mundial nos expropiara el territorio, dejaremos de ser paraguayos. Nuestra nacionalidad está dada por la presencia -en cada uno de nosotros- de esa esencia vital que se llama Idioma Guarani y que, absolutamente, es nuestra razón de ser. En Paraguay, nada se entiende sin el Guarani; así como también, nada se puede construir sin él. El día que dejemos de hablar Guarani, ese día dejaremos de ser paraguayos.

 

            Por todo lo expuesto, definitivamente, la Lengua Guarani marca a fuego la identidad y la soberanía del Paraguay. Repito, esto imposibilita pensar en el Paraguay sin el Guarani y en el Guarani sin el Paraguay. En el Guarani radica la soberanía del Paraguay.

 

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Ver sobre David Galeano Olivera en (http://lenguaguarani.blogspot.com/2012/05/curriculum-vitae-de-david...)

 

 

 

PRIMAVERA - ARAYVOTY

ARAYVOTY – PRIMAVERA

Ohai: David Galeano Olivera

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            El 21 de setiembre es el día en que empieza la PRIMAVERA y que nos asocia igualmente a un tiempo en el cual todo se renueva; incluídos la esperanza, la alegría y el amor. Tiempo de hermosas y coloridas flores; tiempo del sol radiante y del cielo azul y limpio; que nos anuncian días alegres y rejuvenecidos. Es también el DIA DE LA JUVENTUD y el DÍA DE LA PAZ. Definitivamente es una fecha muy grata para todos. 21 jasyporundy jave niko oike ARAYVOTY, ha hendive oñepyrû ára opa mba’e oñembopyahuhápe; umíva apytépe: temira’ârô, vy’a ha mborayhu. Opa henda rupi ipoty yvoty iporâporâvéva ha isa’yrorýva; kuarahy ojajaihápe ha yvága hovy asy ha ipotîháme; ohenonde’áva ára rory ha hekopyahujeýva. Pe árape ojegueromandu’a avei MITÂRUSU ÁRA ha PY’AGUAPY ÁRA. Amo hapópe, kóva niko peteî ára ñanembopy’arorýva opavavetépe.

 

 

¡FELIZ PRIMAVERA – VY’APAVÊ ARAYVOTÝRE!

 

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PRIMAVERA
Emiliano R. Fernández mba’e

 
Tañatôi che mbaraka
la seis cuerda tambopu
peñemboja lo mitâ

enteroite pehendu

 

Péina hasýpe oĝuahê
Ku tiempo-mi iporâitéva
Yvypórape guive
Omombáy ombyetia’éva

 

Setiembre oĝuahê vove
Ipotypa ka’aguy,
Guyrami opa laya-ite
opurahéi ojeroky

 

Yvytumi oipeju
ne korasô ombovy’a

Jaimimígui ogueru

Umi mba’e ryakuâ porâ

 

La divina creación
Kuarahy ohesape

Oñ-adorna en perfección

Primavera oike vove

 

Iporâ ku ko’êju

Rehecha pytângymi

Hakykuéri ndepeju

Ho’ysâva yvytumi

 

Péva pe hora ogueru

Ilaya’ŷva vy’a

O-goza la juventud

El "eden" oje’eha

 

Omimbi pe kuarahy

Sus rayos en la inmensidad

Ojajaipa ojeroky

Ogueru felicidad

 

Asaje katu reho

Umi ysyry resêgui
Ojuhu ne korasô

Contenta vida feliz

 

Upérupi rehendu

Los conciertos estremecidos

Ne memoria-pe ogueru

Los otros tiempos floridos

 

Upéramo el sufrimiento

Ne korasôgui ojei

Rehendu los dulces acentos

O-entona guyramimi

 

Resê ku ka’aru lado

Isla costa-re re-corre

Rehendu desconsolado

Hasê asy korochire

 

Sapy’apy’a ombohovái

Mba’embyasýpe ichupe

Ha’eñomi ndovy’ái

Oje-queja el kogoe

 

Resêgui ñu rembe’y

Azucena ipotypa

De tres colores ipoty

Primavera ombojegua

 

O-chifla ku tataupa

Ochochomba aka’ê

Charáta ijayvujoa

Ku sŷiha chiripepe

 

Oĝuahê ku pytûmby

Un tranquilo pyhare

Oñembo’e chesyhasy

Bendito Dios ha oke

 

Upevovénte osê

lporâitéva jasy

Rema’êmívo hese

Nde py’a ombopiro’y

 

La esperanza he’iha

Upérô reha’ârô

Yvágare remaña

Ha’e vaicha oguereko

 

Un seguro pensamiento

Pe ne akâme reheja

Reha’ârô todo tiempo

Umíva laya vy’a

 

Adiós tiempo juvenil

Que los futuros espera

Adiós fragante pensil

De la hermosa primavera

 

 

 

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PRIMAVERA II

Emiliano R. Fernández mba’e

 

Ohasa tiempo ro’y

Primavera oĝuahê

Ñu ka’aguy o-florece

Hokypa i-verde asy

Palo blanco ha tajy

Mombyrýgui jahecha

Ka’aguy oñuâmba

Hechapyrâva yvoty

 

Yerbas arbustos y flores

Entero ipotyjera

Yvotyty jahecha

Con exquisitos primores

Bellos aspectos encantadores

Kóva ko tiempo ogueru

Ko’e jave ñahendu

Himno de aves cantores

 

Campichuelo-pe resê

Hovyûmba rejuhu

Ka’aysáre ñahendu

Umi pykasu rasê

Churiri ha pitogue

La novia pepo asa

Ñande ári ohasa

Bandada pyku’ipe

 

Kokuerépe ñahendu

Sarîa oñe’ê ypa

Ñandu guasu omburea

Ha o-ronca ñakurutû

Pe javoráire jaku

Ayvumiéma ojapo

Pépe oñe’ê chiriko

Tataupa ha’e mytû

 

Mbokaja ipotýva

O-adorna kokue rape

Pindo rakâre opepe

Tu’î ha marakana

Opurahéi ñakyrâ

O-anuncia sandia aju

Yvapovô ha yvaviju

Tape ykére okukuipa

 

Oĝuahêvo ka’aru

Poniente-pe ema’êmi

jahecha jasy pyahu

Ikarapâ po’imi

Estrella entero omimbi

Jepiguágui iporâve

Siete cabrilla ojere

Oĝuahêvo ko’êtî

 

Ko’êmba vove ñasê

Ja-cruza umi vecinda

Ñahetû umi reseda

Ha umi rosa pytâite

Jahechaseveseve

Umi huerta florecida

Rosa jazmín morotîva

Ndaho’i pe hyakuângue

 

Ehendu PRIMAVERA II opurahéiva Lizza Bogado ko’ápe (http://www.youtube.com/watch?v=3cN-zUMuy4U&playnext=1&list=...)

 

 

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ARAYVOTY

Ohai: David Galeano Olivera

 

Péinama oĝuahê ára iporâitéva

Kuarahy osê omimbi ojajái

Yvága hovy ha ipotî asy

Ápe ha pépe araimimi ou ha oho

 

Ñane korasô vaicha horyvéva

Pukavy pa’ûme japáy ñapu’â

Ñe’ê roryetépe ñamomaitei ára porâite

Oñepyrûháme ñaha’ârôitéva Arayvoty

 

Ñaimo’âvoínte ipyahujeýva ñande rekove

Py’arory, mborayhu, tetia’e

Jerovia, pukavy ha vy’apavê

Omokunu’û asy ñane korasô

 

Yvotyetaita ombojeguaka ñande rekoha

Guyramimi purahéi rory ñanembovy’a

Yvytu piro’y ombohetia’e ñande rekove

Ñaimo’âvoi vy’apavête ojehaitypóva oparupirei

 

Péicha iko’ê ára porâite ha ijojaha’ŷva

Oñepyrûháme arayvoty ha mitârusu ára

Ñande Ru ome’êva opa tapichápe

Ikatu haĝua jagueroayvu imba’eporâ

 

Che rapichakuéra, jahecharamóke Arayvoty

Ha mba’e porâita hese ae ñande’aho’íva

Ani jaheja ñaña, mba’epota térâ pokarê

Oity ojuka piro’y ha ára pyahu arayvoty oguerúva

 

Tajy sa’yju

 

CONFERENCIA: EL CIELO GUARANI Y LA ASTRONOMÍA EN LAS REDUCCIONES

ATENEO DE LENGUA Y CULTURA GUARANI

Maitei horyvéva opavavépe

David Galeano Olivera                                         

 

CONFERENCIA SOBRE EL CIELO GUARANI O ASTRONOMÍA GUARANI, EN EL ROTARY CLUB ASUNCIÓN CATEDRAL

Leer original (hacer clic) en: http://cafehistoria.ning.com/profiles/blogs/conferencia-el-cielo-gu...

Leer también en: http://dgaleanolivera.wordpress.com/conferencia-elcielo-guarani-y-l...

 

       El miércoles 19 de setiembre de 2012, a las 7:30 horas, se realizó la Conferencia del PROF. BLÁS SERVÍN acerca del TEMA “EL CIELO GUARANI Y LA ASTRONOMÍA EN LAS REDUCCIONES JESUÍTICAS”, organizada por el Rotary Club Asunción Catedral en el Hotel Chaco (Mcal Estigarribia y Caballero, Ciudad de Asunción).

 


Blas Antonio Servín Bernal

 

       Heta tapicha Rotary-pegua ijatýkuri ohendu haĝua mbo’ehára katupyry Blas Antonio Servín Bernal-pe arete guive oñembokatupyrýva arapykuaápe ha omyasâiva imba’ekuaa opa oikoha rupi: kakuaa, mitârusu ha mitâmimi apytépe. Iñe’ê rupive Mbo’ehára Blas Servín omohesakâkuri hetaiterei mba’e Guarani rembijerovia rehegua (mba’épa arapy, kuarahy, jasyrata ha ambue mba’e oîva ha oikóva ipype).

 

       La conferencia abarcó dos cuestiones: a)El conocimiento que los Guarani tenían del cielo (escuchar una parte aquí: http://www.youtube.com/watch?v=xFwHNSP54vM&feature=youtu.be); y b)La astronomía en las Reducciones Jesuíticas, haciendo énfasis en la figura de Buenaventura Suárez, primer astrónomo del Paraguay. La conferencia del Prof. Blas Antonio Servín Bernal puede ser leída de manera sintética en (http://www.astropar.org/html/cielodelosguaranies.html).

 


El Prof. Blás Servín con los socios del Rotary Club Asunción Catedral

 

       La reunión fue presidida por el Presidente del Rotary Club Asunción Catedral, Ms Claudio Bullón; y de la misma tomaron parte varios de los miembros de El Club.

 

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Ver Blas Antonio Servín Bernal en (http://www.portalguarani.com/autores_detalles.php?id=1187)

 

Ver Desde Paraguay, mirando al infinito en (http://www.abc.com.py/especiales/fin-de-semana/desde-paraguay-miran...)

 

Ver Un soñador con los pies en la tierra en (http://www.ultimahora.com/notas/438506-Un-sonador-con-los-pies-en-l...)

 

Ver Astronomía Guarani desde el sur en (http://cafehistoria.ning.com/profiles/blogs/astronomia-guarani-desd...)

 

Luis Oscar Boettner, Blas Servín, David Galeano Olivera y Efraín Darío Centurión

 

Ver Rotary Ára – Día del Rotary en (http://cafehistoria.ning.com/profiles/blogs/rotary-ra-d-a-del-rotary)

 

Ver Rotary Club promociona a la Lengua Guarani en (http://cafehistoria.ning.com/profiles/blogs/rotary-club-asuncion)

 

Ver Charla sobre el Idioma Guarani en el Rotary Club en (http://cafehistoria.ning.com/profiles/blogs/charla-sobre-idioma-gua...)

 

 

 

ENCUENTRO PYHARE POTY DE LA CASA DEL ESCRITOR

ATENEO DE LENGUA Y CULTURA GUARANI

Maitei horyvéva opavavépe

David Galeano Olivera                                         

 

ENCUENTRO PYHARE POTY DE LA CASA DEL ESCRITOR

Leer original (hacer clic) en: http://cafehistoria.ning.com/profiles/blogs/encuentro-pyhare-poty-d...

Leer también en: http://dgaleanolivera.wordpress.com/encuentro-pyhare-poty-de-la-cas...

 

       El martes 18 de setiembre de 2012, desde las 20 horas, se llevó a cabo el ENCUENTRO “PYHARE POTY” organizado por la CASA DEL ESCRITOR-ESCRITOR ROGA, en el local del Fausto Cultural (Eligio Ayala 1060 entre Brasil y Estados Unidos).

 


 

       Py’arorýpe ijatýkuri heta tapicha Fausto Cultural korapýpe ohendu haĝua ñe’êpoty, káso ñemombe’u, ñoha’ânga ha purahéi ñanemba’éva. Haimete mbyte rupi, ojeity táva Paraguay ári yvytu vai ha ama ndetuichapajepéva ha upémarô ojehasákuri peteî koty guasúpe ha upépe oñembojoapýkuri pe vy’a guasu. Ijyképe, opavavete ojopy chupe opaichagua tembi’u he’ê ojejapóva ñane retâme.

 

       En la ocasión los escritores: Mario Casartelli (http://www.youtube.com/watch?v=hZUgTScEGjY&feature=youtu.be), Amanda Pedrozo, Mabel Pedrozo, Chiquita Barreto, Pablino Gómez, Nelson Rubén Zarza (http://www.youtube.com/watch?v=UZLH6CCexzM&feature=youtu.be) y David Galeano Olivera leyeron sus cuentos, kásos y poesías. La música estuvo a cargo del Grupo “Marangatu”; en tanto que, Blas Alcaraz presentó a su grupo de teatro.

 


 

Grupo Marangatu

Pablino Gómez, Selva Acosta, Chiquita Barreto y Nelson Zarza

Amanda Pedrozo

 

Eira hû, ka’i ladrillo, boquerón

Kaguyjy

Dulce de guayaba kesúre

Manduvi eíra hûre

Pastel

Ijatyva’ekue

Amanda Pedrozo, Blas Alcaraz, Mabel Pedro y Mario Casartelli

David Galeano Olivera, Selva Acosta ha Nelson Zarza

 

Ijatyva’ekue

 

      Paralelamente, los asistentes al Encuentro "Pyhare Poty", degustaron variados postres paraguayos como: kosereva, barquillo, mazamorra con miel (el riquísimo kaguyjy eírare), dulce de guayaba con queso, eíra hû manduvíre, boquerón, ka’i ladrillo y aloha.

 

       Péicha, ESCRITOR RÓGA ombojoapy hembiapo kyre’ŷ pópe. Jaikuaaháicha ko aty niko ipyahu he jepémo upéicha, heta mba’éva ojapo omombaretévo haihára rembiapo ha ñemoherakuâ ñane retâ tuichakue javeve.

 


Pyhare Poty

 

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Ver la noche de los braseros en (http://cafehistoria.ning.com/profiles/blogs/noche-de-los-braseros-j...)

 

Ver Pyhare Poty en ABC Color (http://www.abc.com.py/edicion-impresa/artes-espectaculos/noticias-b...)

 

NOMBRES DE PUEBLOS INDÍGENAS EN LA CIUDAD-TEXTO-IMAGINARIO NACIONAL - POR ROBERTO L. CÉSPEDES R.

NOMBRES DE PUEBLOS INDÍGENAS EN LA CIUDAD-TEXTO-IMAGINARIO NACIONAL (CALLES DE ASUNCIÓN, CONCEPCIÓN Y ENCARNACIÓN)

Por Roberto L. Céspedes R.

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Leer también en: http://dgaleanolivera.wordpress.com/nombres-de-pueblos-indigenas-en...

 

       Los nombres de indígenas o de pueblos indígenas –paraguayos o paraguayizados– en las calles de Asunción, Concepción y Encarnación reflejan, desde este punto de vista, su inclusión en la construcción de los imaginarios de nación al considerar a la ciudad como un texto en el que se fijan márgenes y se establecen contenidos. Solamente el primer caso permite un seguimiento (1942-2005) mientras que, en los otros dos se dispone únicamente de una referencia. Se demuestra la existencia de un imaginario nacional –o nacionalista- que incluye a los nombres de indígenas o de pueblos indígenas en forma: i) marginal, en términos cuantitativos; ii) de etnias antes que de personas; iii) fortaleciendo la imagen de pueblos dóciles al estar ausentes las rebeliones contra el orden colonial aunque en el caso de individualidades los rebeldes son mayoría y iv) reciente incorporación en términos históricos con marcadísimas diferencias: Concepción sin referencia, Asunción desde 1942 y Encarnación con una única mención en 2010. El caso de Asunción muestra dos ejes-tendencias: una geográfica- histórica y otra cuantitativa. Los últimos pueblos en ser incorporados son los chaqueños en oposición a Asunción y alrededores; o cronológicamente del centro a la periferia. Esto es, una geografía que se expande históricamente o una historia que crece geográficamente. En términos cuantitativos, a medida que pasa el tiempo la cantidad de denominaciones es mayor pero, a pesar de ello, prima Asunción y alrededores y con mayor razón el Paraguay Oriental. En general, las rebeliones están ausentes, lo cual no puede sorprender dada la calidad de subalternos de este grupo y que los nombres de las calles es también una expresión del poder que se despliega en este palimpsesto: la ciudad-texto-imaginario.

 


Tamói Ava Guarani

 

Paraguay, Imaginario, Indígenas, Nacionalismo, Ciudad, Historia cultural, Geografía cultural, Asunción, Concepción, Encarnación.

 

1. ¿Por qué estos temas y este enfoque?

Esta monografía pretende articular tres temas: imaginarios, nacionalismo e indígenas a través de un estudio de caso sobre los nombres de las calles que, desde esta perspectiva, condensa la construcción siempre inacabada de un imaginario nacional (y nacionalista) y dentro de este proceso incluye a indígenas y pueblos indígenas (exclusivamente paraguayos). De esta forma: se

paraguayiza a individualidades y/o pueblos indígenas. Es más, la ciudad deviene en texto donde se delimitan espacios o crean márgenes y entonces se inscriben contenidos, por medio de los nombres de las calles. Se rescata el recuerdo o lo que permanece, a través de los nombres de las calles del presente. No se estudia al olvido o, más precisamente, a lo voluntariamente olvidado: los nombres de calles ya desaparecidas.

El imaginario de nación se construye en una perenne lucha de quienes cuentan con el poder y así imponen sus recuerdos que deviene en “la” historia que es la de los vencedores. Detrás del olvido (siempre impuesto) se encuentran fuerzas sociales y políticas, grupos subalternos que luchan por otra visión de la historia, o del imaginario nacional en este caso, pero que han perdido la batalla actual, y heredan probablemente otras pretéritas.

 

El enfoque adoptado pretende innovar en un doble sentido. Por una parte, la ciudad se lee como un texto utilizando la nomenclatura actual de las calles como expresión de un imaginario nacional que como su nombre lo indica condensa los rasgos fundamentales que hacen a la identidad del Paraguay. Esto es, sus componentes y la forma de integración de los mismos. Por ejemplo, el componente militar se asocia a las guerras internacionales, a la masculinidad, al heroísmo y, por extensión, a la verticalidad propia de este tipo de organización que trasladado a la cultura política ha producido nocivos efectos asociados al autoritarismo y al “nacionalismo”. Su combinación enfatiza la disciplina y el acatamiento irrestricto al poder así como la identificación y definición como enemigos de la nación a toda disidencia-desobediencia al poder de turno. La integración, o paraguayización, de los pueblos indígenas es un tema clave del objeto de estudio: comprende al imaginario nacional, en primer lugar; y lo hace a través del nombre actual de las calles, en segundo término; así se pretende innovador. Esto es, integra imaginario (social), nacionalismo (o imaginario nacional) y pueblos indígenas en este palimpsesto que es la ciudad-texto-imaginario. Este triángulo de temas de análisis se ha considerado muchas veces pero no bajo este título ni con este enfoque. Efectivamente, por ejemplo, se cuenta con estudios sobre la representación de identidad nacional (Capdevila, 2010; Morínigo y Brítez, 2004), imaginarios de subalternos (Meliá, 1997), valores de mujeres (Pompa, 1996) o con una perspectiva fatalista (Neufeld, 2006), entre otros. A pesar del discurso nacionalista indigenista y el énfasis en el componente guaraní del mestizaje (Bareiro Saguier, 1990), los pueblos indígenas en este particular espacio (nombres de las calles) del imaginario tienen un rol marginal, como se habrá de demostrar. Lo que ha quedado es el idioma y la cultura que conlleva pero más entre subalternos aunque como elemento de identidad, especialmente de movilización o política o bélica (Lustig, 1999). En resumen, los pueblos indígenas, además de los estudios antropológicos, en general están ausentes como componentes relevantes en la identidad del imaginario nacional aquí analizado: las vigentes denominaciones de las calles de ciudades claves.

 

Sobre el nacionalismo, a pesar de su casi omnipresencia, poco se ha escrito aunque se han reeditado recientemente textos sobre debates fundacionales, casi siempre con estudios introductorios1. Este aspecto corresponde anudar, nuevamente, con los componentes del estudio. Los nombres de las calles son importantes como construcción del imaginario (colectivo) que al ser obvio pasa desapercibido y no se cuestiona y «convence» subterráneamente; como se argumenta seguidamente. La ciudad es un texto con íconos como monumentos o referentes como calles que la identifican y que nos identifican con ella. Constituyen elementos de cultura política e identidad nacional. Configuran ese “nacionalismo banal”, opaco pero cotidiano, conformado “como el conjunto de creencias ideológicas, prácticas y rutinas que reproducen el mundo de los Estados-nación” (Billig, 1998:37). Solamente cuando se percibe el contenido de la denominación de una calle o de monumentos o mediante las grandes conmemoraciones, el “nacionalismo banal” de lo cotidiano-opaco deja de ser tal y cobra conciencia pública. No obstante, está latente e inmerso y no deja de tener efectos en la (sub) conciencia colectiva. Caben dos advertencias. Primero, no necesariamente todas las personas saben el origen de los nombres de las calles pero algunas características son inevitables como el sexo, un grado militar, la profesión, u otra característica que se desprenda obviamente del nombre. Segundo, la denominación no ha sido efectuada, con plena consciencia de todos sus efectos, por quienes poseen el poder de decisión. En efecto, muy diferente es la denominación “Avda. Mcal. Francisco Solano López” que la de “India Juliana” o “Indio Francisco”. Mientras la primera se asocia con precisión a la persona y las circunstancias de su vida y muerte, en los otros dos, lo más probable es que se reconozca solamente su sexo y condición indígena. Las personas integrantes de la Junta Municipal y de la Intendencia han considerado relevantes a determinados nombres, individuales o colectivos, que deberían permanecer en la memoria colectiva dentro del juego político, inmediato como posterior, y por esta razón han fijado una arteria con esa denominación.

 

Asunción, Concepción y Encarnación conforman ciudades claves por varias razones, entre las cuales es relevante su antigüedad como su rol estratégico geográfico, económico y poblacional. Asunción es la primera ciudad y su fundación se mezcla con el origen mestizo nacional en 1537. Encarnación (al sureste de Asunción) fundada el 25 de marzo de 1615 y Concepción (al norte de Asunción) el 25 de mayo 1773 constituyeron ejes de la ocupación territorial de la administración española del Paraguay de entonces. Hoy mantienen su rol estratégico, constituyen núcleos ineludibles entre las ciudades más importantes del país según se juzgue con diferentes criterios como población o economía. Asimismo, las tres cuentan con la particularidad de disponer de textos recientes sobre sus calles; lo cual no ha sido posible con otras ciudades.

 

2. Las fuentes y la periodización posible: Asunción

El estudio de la nomenclatura de calles de la capital, Asunción, y las ciudades de Concepción y Encarnación halla dos dificultades. La primera es disponer de la nomenclatura y la segunda comentarios sobre la misma. En el caso de Asunción se cuenta con tres estudios de un mismo autor, Osvaldo Kallsen, de 1974, 1998 y 2006. Por esta encomiable tarea, hoy una calle lleva su nombre (Ordenanza 34 de 1994). El último, a utilizarse, culmina con las Ordenanzas del año 2005 y consta de 1606 referencias. Se registra el número y fecha de la Ordenanza cuando se dispone de ellas y con una breve referencia de los fundamentos de aquella o explicaciones del autor; generalmente, prevalece la transcripción parcial de la Ordenanza lo cual otorga mayor valor a esta fuente bibliográfica. Las fuentes disponibles sobre Concepción y Encarnación son tres textos. Las calles de Concepción se encuentran en el libro de Sienra Zabavala (2009), en el cual cada calle tiene los fundamentos de la ordenanza o de una selección de textos del autor, además de su ubicación. Son 306 calles cuyos comentarios oscilan entre dos palabras o excepcionalmente hasta siete páginas como son los casos de “Kiray, Árbol nativo”, o Carlos Antonio López, respectivamente. Todas las calles tienen como fundamento a una única resolución, la “10/05”, sobre la cual no se presenta mayor explicación. Encarnación cuenta con dos textos breves de González Sarquis (2006 y 2011) que conforman 142 referencias. El primero comprende a 78 calles, incluyendo entre éstas a 8 avenidas. El segundo complementa al anterior y se compone de 64 calles que incluyen a 5 avenidas y 6 peatonales. Cada calle, o avenida o peatonal, cubre una página o página y media con las referencias de la personalidad correspondiente. En el segundo volumen (2011), por incluir nominaciones más recientes, cuenta con referencias de las Ordenanzas. Artículos sobre el contenido de los nombres de las calles solo se dispone en el caso de Asunción y son dos: Galeano (2005) y el autor (Céspedes, 2005)2. No obstante, debe apuntarse la particularidad del volumen sobre Concepción: ofrece una sección de propuesta (de calles) que denomina “Los olvidados”. Esto es, 47 nombres de personalidades que merecen su inclusión. Son fundamentalmente hombres y muchos militares así como excepcionalmente de una familia. Pero, también y esto también es memorable, incluye a personalidades cívicas que han luchado contra el autoritarismo stronista. Únicamente el libro de Kallsen (2006) permite un seguimiento histórico de los nombres de calles; los sobrevivientes al año precedente de su publicación. En los otros dos, no es posible hacerlo porque se tiene una única referencia en el caso de Concepción, la “10/05” (2005) y en el caso de Encarnación, como habrá de verse, la única calle con nombre de pueblos indígenas es de 2010.

 

En Asunción, la primera mención de personalidades o de pueblos indígenas es de 1942 (Ordenanza 649) y se refiere a los “Carios”, la comunidad indígena de la bahía de Asunción mientras que la última es de 1993 (Ordenanza 1347) sobre los “Sanapaná”, pueblo o etnia indígena del Chaco. La ubicación geográfica de los pueblos y las fechas de las Ordenanzas ya prefiguran la tendencia que se habrá de comprobar después: del centro a la periferia y, paralelamente, desde la más antigua hasta la más reciente. De las 21 referencias encontradas: 3 corresponden a 1942, 6 a 1967, 10 a 1992 y 1 a 1993 y 1 sin fecha; asimismo, se ha optado por establecer una caracterización de estos años dentro de una periodización. Los períodos construidos cuentan con evidencias históricas sólidas. Son tres: la “revolución nacionalista” del general Higinio Morínigo (1940-1947), la longeva dictadura (caudillista-militar-partidaria) del general Alfredo Stroessner (1954-1989) y el período de la transición (1989-2005). El primer período de la “revolución nacionalista” (1940-1947) se da bajo la dictadura del general Higinio Morínigo apoyado, la mayor parte de su gobierno, por una cúpula con simpatías nazi-fascistas: el “Frente de guerra”. Sobre los otros dos períodos existe una extensa bibliografía y donde se hallan discrepancias es en la denominación de la larga dictadura del general Alfredo Stroessner (1954-1989) según se definan los componentes de su aparato de poder y la jerarquía entre ellos. En cuanto a la llamada transición, todos los análisis concuerdan con la denominación y las diferencias podrían estar en fijar su tiempo de término.

 


Niños Ava Guarani

 

3. Análisis, hallazgos

3.1. Ínfimo peso cuantitativo

Un primer hallazgo común a todos los casos es el ínfimo peso cuantitativo de los nombres de personalidades y de pueblos indígenas (paraguayos) en consideración al total de calles; que incluyen peatonales y avenidas y sin considerar la extensión física de las mismas. En Asunción se trata de 21 de 1606 calles o 1,3%; en Concepción son 2 de 306 o 0,7% y en Encarnación es

1 de 142 o, también, 0,7%. En resumen, las denominaciones de personalidades y/o de pueblos indígenas en las ciudades-textos imaginarios son casi inexistentes: oscilan alrededor del 1,0%. En otras palabras, cualquier discurso nacionalista, y que por esta razón tenga algún tinte inclusivo, que asuma una significativa presencia de individualidades y/o de pueblos indígenas no podrá basarse en este indicador: incidencia cuantitativa.

 

3.2. Antigüedades diversas: de siete décadas a un año y una incógnita

Las denominaciones vigentes cuentan con una muy diversa antigüedad, oscila entre siete décadas y un año. En Asunción, como se anotó, la primera referencia es de 1942; esto es, el componente indígena está inscripto (o sobrevive) desde hace prácticamente siete décadas (1942-2005). La referencia de Concepción, “10/05”, se asume de 2005, carece de la fecha de las Ordenanzas pero estaba vigente ya en esa fecha. Finalmente, en el caso de Encarnación tuvieron que pasar dos siglos para que la sociedad local incorporara en la nomenclatura de sus calles a los habitantes originarios de la tierra que habitan, la única data de mayo de 2010, o tiene un año de antigüedad.

 

3.3. Contenidos o sujetos-protagonistas

No se mencionan acontecimientos sino a sujetos-protagonistas, son éstos los contenidos de las menciones halladas. Dado el énfasis que se hará en la ciudad capital, se comienza por las otras dos ciudades. Las dos calles de Concepción que se vinculan a indígenas o pueblos indígenas son “Lorenzo Mbayá”, indio que acompañó a la fundación de Concepción y “Mbayá”, los aborígenes de la región. La inclusión del indio en el nacimiento de una nueva ciudad colonial se inscribe dentro de la iconografía fundacional (tradicional): incorpora al indio ya asimilado al conquistador. Es una situación algo diferente al “Indio Francisco” y la “India Juliana” de Asunción. La inclusión de los mbayá como pueblo originario preexistente también está acorde al reconocimiento de la población previa al momento fundacional de la comunidad colonial establecida. Su par, en el caso de Asunción, estaría dado por los “Carios”, los primitivos habitantes de la bahía de la Capital donde se funda la ciudad de Asunción e inicia la nación paraguaya.

 

El caso de Encarnación es aún más simple; considerando los materiales publicados. Se tiene una única calle que es en realidad una peatonal con el nombre “Los aborígenes”, por Ordenanza No. 284/2010, de fecha 31 de mayo de 2010. El comentario del texto (González Sarquis, 2011:100-101) se refiere genéricamente a los guaraníes, sin especificaciones a los Mbyá-guaraní de la zona, una de las diez y nueve parcialidades dela familia lingüística tupí-guaraní, que es una de las seis componentes indígenas de la nación paraguaya. En esta ciudad impresiona la casi ausencia de nombres de colectivos, -solo 6 de 142- y el peso de personalidades de inmigrantes de origen diferente a los de otras regiones del país o de descendientes de éstos. Asunción presenta un panorama más rico y complejo. Primero, cuenta con un total de 21 menciones: 14 de pueblos indígenas y 7 de personas o 66,7% y 33,3%, respectivamente. Concepción es el único caso similar con una nominación de pueblo y otra de persona. Mayoría significativa de nombres colectivos solamente se da con los pueblos indígenas; no es así en cualquiera de los otros casos. En segunda instancia, las personalidades mayoritarias son indiscutiblemente hombres; 6 (u 85,7%) de 7, teniendo presente que se repite un nombre: la calle y la avenida Cacique Lambaré. En tercer término, al considerar etnias y familias lingüísticas, 19 y 5, respectivamente; la familia guaraní está sobre-representada, encontrándose 7 nombres (Carios, Guaraníes, Guarayos, Guayaquíes, Avá chiripá, Mbyá y Tavyterá) cuando se trata de 6 etnias y la familia. Lo cual puede considerarse consistente con el idioma hablado por la mayoría de la población paraguaya: el guaraní paraguayo. La segunda familia lingüística es la Lengua–Maskoy con 4 etnias: Guaná, Maskoi, Toba y Sanapaná; esto es 4 de las 6 etnias. La familia Mataco Mataguayo cuenta con Maká, Nivaclé, 2 de las 3 etnias. Finalmente, la familia lingüística Zamuco dispone de la denominación de Chamacocos que realmente son dos etnias (por sus diferentes auto denominaciones) y de la otra: Ayoreo; son 2 o 3 etnias según se cuente. Corresponde mencionar la ausencia de la etnia Toba-Qom de la familia guaicurú. Las personalidades indígenas, en cuarta instancia, presentan una relativa mayoría de rebeldes antes que colaboradores con los conquistadores pero con números muy limitados. Son tres y dos respectivamente, o 60,0% y 40,0%, respectivamente. Los primeros son los cacique Arecayá (1967) y Lambaré (dos veces: 1967 y sin fecha, calle y avenida, respectivamente). En contrapartida se hallan el «Indio Francisco» (1942) y la “India Juliana” (1992) que ayudaron a los españoles. Sin embargo, la balanza podría inclinarse a una visión de comunidades indígenas dóciles dado que otras personalidades indígenas no se presentan como contestatarias al orden impuesto por la conquista, por una parte; y los pueblos indígenas son reconocidos como pueblos en geografías específicas pero sin referencias a su orientación, por otra. Dentro de éstas, una rebelión pasiva, si puede denominarse así, se encuentra en indígenas que optaron por «volver al monte». Por otra parte, las rebeliones, en su diversidad y cantidad, se encuentran ausentes; en oposición, por ejemplo, a Meliá (1986), Necker (1990), Roulet (1993) o Saffi (2009). Entonces, los pueblos indígenas aparecen más completando una geografía antes que contestando al orden vigente, o si se quiere: se adecuan a éste. En cuarto lugar, un importante contraste existe entre las denominaciones que la población mestiza impone a la indígena y los nombres por los cuales los pueblos indígenas se autodenominan. Esto no es un tema menor, se trata de la identidad con que cada pueblo se (auto) identifica y la identidad que “los otros” imponen. En 1967, año que justificaría el caso, se tiene a los nombres de “Guarayos” y “Guayaquíes”. Son denominaciones de los “Guaraní occidental” y los “Aché”, respectivamente; ambos de la familia lingüística guaraní. Fueron impuestas por “los otros”. El término “Guarayos” fue creado por bolivianos y paraguayos durante la guerra del Chaco (1932-1935). El caso de los “Guayaquíes” es peor. El “Aché” es “persona verdadera” mientras que el “guayakí” sería “ratón del monte” (DGEEC, 2006:536-537). Si la equivocación se justifica por desconocimiento en aquella época, hoy ya no cabe explicación alguna para mantener la denominación.

 

3.4. Asunción: geografía, historia y cantidad imbricadas

Solamente la ciudad capital dispone de una secuencia histórica, en casi todos los casos; pues 1 de 21 o 4,8% no dispone de año de la Ordenanza (Kallsen, 2006:100). Como ya se anotó, las referencias se hallan concentradas en dos años: 6 en 1967 y 10 en 1992 o de las 21 o 100,0%: 28,6% y 47,6%, respectivamente (cuyo listado completo así como número y año de la Ordenanza y características de la denominación se encuentra en el Anexo). En otras palabras, 76,2% o 3 de cada 4 denominaciones fue establecida en esos dos años. A estos debe agregarse: 3 en 1942 y 1 en 1993, equivalentes a 14,3% y 4,8%, respectivamente. A estos años se los ubica en los períodos de la “revolución nacionalista” del general Higinio Morínigo (1940-1948), del autoritarismo militarpartidario-caudillista del general Alfredo Stroessner (1954-1989) y del período de transición (1989-2008). Un segundo paso fue descubrir la lógica de estas denominaciones y se la encontró en la geografía del imaginario nacional que se va expandiendo. Parte de la bahía de los carios, cuna fundacional de Asunción y el Paraguay y llega hasta los pueblos indígenas del “lejano” Chaco paraguayo. Una etapa de transición pero más cercana a la imagen de Asunción y alrededores se encuentra en el Paraguay Oriental, supera al área metropolitana pero sin abarcar el Paraguay Occidental o Chaco. El tercer momento, casi simultáneo al anterior fue la cuantificación de las menciones, o nominaciones de calles, según período histórico y espacio geográfico de referencia. Aquí también se hallaron consistencias: mayor frecuencia de referencias en el período más reciente. Esto es, la democratización de la sociedad ha implicado la incorporación mayor de estos pueblos indígenas.

 

Se hallan dos tendencias confluyentes al combinar historia y geografía, por una parte, y cuantificación del proceso mencionado, por otra. En primer lugar, a medida que transcurre el tiempo, se van incorporando los indígenas más alejados del núcleo originario guaraní-español o, de otra manera, los indígenas más alejados del núcleo inicial paraguayo son los últimos en ser integrados a la ciudad-texto-imaginario. Se trata de un movimiento del centro a la periferia a medida que transcurren los años; o la historia va abarcando cada vez más geografía o la geografía se expande en el transcurso de la historia. En segundo lugar, la tendencia histórico-geográfica también se expresa cuantitativamente pero bifurcándose. Por una parte, a medida que transcurre el tiempo, las citaciones o nombres de calles a incorporarse son más; por otra, a pesar ello se mantiene la hegemonía del núcleo originario. En otras palabras, el proceso histórico tiene pesos diferentes mientras que la geografía, con predominio de Asunción y alrededores o el Paraguay Oriental, se mantiene. La imbricación entre geografía e historia es la siguiente. En 1942, durante la “revolución nacionalista” se reconoce a los primitivos habitantes de la bahía de Asunción, los carios, y a la familia lingüística o la denominación genérica, como son los guaraníes, y se completa con el “Indio Francisco, leal colaborador de los españoles fundadores y pobladores de la incipiente ciudad de Asunción” (Kallsen, 2006:251). En el longevo autoritarismo “stronista”, prevalece otra vez el núcleo originario geográfico –con cuatro nombres- pero con una inclusión del Paraguay Oriental y otra del Occidental. De aquél se incluye a los ya comentados “Guayaquíes” mientras que de éste a los “Guarayos”. La incorporación de este pueblo indígena del «lejano» Chaco se explica porque al ser (re)ocupadas sus tierras por las tropas paraguayas en marzo de 1935 –a meses del cese del fuego-, éstas fueron recibidas triunfalmente, considerando que anteriormente estuvieron en manos de las tropas bolivianas (Kallsen, 2006:238). Su mérito es este apoyo a las tropas paraguayas. Entonces, su incorporación o paraguayización obedece a la historia bélica-nacionalista; si no hubiesen tenido este comportamiento probablemente estarían ausentes. Existen mediante su integración a la historia-batalla-nacional, no por ellos mismos.

Ya en la transición, existe una sola mención a una protagonista, mujer en este caso y la única, del área de Asunción y alrededores en comparación a tres de pueblos del Paraguay Oriental y a siete del Chaco. La transición, o la historia inmediata más reciente, es la fase de integración de los pueblos indígenas chaqueños pero en mucho menor medida que los del Paraguay Oriental y en términos marginales al núcleo original. Los pueblos indígenas ahora integrados son los más lejanos a la ciudad-capital que otorga los nombres a sus calles. Asimismo, la única mujer merecedora de recordación tiene el mérito de ser la versión femenina, del Indio Francisco; “nativa indígena que colaboró con los conquistadores españoles como guía durante la colonización de estas tierras” (Kallsen, 2006:250). La cuantificación muestra dos líneas: cambio y continuidad, en términos temporal y cuantitativo, respectivamente; recordando que se cuantifica a las calles existentes hoy o sobrevivientes de sucesivas denominaciones. Se encuentra, por una parte, temporalmente: a medida que transcurre el tiempo, es mayor la frecuencia de nominaciones de calles de pueblos o personas indígenas. Durante la dictadura de Higinio Morínigo es 14,3%, en la de Stroessner llega al 28,6% y en la transición alcanza 52,4%. Por otra parte, geográficamente, los grandes núcleos numéricamente son, por orden de importancia, Asunción y alrededores, el Paraguay Oriental y el Chaco; con 42,9%, 19,0% y 38,1%. Entonces, a pesar de la importante incorporación de los pueblos chaqueños se mantiene, aunque ligeramente, la superioridad de Asunción, su bahía y comunidades cercanas. En el caso de confrontar a las regiones del Paraguay Oriental con el Occidental ya cambia la situación; son 61,9% y 38,1%, respectivamente. Resumiendo: Asunción muestra, en primer lugar, la incorporación más tardía de los pueblos más lejanos: los chaqueños. En segundo término, este proceso, cuantitativamente, es opuesto: los últimos son los más numerosos. En tercera instancia, geográficamente, a pesar de lo anterior, se mantiene la hegemonía de los pueblos del núcleo originario y alrededores, mayoría que se fortalece ampliamente al comparar el Paraguay Oriental con el Chaco.

 

4. Conclusiones

Asumiendo la ciudad como texto del imaginario nacional, a pesar del discurso nacionalista, antes que nacional-indigenista, la presencia de las personalidades indígenas y/o de los pueblos indígenas expresados en los nombres de las calles de Asunción, Concepción y Encarnación en el presente es, ante todo, marginal: 1% del total; o cuasi-inexistente. En los casos en que se puede establecer su antigüedad oscila entre un año (Encarnación) y cerca de siete décadas (Asunción), lo cual evidencia su reciente incorporación a la ciudad-texto-imaginario o el tardío reconocimiento que le han otorgado las sucesivas elites de poder con capacidad de establecer las nominaciones de las calles. La amplia mayoría de sujetos colectivos (pueblos antes que individualidades), dos de cada tres, es una excepcionalidad considerando a la globalidad de las calles. Entre los nombres existe un claro predominio de los vinculados a la familia lingüística guaraní, explicable por ser la lengua hablada por la mayoría de la población paraguaya: el guaraní. Si bien existe una mención más de indígenas rebeldes antes que colaboradores, tres y dos, respectivamente, la balanza se inclina a una visión del indígena dócil al considerar la ausencia de otras referencias contestatarias. No menos importante es la denominación de los pueblos indígenas que recoge los nombres imputados a ellos, incluyéndose la pervivencia de hasta una denominación peyorativa: ratones del monte en lugar de “persona verdadera” como es el caso de Guayakíes y Aché, respectivamente. Únicamente la ciudad capital permite un análisis cronológico.

Se establecen tres etapas: la “revolución nacionalista” de la dictadura de Morínigo, la longeva dictadura de Stroessner y la transición. Asimismo, se fijan tres geografías: Asunción y alrededores, el Paraguay Oriental sin el área anterior y el Paraguay Occidental o Chaco. Los resultados son nítidos: una tendencia de geografía e historia consistentes, por una parte, y otra de cuantificación de la anterior que expresa cambio y continuidad. Esto es, en primer lugar, a medida que se avanza históricamente se incorporan a la ciudad-texto-imaginario los pueblos indígenas más lejanos al núcleo original de la bahía de Asunción. Cuantitativamente, en segunda instancia, a medida que la historia se desarrolla, la cantidad de nominaciones de indígenas es mayor, indicando la inclusión de grupos anteriormente ignorados-excluidos.

 

Esta tendencia puede considerase consistente con el proceso de incorporación creciente o una geografía que se expande en la historia o una historia que crece geográficamente. Sin embargo, a pesar del peso cuantitativo de los pueblos chaqueños permanece la primacía del núcleo original de poblamiento-inicio del Paraguay y su mestizaje. Es más, la primacía del Paraguay Oriental es innegable al dividir en dos regiones el país. También resulta imprescindible mencionar las ausencias. La primera es la ignorada historia de rebeliones indígenas. Pervive la imagen de docilidad o la incorporación de pueblos indígenas por su colaboración con la historia-batalla tradicional, como el caso de los Guarayos. Asimismo, están ausentes los guaicurú, expresión que los indígenas del Paraguay Oriental imputaban a todos los chaqueños identificados generalmente como depredadores y que fue asumida desde el Paraguay colonial hasta por lo menos la guerra del Chaco. Lo cual explicaría su ausencia. Sin embargo, la cuasi-inexistencia o invisibilización del conjunto de pueblos indígenas se debe a su condición de subalternos y aún entre éstos como los más preteridos. Las conclusiones de esta monografía desmienten discursos nacional-indigenistas. Todo esto da pié a cuestionar a la sociedad paraguaya como racista hacia sus paraguayizados pueblos indígenas a menos que se den inflexiones sustantivas en las políticas públicas. Si fueron dominados unos, exterminados otros y hoy algunos sobreviven un proceso de extinción, ¿por qué no habrían de ser sino marginales o casi invisibles en la ciudad-texto-imaginario?

 

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Anexo. Listado de nombres de calles ordenadas cronológicamente y con sus características. Fuente: Elaboración propia en base a Kallsen (2006)

Notas: a) La identificación en el texto (u original) así como secuencial (en esta selección) fueron atribuidas por el autor al igual que las otras categorías: Familia lingüística, Individual o colectiva, Sexo y Observaciones. La denominación de las calles mantiene su grafía original. b) La clasificación de la familia lingüística se basa en DGEEC (2004), con su grafía.

 

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Roberto L. Céspedes R.

Sociólogo, docente universitario de grado y posgrado, estudiante de maestría en Historia

 

Ver currículum de Roberto Luis Céspedes Ruffinelli en (http://cv.conacyt.gov.py/postulados/401611.pdf)

 

Ver original de este trabajo en (http://es.scribd.com/doc/94907645/PARAGUAY-Ideas-Representaciones-e...)

Leer también en (http://www.cultura.gov.py/wp-content/uploads/2012/02/Paraguay.-Idea...)

 

DEBATE SOBRE VIDA ÚTIL DEL GUARANI

ATENEO DE LENGUA Y CULTURA GUARANI

Maitei horyvéva opavavépe

David Galeano Olivera

 

DEBATE SOBRE VIDA ÚTIL DEL GUARANÍ GENERA POLÉMICA ENTRE ACADÉMICOS

Por René González (rene–gonzalez@uhora.com.py) – Diario ULTIMA HORA – 16 de setiembre de 2012

Leer (hacer clic) en: http://cafehistoria.ning.com/profiles/blogs/debate-sobre-vida-til-d...

Leer también en: http://dgaleanolivera.wordpress.com/debate-sobre-vida-util-del-guar...

 

       Datos del Ministerio de Educación y Cultura (MEC) indican que alrededor del 87% de los paraguayos (más de 5.820.000 personas) hablan guaraní; expertos alertan sobre método de enseñanza en escuelas.

 


 

       "El idioma guaraní puede desaparecer en dos generaciones, porque ya no es hablado por los niños en los hogares", apuntó Ramón Silva en un seminario sobre bilingüismo realizado en Asunción, semanas atrás, organizado por el MEC y la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI).

 

       Silva indicó que los niños solo aprenden a leer y a escribir en las escuelas, pero el guaraní debe ser hablado, "porque siempre fue así".

 

       Sobre el punto, el presidente del ATENEO DE LENGUA Y CULTURA GUARANI, David Galeano, afirma que eso es difícil de creer, partiendo de la base de la cantidad de personas que todavía hablan el idioma.

 

       Se estima que, a más de los 5.820.000 personas que hablan el guaraní en el país, unos 2.680.000 son monolingüistas (hablan solo guaraní), expresa Galeano. "A esto hay que sumarle un estudio que revela que en el Mercosur alrededor de 9.000.000 de personas dependen en gran medida del idioma nativo", agregó.

 

       Para que una lengua se encuentre en peligro de extinción debe ser hablada por unas 100.000 personas, según un estudio francés, dice Galeano.

 

       En lo que respecta al campo académico, el guaraní, antes que acabarse, se enseña en la Universidad de San Pablo, en Washington, Francia e Italia, solo por dar algunos ejemplos, insiste el estudioso.

 

       La docente de primaria y comunicadora Verónica Rodríguez dice que es más difícil que el guaraní desaparezca en dos o tres generaciones. "Si bien aumenta el monolingüismo del castellano, todavía existe una fuerte dependencia del guaraní, sobre todo en zonas rurales como Caazapá, San Pedro, Caaguazú y otros departamentos", señala

 


 

       PROBLEMA. Los docentes coinciden en algo: La metodología de enseñanza del idioma nativo en las escuelas sí puede repercutir negativamente en la sobrevivencia del guaraní.

 

       "El guaraní debe ser hablado; en las instituciones educativas solo te enseñan a leer y escribir", argumenta Ramón Silva.

 

       Galeano es más contundente, pues, para él, el MEC "juega a muerte con el Guarani". Para comenzar, lo que se enseña en la cartera educativa no es guaraní, es jopara, comenta. El titular del ATENEO es autor de varios artículos y libros sobre el idioma, entre ellos uno destacado se titula Los calamitosos libros de guaraní del MEC (http://cafehistoria.ning.com/profiles/blogs/los-calamitosos-libros-...), donde hace referencia a la baja y confusa calidad de los materiales académicos elaborados por la cartera estatal, lamenta. En un artículo publicado en el sitio web www.cafehistoria.com, el experto critica la manera de unificar términos en castellano y en guaraní.

 

       "En un mismo párrafo uno encuentra 2 o 3 palabras que significan lo mismo, pero están escritas de manera diferente. Asimismo, palabras del castellano, como fábrica, son alteradas y se muestran con v", explica.

 

       Para Verónica Rodríguez, una lengua no puede separarse de la realidad de su tierra, y eso es lo que ocurre con el guaraní académico para la educadora. "El niño en la escuela no puede encontrar una forma diferente de hablar la lengua que hablan sus padres ", sentencia.

 

       Leer el artículo original en (http://www.ultimahora.com/notas/561064-Debate-sobre-vida-util-del-g...)