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Guarani

EL GUARANI ES DIFÍCIL...

 

EL GUARANI ES DIFÍCIL…

Ohai: David A. Galeano Olivera ( * )

 

…Esa es una expresión común todavía en algunas personas, por suerte ya no son muchas. A ellas podríamos responderles con un “te parece nomás”, a lo que probablemente volverán a replicar: Esko nomás lóo difícil el Guarani.

A fuerza de ser sinceros, el Guarani es dficil, sí, pero para los que no lo conocen, para los que no lo han estudiado, para los que no lo han aprendido bien, para los que lo siguen menospreciando, para los que -en su niñez- fueron torturados por sus maestros por no saber castellano y por consiguiente quedaron con un profundo odio hacia el Guarani. Entonces sí, el Guarani es difícil.

Pero ¿Acaso no son también difíciles el castellano, las matemáticas, la anatomía, la filosofía, la lógica, la física y la química?. Yo también reniego, mil veces reniego, cuando a mis hijos intento explicarles las conjugaciones de los verbos ser, haber o caber. Yo también reniego, maldigo a todos los santos y ángeles, cuando a mis hijos intento explicarles, vanamente, una ecuación que yo mismo jamás la aprendí bien o mejor, para reducir mi sentido de culpabilidad, jamás me la eseñaron bien. Yo también reniego, escupiendo pestes y culebras, cuando intento reflexionar con mis hijos sobre el maldito Teorema de Pitágoras. Yo también reniego, che jaguáre jepe apyvoi upehaguére, cuando intento entender con mis hijos que diablos es el sistema nervioso central.

Pero entonces ¿por qué el Guarani es lo más difícil que hay?, según algunos. Por que, muchos padres y madres no lo estudiaron en la escuela ni en el colegio, y si por acaso lo estudiaron -dos horitas semanales- tampoco tuvieron la oportunidad de disfrutarlo ni de aprenderlo como corresponde, a lo que hay que sumar que 20 años atrás -cuando estos padres y madres eran niños o jóvenes- eran mucho más pesados y fuertes los sentimientos contrarios al Guarani, así, entonces: quien hablaba Guarani era guarango, o quien hablaba Guarani era campesino, o quien hablaba Guarani era tavy y para más desgracia pobre. De ahí pues podríamos afirmar -adaptando el refrán- que es difícil pedirle arasa al mbokaja. Algunos padres y madres no pueden dar lo que no tienen, por más que les sobre buena voluntad y paciencia. Es sencillo, no saben Guarani. Y no debe confundirse el hecho de hablarlo todos los días con el otro significativo hecho de aprenderlo académica y exhaustivamente, como ocurre con el aprendizaje del castellano, del inglés o del alemán. Por consiguiente, ellos -con toda razón- reniegan todavía en contra del Guarani. Pese a ellos, debemos tranquilizar el espíritu y darle al Guarani más tiempo y un mayor voto de confianza.

Es justo señalar que los niños y jóvenes de hoy también tienen terribles problemas en las demás áreas del conocimiento escolar. Sin embargo, sus padres y madres pueden ayudarlos, en alguna medida, pues algo de eso dieron, aunque no de la misma manera. Los padres y madres dieron castellano, matemáticas, anatomía, filosofía, lógica, física y química; en cambio, no dieron Guarani. He ahí el “cuis” (como suele decir un amigo) de la cuestión. El Guarani ingresó regularmente a la escuela recién en 1994, hace apenas 12 años. De esto se desprende, que los padres y madres de hoy no estudiaron ni aprendieron el Guarani que hoy está presente en las escuelas y colegios. Entonces, ¿cómo es que los padres y madres de hoy van a conocer o enseñar a su hijos, si ellos mismos no lo apendieron ni lo conocen fonológica, morfológica y sintaxticamente?. Por supuesto que -según ellos- el Guarani esko nomás lóo difícil.

Sin embargo -en homenaje al gran esfuerzo que hoy se hace a favor de la reivindicación plena del Guarani- podemos afirmar categóricamente que ya muchas cosas han cambiado positivamente a favor del Guarani. Todos sabemos que -hoy- el Guarani ha ganado mucho espacio positivo en la conciencia ciudadana. También -comparado a 20 años atrás- el Guarani cuenta con muchísimos profesores y licenciados ya formados para su promoción y enseñanza; por otra parte, no pasa un mes sin que aparezca una o más publicaciones en Guarani; asimismo, existen más espacios en los medios de comunicación (promociones publicitarias sobre todo); igualmente, el Guarani se halla inmerso en la Reforma Educativa y también es enseñado en numerosas carreras universitarias; por otro lado, el avañe’ê goza de gran prestigio y promoción en instituciones universitarias del exterior y también en Internet donde -en este mismo momento- existen 157.000 sitios que lo promocionan en todo el mundo.

Ahora bien, aquello que el Guarani esko nomás lóo difícil se puede asociar a un segmento reducido de la sociedad, así Asunción y sus alrededores, talvés Ciudad del Este y Encarnación. Pero que dicen, los que viven más allá de Calle Última?. En honor a la justicia, cabe mencionar que la mayoría de los padres y madres analfabetos y semianalfabetos del Paraguay también dicen pe katelláno niko hasyetereivoi che ra’ýpe (che rajýpe, che membýpe). Me gustaría que los pocos que dicen que el Guarani es difícil, se pongan también en la piel de la mayoría -que siendo Guarani hablantes- todavía recibe clases en castellano, lee gua’u libros en castellano y rinde gua’u exámenes en castellano. ¿Cómo enseñan castellano a sus hijos esos otros padres y madres, que lastimosamente no conocen castellano?. ¿A qué profusa y completa biblioteca familiar acuden esos niños para satisfacer su dudas relativas al castellano, cuando sus padres y madres no pueden ayudarlos porque no conocen castellano?.

También en honor a la verdad valdría la pena reflexionar acerca del Castellano que hablamos en Paraguay, que según algunos padres y madres No esko tan difícil como el Guarani. Por ejemplo, quien -en Paraguay- no vió algunas vez o cada rato, algunos anuncios como:    - Se bende yelo   ///   Se arquila piesa   ///   Ay carvon   /// En la Ciclovía de San Lorenzo, con auspicio de la Municipalidad de San Lorenzo, en los basureros dice: Basurero utilizelo; en otros dice: Basurero utilíselo y; por fín, en algunos dice: Basurero utilicelo. Por lo menos queda el consuelo que son basureros muy democráticos, pues hay para la z, c y la s  ///   En el mismo lugar, unos metros más adelante dice: Ciclistas circule despacio. A la entrada del pueblo de un famoso escritor -preclaro exponente de la literatura castellana en Paraguay- hay hasta hoy un anuncio que dice: Almacén. Se bende vevidas eladas. Por lo menos la palabra almacén fue escrita correctamente. De hecho que aquel escritor no tiene ninguna culpa. Podría citar otros miles de casos parecidos para justificar que jamás el castellano fue bien aprendido y lo que es más, siempre fue mal enseñado. ¿Cuál es la asignatura más temida en los exámenes de ingreso a las universidades?. Castellano por supuesto. Miles de jóvenes que pisan los umbrales de estas instituciones se aterrorizan cuando deben, por ejemplo, interpretar textos mediante sinónimos y antónimos. El 90% de ellos comenten errores -horrores- a discreción. Por otro lado, al analizar la oralidad, nos quedaríamos cortos de ejemplos, ya que es común decir entre nosotros los paraguayos: venína un póo (un poco), aunque en realidad queremos que venga “todo”, no “un poco”   ///   decíleke que me enojé lóo (luego) con ella, aunque “luego” no quiere decir “después”, sino simplemente sirve para enfatizar la expresión, viene del Guarani “voi” que traducimos por “luego”   ///   le llamó si que a su amiga, aunque “si que” no tenga ningún valor en castellano.

Podríamos tardar días en describir todas las dificultades que tenemos con el castellano, ese bendito idioma que -según unos pocos- nunca lóo es difícil; para entender que no solo el Guarani es complicado o difícil. También son difíciles y complicados -en el aprendizaje escolar- el castellano, las matemáticas, la lógica, la química, la física, etc.

Creo, finalmente, que es injusto apuntar y disparar todos los torpedos solamente hacia el Guarani, como el único responsable de la hecatombe estudiantil. En el fondo, con ello -los que así lo hacen- solamente ponen en evidencia aquella antigua y bien disfrazada actitud de desprecio y discriminación que aún en la actualidad persiste… por suerte, ya no son muchos.  

Estoy seguro que -pese a lo analizado- más de uno -en lo profundo de su ser- reaccionará ante este escrito con algo parecido a: no importa, diga lo que diga, esko nomás lóo difícil el Guarani, a lo que yo podría responder con un: Señor perdónalos, no tienen la culpa y no saben lo que dicen… por que lastimosamente no conocen el Guarani y aún no pueden liberarse de sus prejuicios.

 

(*)  Presidente (Director General) del ATENEO DE LENGUA Y CULTURA GUARANI. Profesor y Licenciado en Lengua Guarani. Docente universitario. Escritor bilingüe. Traductor público. E-mail: dgo@paraway.net.py (particular) - ateneoguarani@tigo.com.py

LA INACABABLE TRAGEDIA INDÍGENA Y UNA CONSTITUCIÓN MENTIROSA

LA INACABABLE TRAGEDIA INDÍGENA Y UNA CONSTITUCIÓN MENTIROSA

Por David Galeano Olivera ( * )

 

1. Introducción

Según el último Censo Indígena en Paraguay sobreviven casi 80.000 nativos, lo que equivale aproximadamente al 1,5% de la población total del país, ya que el Paraguay actualmente tiene casi seis millones de habitantes. Los 80.000 mencionados pertenecen a su vez a 17 Etnias o Parcialidades Indígenas, entre ellas las que pertenecen a la Familia Lingüística Guarani. Lastimosamente, al cuantificar el número de miembros por cada Parcialidad, las cifras se hacen cada vez más reducidas. Así, los Mbya Guarani, los Pâi Tavyterâ, los Ava Guarani y los Nivacle, por ejemplo, son los más numerosos. Cada una de dichas parcialidades posee cerca de 15.000 habitantes respectivamente. Por su parte, los Ache-Guajaki son cerca de 1.000. Existen otras Etnias que están en la “línea de la muerte”; así, los Guana y los Manjui son apenas 500 personas en total; mientras que los Chamakoko apenas alcanzan las 150 personas.

Tantas excusas tuvo la historia para -cada día- reducirlos más y más. A partir del mentando “descubrimiento de América” -hoy conocido con el nombre menos ofensivo de encuentro de dos mundos- cualquier pretexto sirvió para aniquilar a los hermanos Indígenas. Primero se dijo que eran salvajes, bárbaros o animales monteses y bajo esa denominación fueron cazados de manera inmisericorde. Luego la excusa fue la Colonia y la presencia de los Misioneros (Jesuitas, Franciscanos, Dominicos, Mercedarios, etc), quienes a “sangre y fuego”, y en nombre de Dios y del Rey, mataron a millones y, por otra parte, redujeron a unos cuantos salvajes a la condición de mansos cristianos; es más, en algún momento de la vida colonial fue uno de los reyes de España quien otorgó alma a esa punta de salvajes; por consiguiente, por obra y gracia de aquel rey los indígenas se tornaron gente, ergo seres humanos. No perdamos de vista que miles de mujeres indígenas “se prestaron” forzadamente para saciar los bajos instintos del “héroe conquistador”. En aquel tiempo, los indígenas que consiguieron sobrevivir, se convirtieron en parias o esclavos y miles de ellos fueron torturados, humillados y vendidos al mejor postor para que sirvieran como bestias de carga. Los Indígenas fueron sometidos a las más degradantes e inhumanas formas de trato. 

Modernamente la excusa se denomina globalización; también puede denominarse industrialización o desarrollo agroindustrial. Precisamente, esta última denominación es la que en el Paraguay actual arrasa despiadada e inhumanamente las precarias poblaciones indígenas; despojándolas de sus tierras y montes y contaminando sus cursos de aguas; propiciando el tránsito por el último tramo -ojalá se produzca algún milagro- hacia un inevitable y desenfrenado etnocidio.

Y pensar que hasta antes de la llegada de los españoles... ellos fueron los dueños de los montes, de las plantas, de las brillantes mariposas, de los loros, de los ríos, arroyos y peces. Ellos fueron los dueños de América y en particular, del actual Paraguay. Y lo fueron por varios miles de años. En efecto, las investigaciones arqueológicas realizadas en el sitio de la Represa de Itaipu revelaron la existencia de vestigios de comunidades humanas de 10.000 años de antigüedad. Es decir, 9.500 años antes de la llegada de los conquistadores, en esa zona vivían miles de nativos, con una cultura muy desarrollada. Basta señalar que los restos fósiles encontrados en dicho sitio se hallaban contenidos en urnas funerarias debidamente ornamentadas, tradición que hasta la actualidad practican quienes aún sobreviven en el Paraguay.

Pero hoy, más que nunca, LOS INDÍGENAS ESTÁN EN PELIGRO DE MUERTE. Hoy ya no viven en los montes, ya no tienen tierras. Por eso, forzados por las circunstancias, vinieron a Asunción, Capital del Paraguay; a reclamar parte de lo que les perteneció. Y lo hacen frente al INDI (Instituto Nacional del Indígena), institución que -según la organización del Estado- debía y debe atender sus necesidades, pero que nunca lo hizo, por 50.000 razones que no viene al caso analizar. Los indígenas vienen a manifestar que la Constitución Nacional y las leyes los ampara. Pero a fuerza de ser sinceros, debemos decir que las letras de la Constitución y las leyes, nacieron muertas, son letras muertas. No sirven para calmar la inacabable tragedia Indígena, porque la Constitución Nacional y las leyes son mentirosas.

 

2. Desarrollo

La Constitución Nacional del Paraguay, la última, promulgada en 1992, es considerada como una de las más modernas y revolucionarias en su género; sin embargo, por ejemplo, en 15 años (1992-2007) de vigencia NO sirvió para reivindicar a las Comunidades Indígenas que viven en el Paraguay. Analicemos como los 5 artículos que refieren a los Nativos constituyen hasta hoy una mera expresión de deseos.

ART. 62. DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS Y GRUPOS ÉTNICOS

Esta Constitución reconoce la existencia de los pueblos Indígenas, definidos como grupos de cultura anteriores a la formación y organización del Estado Paraguayo.

En referencia a este artículo, cabe decir que este simple reconocimiento que la Constitución hace de los Pueblos Indígenas, es honorífico, es una muestra de lisonjería. No contiene ningún sentimiento, es un reconocimiento vacío. En el fondo, es el signo de la discriminación, de la miseria, de la pobreza o de la desgracia; ya que históricamente la frase Pueblos Indígenas solo significó eso.

ART. 63. DE LA IDENTIDAD ÉTNICA

Queda reconocido y garantizado el derecho de los pueblos Indígenas a preservar y a desarrollar su identidad étnica en el respectivo hábital. Tienen derecho, asimismo, a aplicar libremente sus sistemas de organización política, social, económica, cultural y religiosa, al igual que la voluntaria sujeción a las normas consuetudinarias para la regulación de la convivencia interna, siempre que ellas no atenten contra los derechos fundamentales establecidos en esta Constitución. En los conflictos juridiccionales se tendrá en cuenta el derecho consuetudinario Indígena.

Respecto de este artículo, conviene señalar que la identidad étnica cada día que pasa -sin tierra, sin educación, sin asistencia estatal- tiende a desaparecer, haciéndose una verdadera utopía. Los nativos al NO tener sus espacios tradicionales tampoco pueden aplicar sus sistemas de organización política, social, económica, cultural y religiosa, al igual que la voluntaria sujeción a las normas consuetudinarias para la regulación de la convivencia interna.

ART. 64. DE LA PROPIEDAD COMUNITARIA

Los pueblos Indígenas tienen derecho a la propiedad comunitaria de la tierra, en extensión y calidad suficientes para la conservación y el desarrollo de sus formas peculiares de vida. El Estado les proveerá gratuitamente de estas tierras, las cuales serán inembargables, indivisibles, intransferibles, imprescriptibles, no susceptibles de garantizar obligaciones contractuales ni de ser arrendadas; asimismo, estarán exentas de tributo. Se prohíbe la remoción o traslado de su hábitat sin el expreso consentimiento de los mismos.

En relación a este artículo, cabe manifestar que en la práctica NO se cumple aquello que dice tienen derecho a la propiedad comunitaria de la tierra. Sus tierras hoy pertenecen a poderosos latifundistas paraguayos y extranjeros. Los otrora grandes montes donde ellos convivían, desaparecieron, dando lugar a millones de hectáreas de soja y trigo, regadas periódica y criminalmente con abundante agrotóxicos, que los asfixia y los mata día a día.  

ART. 65. DEL DERECHO A LA PARTICIPACIÓN

Se garantiza a los pueblos Indígenas el derecho a participar en la vida económica, social, política y cultural del país, de acuerdo con sus usos consuetudinarios, esta Constitución y las leyes nacionales.

Lo expresado en este artículo también es letra muerta. Jamás, ni el INDI ni otro organismo del Estado, procuró siquiera propiciar la participación de los Pueblos Indígenas en la vida económica, social, política y cultural del país. Ninguno de los proyectos presentados por los Pueblos Indígenas, prosperó. Cuando -por ejemplo- solicitaron desarrollar, ellos mismos, un modelo educativo sustentado en sus lenguas y culturas, el MEC olímpicamente los eludió y jamás atendió esa reivindicación Indígena.  

ART. 66. DE LA EDUCACIÓN Y LA ASISTENCIA

El Estado respetará las peculiaridades culturales de los pueblos Indígenas, especialmente en lo relativo a la educación formal. Se atenderá, además, a su defensa contra la regresión demográfica, la depredación de su hábitat, la contaminación ambiental, la explotación económica y la alimentación cultural.

En referencia a lo expresado por este artículo de la Constitución, conviene decir que los nativos NO reciben una educación diferenciada. Ellos nunca pudieron educarse en su propia lengua y cultura pues el MEC los trató y los trata como a cualquiera, por esa “razón” ellos usan los mismos libros (mal hechos y mal impresos) que utilizan todos los demás niños paraguayos, no indígenas. En esos libros no existe mención alguna a su religión tradicional, a su idioma, a sus costumbres, a sus tradiciones, a sus artesanías, a sus héroes. En los libros que ellos leen y “aprenden”, los héroes son los paraguayos o los conquistadores españoles. “Ellos” ni fueron, ni son, ni podrán ser “héroes”, mientras sigan leyendo dichos libros.

ART. 67. DE LA EXONERACIÓN

Los miembros de los Pueblos Indígenas están exonerados de prestar servicios sociales, civiles o militares, así como de las cargas públicas que establezca la ley.

Finalmente, cabe señalar que tampoco se dio cumplimiento debidamente a este mandato Constitucional, ya que hasta hoy son explotados. Por ejemplo, laboralmente reciben una ínfima paga, que las más de las veces NO se materializa en dinero sino en pagos mediante mercadería (sobrefacturadas cuando de ellos se trata). Otra sencilla muestra se da en la época del Rally del Chaco, ante la vista de las autoridades, cuando las mujeres indígenas son abusadas sexualmente a “bajo costo”. Asimismo, cuando “caen” en las “fauces” de los militares y se los obliga a cumplir con el servicio militar obligatorio, son maltratados y golpeados salvajemente durante la duración de dicho servicio. La “formación” militar solo generó en ellos la cultura del miedo y la sumisión.

 

3. Conclusión

Durante mucho tiempo los Indígenas fueron el centro de atención, una especie de atracción fatal, de varios investigadores de la talla de Guido Boggiani, Kurt Unkel, Moisés Bertoni, Friedrich Mayntzhusen, León Cadogan, Branislava Susnik y más recientemente José Perasso, quienes no escatimaban expresiones de elogio para ponderar las virtudes desconocidas de los Pueblos Indígenas. Estos destacadísimos investigadores ponderaron el profundo conocimiento que los Indígenas tenían de la zoología y botánica; también alabaron su concepción de la comunidad, de la solidaridad y de la igualdad; asimismo, destacaron su casi perfecta organización social, política y económica; igualmente, admiraron su concepción religiosa. Por otra parte, hoy, la Lengua Guarani es -sin lugar a dudas- el más preciado “legado” de los Indígenas Guarani del Paraguay. Estos investigadores lograron escribir miles de páginas de monumentales libros, y dedicaron gran parte de sus vidas a promocionar, con profunda convicción, la milenaria, justa, solidaria, democrática y evolucionante Cultura Indígena no solo paraguaya sino americana.    

Sin embargo, los Pueblos Indígenas que habitan actualmente el territorio del Paraguay, sobreviven hoy en miserables e infrahumanas condiciones. Ya no viven en los montes porque ya no hay montes. Al quedar desposeídos de sus territorios y montes ancestrales, ven desaparecer sus tradiciones, sus costumbres, sus usos y sus creencias. La carencia de alimentos y más que eso, el hambre; han contribuido en su paulatino traslado a los cinturones urbanos, a buscar y vivir de las “sobras”, de las migajas y a comer cuando algún asunceno caritativo se lo permiten.

Esta circunstancia -carencia de alimentos- los convirtió en alcohólicos ya que eso les hace pasar la sensación de hambre. Hoy, si no es el alcohol, es la marihuana o la “cola de zapatero”. Estos “recursos alternativos” permiten que niños, jóvenes y adultos Indígenas “se olviden” del hambre, por algún tiempo.

Cada candidato a presidente de la república, a senador, diputado, gobernador o intendente, les prometió -en su momento- el oro y el moro. Sin embargo, cada uno de ellos -una vez electos- escudados en la amnesia del poder, olvidó todas las promesas hechas durante la campaña proselitista.

El futuro se torna cada vez más difícil para los Pueblos Indígenas. Las posibilidades de sobrevivencia se acortan. Cada vez están más pobres, más desnutridos, más enfermos, más abandonados, sin derechos humanos, sin asistencia del Estado, sin Constitución ni leyes que los ampare; en síntesis... sin nada. Lo llamativo es que prácticamente ya nadie se inmuta, perturba o escandaliza ante la miseria Indígena. Dejaron de ser importantes, de hecho, nunca lo fueron. La diversidad de “temas más importantes” o “mediáticos” los sustituyeron. De vez en cuando, algún medio (radio, diario o televisión) los desempolva y los pone en situación de emergencia ante la opinión pública. En ese momento son la atracción de algunos, que aprovechan para hacer beneficencia (donándoles ropas usadas o algún objeto que ya no se usa en la casa).

Esta es la situación real de vida de quienes alguna vez fueron los dueños de América y en particular del Paraguay. Esta es la verdadera historia de LA INACABABLE TRAGEDIA INDÍGENA.

Una veza más, el ATENEO DE LENGUA Y CULTURA GUARANI denuncia  la situación infrahumana en que sobreviven las comunidades indígenas del Paraguay; y sobre todo, denunciamos la inacción del Gobierno Paraguayo, particularmente del INDI, institución supuestamente creada para precautelar y promocionar a las naciones indígenas que hoy viven en el Paraguay. Nosotros también nos unimos a las justas reivindicaciones de los hermanos indígenas del Paraguay; solicitando trato digno y justo para ellos, respeto a su identidad; lo mismo que, reivindicamos tierra, pan, educación y salud para ellos.

 

(*)  Presidente (Director General) del ATENEO DE LENGUA Y CULTURA GUARANI. Profesor y Licenciado en Lengua Guarani. Docente universitario. Escritor bilingüe. Traductor público. E-mail: dgo@paraway.net.py (particular) - ateneoguarani@tigo.com.py

DÉJENSE DE JODER, EL GUARANI NO VA A MORIR

 

DÉJENSE DE JODER, EL GUARANI NO VA A MORIR

Por David Galeano Olivera ( * )

 

            1. El pasado mes de enero concluyeron las 100 ceremonias de graduación que el ATENEO DE LENGUA Y CULTURA GUARANI llevó a cabo en prácticamente todo el Paraguay. Casi dos mil (2.000) personas recibieron sus respectivos títulos de Profesores de Lengua Guarani, con los que -desde 1985- el ATENEO completó casi veintidós mil (22.000) Profesores de Lengua Guarani, quienes en su mayoría ejercen la docencia en escuelas, colegios, institutos de formación docente, universidades, centros de alfabetización de adultos, etc. A ese número de docentes se debe sumar casi cincuenta mil (50.000) personas -docentes en ejercicio, en su mayoría- que concluyeron el Curso Básico de Lengua Guarani, y que por consiguiente, ya no cursaron el profesorado. A ellos también se debe sumar casi setecientos cincuenta (750) Licenciados en Lengua Guarani, promocionados por nuestra institución en los últimos dos años, ya que desde el año 2005, en virtud a la Ley 2574, el ATENEO DE LENGUA Y CULTURA GUARANI ostenta el rango de institución universitaria, facultada a expedir títulos de grado y postgrado.

            A lo expuesto, debemos señalar que nuestra institución, hasta la fecha, a capacitado a casi doscientos cincuenta mil (250.000) personas, mediante cursos breves, tales como jornadas, talleres, seminarios, congresos, etc. Asimismo, desde 1985, nuestra entidad no ha cesado un instante en su cometido de promoción cultural, ya que realizó y realiza emprendimientos de alcance nacional como el “Congreso Nacional de Lengua y Cultura Guarani”, el “Congreso: la Lengua y Cultura Guarani en el MERCOSUR”, la celebración de “Agosto, Mes del Idioma Guarani”, el “Seminario Nacional sobre Análisis del Bilingüismo Paraguayo”, el “Festival del País”, la “Semana de los Káso Ñemombe’u”. Igualmente, el ATENEO promociona la Lengua y la Cultura Guarani a través de su sitio en Internet; y lo más importante, actualmente en un proceso de extensión cultural, ha habilitado numerosos cursos de Lengua Guarani en el exterior (Argentina, Brasil, España, México, etc).

            2. Por otra parte, con críticas de toda laya en su haber, el Ministerio de Educación y Cultura mantiene la enseñanza del Guarani en los diferentes niveles del sistema educativo (escolar básica, educación media, especial y superior). Casi un millón quinientos mil niños asisten a la educación escolar básica y cerca de un millón de jóvenes son protagonistas de la educación media. Pese a las gastadas cantinelas como “el Guarani es difícil”, “el Guarani no sirve para nada” o “el Guarani de la escuela no se parece al Guarani de la calle”, esos niños y jóvenes -a pesar de los pesares- están conviviendo con la Lengua Guarani. De hecho, la gran mayoría de ellos, expresa que les gusta la clase de Guarani más que cualquier otra asignatura. Esa mayoría aumenta cuando nos adentramos en las comunidades del interior del país. Cabe destacar que son numerosas las universidades públicas y privadas del Paraguay que han incorporado la enseñanza del Guarani en los planes de estudios de sus diferentes carreras (medicina, agronomía, periodismo, ciencias de la educación, letras, psicología, teología, etc).

            3. Jurídicamente, el Guarani, desde 1992, es Lengua Oficial del Paraguay junto al castellano (Art. 140); y por otro lado, está garantizada la educación a partir de la lengua materna (Art. 77). Últimamente, pese a que en la actualidad se discute una cuestión de “forma”, el Guarani fue declarado idioma oficial del MERCOSUR, junto al castellano y al portugués; sin perder de vista, que el Guarani es idioma oficial de Bolivia y también de la Provincia de Corrientes (Argentina). Asimismo, hace unos días, se consensuó el Proyecto de Ley de Lenguas que será remitido al Parlamento Nacional para su estudio. Este proyecto, entre otros, tiene previsto la creación de la tan mentada Academia de Lengua y Cultura Guarani, que cual panacea -por fín- pulverizará todos los líos que afectan al Guarani. Mal de muchos, consuelo de tontos: no perdamos de vista que los yankees no tienen una Academia de la Lengua, pero igual hablan, leen, escriben, etc. en inglés, sin “rasgarse las vestiduras” o pensar que el Inglés está por morir… está en decadencia… o está en crisis.

            4. Más que nunca el Guarani cuenta con una abundante bibliografía. No pasa una semana sin que alguien, en alguna parte del país o del exterior, publique un artículo, revista o libro en Guarani, de Guarani o acerca del Guarani. Tenemos numerosos diccionarios, revistas, poemarios, gramáticas, textos escolares (matemáticas, ciencias naturales, estudios sociales, educación sanitaria, etc), que demuestran la capacidad del Guarani para expresar cualquier idea o conocimiento.

            5. Nadie puede desconocer que en la actualidad el Guarani cuenta con una extraordinaria promoción tanto a nivel nacional como internacional. En nuestro país, es común escuchar a la gente hablar en Guarani (desde el presidente, pasando por los parlamentarios, lìderes partidarios-obreros-campesinos-estudiantiles, hasta el más modesto ciudadano común). Las emisoras de radio tienen espacios en Guarani y también existen una profusa promoción publicitaria en Guarani. En el Internet existen casi medio millón de sitios que se refieren al Guarani. Además, la comunidad internacional en los últimos tiempos decidió manifestarse y fuertemente, a favor de la promoción del Guarani no solo en el Paraguay, sino también en el contexto de la integración regional (MERCOSUR). Además existen numerosas universidades e institutos de investigación en el mundo que promueven el estudio y la valoración del Guarani.

 

            Las 5 breves e incompletas reflexiones vienen a colación de una seguidilla de publicaciones que en estas últimas semanas se vienen haciendo a “tambor batiente” en algunos medios escritos, presentando al Guarani en “terapia intensiva” en absoluta decadencia, inmerso en una soberana, demencial y apocalíptica crisis y, por consiguiente, a un segundo de la muerte. Nangána, según dichas publicaciones, el Guarani ya no tiene arreglo, está descuajeringado y es abominablemente feo, una especie de hijo de Lucifer, nacido de un embarazo no deseado por el propio Satanás.

            NO ESTOY DE ACUERDO CON ESA TILINGUERÍA. El hecho de querer imponer ciertos “criterios” en la promoción del Guarani, no deben llevarnos por caminos extremos y antojadizos como los que actualmente nos proponen (o imponen) algunos columnistas de diarios o ciertos guaraniólogos “de salón” que son entrevistados por dichos columnistas de diarios.

Por otro lado, resulta poco ético promover una Ley de Lenguas y simultáneamente dirigir la actitud de la gente (de la desprevenida) hacia la “idea” de que la promulgación de dicha Ley conllevará necesariamente la adopción del Guarani-Paraguayo mba’émbo en el seno de la Academia a crearse y dejar de lado o tratar de menos, el modelo promovido actualmente por algunas instituciones como el ATENEO DE LENGUA Y CULTURA GUARANI. Y no me vengan con la excusa de que nosotros somos “puristas” o “cientifistas”, y que por culpa nuestra el Guarani está como está, etc., porque eso no es cierto. Velamos por el uso correcto del Guarani, no por su despiadada e innecesaria degeneración. A los préstamos debe acudirse cuando la lengua no posee algún recurso, necesario en la locución (oral o escrita). De hecho, este también deberá ser -a nuestro entender- el criterio que deberá adoptar la Academia de Lengua Guarani una vez que se constituya. Es decir, velar por la correcta difusión del Guarani, así como lo hace -por ejemplo- la Real Academia de la Lengua Española, que bajo ningún punto de vista acepta o aceptará la promoción de un castellano jopara, al estilo de “que hora pio tené hína vo”,o “yo nio no sabía lóo”.

Por otro lado, si aceptáramos la idea de que el Guarani está en crisis, eso nos llevará, sin excepción, a afirmar que también las demás lenguas -unas más y otras menos- también están en crisis. La crisis significa dinámica, movimiento, vida. Significará por ende que el Guarani -tanto tiempo perseguido y reprimido, acostumbrado a las crisis- permanece dinámico, en movimiento y con vida; así como las demás “lenguas vivas”. Por ello, no debemos temer a la crisis. Las crisis se administran. Las personas inteligentes administran crisis. Nosotros estamos preparados para administrar esta supuesta “catastrófica” crisis que afecta al Guarani. En el ATENEO estamos acostumbrados a las crisis. La crisis no nos asustan, y estas manifestaciones nuestras no deben ser interpretadas como signos de pedantaría, sino -y por el contrario- como un valor que integra nuestra postura institucional y que a lo largo de 22 años nos permitiera trabajar con alma y vida, y obtener logros significativos para el Guarani.

Contrariamente a los que promueven la crisis del Guarani, en el ATENEO estamos seguros que en la balanza del Guarani, hay un notorio mayor peso en el “haber”, y como con cualquier otra lengua, del otro lado, en el “deber o crisis”, también hay un cierto peso pero no tan alarmante. El Guarani del 2007 está mucho, muchísimo mejor, que el Guarani de 1970. Somos concientes que aun resta mucho por hacer, pero así y todo, manifestamos categóricamente que mientras nuestras fuerzas nos lo permitan seguiremos trabajando ordenadamente por la promoción y difusión de la Lengua y Cultura Guarani. Por ello, insisto, déjense de joder, el Guarani no va a morir.

 

Maitei horyvéva opavavépe.

 

 

(*)    Mbo’ehára ha Mbo’ekuaahára Guarani Ñe’ëme. ATENEO DE LENGUA Y CULTURA GUARANI Motenondehára. Mbo’ehára Mbo’ehaovusupegua. Haihára iñe’ëköiva. Ñe’ërasaha (Guarani-Castellano). E-mail: dgaleanolivera@hotmail.com.py.

LA IDIOSINCRASIA DEL PARAGUAYO

“LA IDIOSINCRASIA DEL PARAGUAYO”

Por David A. Galeano Olivera (*)

1. INTRODUCCIÓN

            El diccionario define la palabra idiosincrasia como “manera de ser propia de una persona”, y adaptando esa expresión al título de este modesto ensayo podríamos decir que “La idiosincrasia del Paraguayo”, consiste -por consiguiente- en la descripción de la “manera de ser propia del habitante del Paraguay”.

De hecho, todas las naciones de la tierra tienen una manera de ser propia de sus respectivos habitantes. Esa manera de ser propia incluye modelos culturales, como el idioma, la música, los refranes, los mitos, las leyendas, los cuentos, las creencias y las supersticiones, los juegos y pasatiempos, los usos y las costumbres, las fiestas populares y patronales, la vestimenta, la alimentación y las artesanías, entre otros. Muchos son los autores que coiciden en señalar una sinonimia entre idiosincrasia y cultura popular o folklórica; o idiosincrasia e identidad cultural.

            De lo expuesto, podemos colegir que, definitivamente, existe una manera de ser propia del habitante del Paraguay, y de su análisis e interpretación se preocuparon varios estudiosos, entre ellos, el Dr. Helio Vera en su obra “En busca del hueso perdido (tratado de paraguayología)”; asímismo, el Monseñor Saro Vera en su libro “El paraguayo un hombre fuera de su mundo”; también, el Dr. Miguel Angel Pangrazio en su publicación “Arriéro porte”; e igualmente, el Dr. Aníbal Romero Sanabria en su ensayo “Mas paraguayo que la mandioca”. Cada uno de los mencionados analizó procurando interpretar la idiosincrancia del paraguayo, señalando ciertas maneras de ser propias que, como paraguayos, nos distinguen de los habitantes del “resto del mundo”. Los cuatro autores mencionados coinciden que alguna de las “virtudes” del paraguayo son, por ejemplo, el coraje, la audacia, el sentido del humor, el poder de observación, el ser sufrido, el ser -de acuerdo a las circustancias- ñembotavy o tova’atâ; el saber utilizar -siempre de acuerdo a la conveniencia- la ley del mbarete o el arandu ka’aty; y por último, el no poseer la noción del tiempo y demostrar, de cuando en cuando, la vocación de výro chúsko.

                Pero, cuando decimos que uno de nosotros “se hace el ñembotavy” o que es un “výro chusco” nos enfrentamos a una realidad: nuestro doble orígen (Guarani – Español). Solo nosotros entendemos la expresión “se hace el” en castellano y la palabra “ñembotavy” del Guarani, en una misma oración; o la expresión “výro” del Guarani y la palabra “chusco” del castellano, en una misma frase. Este fenómeno nos ubica ante nuestra forma de ser “rova mokôi”. Es que en el paraguayo podriamos sintetizar la frase: “dos personas distintas (Guarani y Español) y un solo Dios verdadero”: el paraguayo. Es decir, en nosotros prevalecen simultáneamente dos culturas distintas pero materializadas en una misma persona. Por un lado, la cultura occidental (española) y por el otro lado, la cultura nativa (Guarani).

Como decíamos, por un lado, el paraguayo -hoy- forma parte del mundo occidental donde el ser humano debe “vivir para trabajar” y “vivir para tener”. Tan intensas son las revoluciones de la vida en ese mundo que prácticamente nadie piensa en el “vivir para ser”. Jornadas laborales y de estudios prolongadas, variedad de entretenimientos, y la cobertura de todo el tiempo disponible por la avalancha de “tentaciones” que ofrece la “sociedad de consumo”, a través de la televisión, las radioemisoras y los periódicos; han cooperado para la aparición del hombre material o más exactamente materialista u hombre occidental como algunos lo denominan. Es el hombre capaz de entretenerse viendo -desde el televisor de su casa- una guerra entre dos países o un partido de fútbol. Trabaja diariamente varias horas y tiene “compromisos delicados de último momento”. Es el hombre que padece a su vez patologías modernas como el surmenaje, el estrés o tiene hipertensión arterial. Es el hombre que no respeta ni conoce la naturaleza y mucho menos su propia estructura y funcionamiento corporal. Es incapaz de apreciar un hermoso amanecer o una bella flor. Se acuerda de Dios yendo a la iglesia pero mientras está ahí solo piensa en su trabajo, porque él solo tiene que “vivir para trabajar” y “vivir para tener”.

Pero, por el otro lado, el paraguayo tiene -en los más profundo de su ser, en su “karaku”- las maneras de ser propias de la sociedad Guarani cuyos miembros se esmeran en “vivir para ser”. Ellos saben que la vida terrenal es breve, y para ellos es un tránsito hacia la “tierra sin males”; por consiguiente, nada es nuestro: ni la tierra, ni las plantas ni los animales. No son de nadie en particular pero están a disposición de todos, para su uso racional, ya que debemos heredarlos a nuestros descendientes y así sucesivamente. Viven “en” y “con” la naturaleza, y procuran desarrollarse plenamente como personas procurando para el efecto “ser “. Buscan el “tekokatu”, que es el estado de plenitud o perfección. No son personas materialistas son más bien espiritualistas. Cuando necesitan alimentarse la madre naturaleza les provee, cuando están cansados y desean dormir -sin mas trámites- duermen. No conocen el surmenaje, el estrés o la hipertensión arterial. No cumplen horarios de oficina. Conocen profundamente los “secretos”, la perfección y belleza de la naturaleza. Viven “para ser”. Para ellos la cuestión no es vivir para tener sino “vivir para ser”.

Por último y, a fuerza de ser sinceros, debemos decir que en el paraguayo pesa más la raíz Guarani que la Occidental. Talves, los grandes centros urbanos (Asunción y alrededores, Ciudad del Este, Encarnación, Pedro Juan Caballero, Villarrica) tengan, en la actualidad, más de los occidental, pero el resto del país se identifica mucho con lo guaranítico.

 

2. DESARROLLO

A los efectos de demostrar que el paraguayo posee una idiosincrasia o identidad definida, es que seguidamente referiremos a algunas de las “maneras propias de ser” nuestras. Así:

 

El idioma

Por más represiones (físicas y psíquicas) que sufrió el Guarani hablante, éste sigue siendo mayoría en el Paraguay, y por consiguiente, un elemento vital para el análisis de la idiosincrasia pasa por el reconocimiento de ese hecho: en el paraguayo hay más de Guarani que de Castellano.

El Idioma Guarani es el idioma de la mayoría. Los resultados del Censo Nacional de 1992, evidenciaron que el 37% de la población entonces de casi cuatro millones y medio de habitantes, era monolingüe Guarani, el 50% bilingüe (Guarani-Castellano), el 7% monolingüe Castellano, y el 6% restante hablante de otras lenguas. También la Encuesta Integrada de Hogares 1997/1998, respecto del idioma hablado la mayor parte del tiempo en el hogar por los jóvenes entre 15 y 29 años de edad reveló un 50,4% de Guarani-hablantes, un 27,8% de bilingües (Guarani-Castellano), un 19,3% de hispanohablantes, y un 2,5% restante hablante de otras lenguas.

            El Guarani está en los discursos de los políticos; es más, si alguno de ellos no lo habla, está condenado al fracaso. Asimismo, el Guarani está en las marchas y manifestaciones de los sindicatos y gremios de trabajadores y campesinos, reivindicando sus derechos y dignidades. Asimismo, es el vínculo común entre pacientes y profesionales de la salud, pues un médico o paramédico que no conoce las variadas plantas medicinales y sus usos, o no conoce las patologías como el kambyryrujere, ohéo, py’aruru, etc. no podrá ejercer con éxito la profesión. El Guarani es también el más fuerte factor de comunicación agropecuaria, que es el sector mayoritario de nuestro país. Es imposible hablar en el campo, brindando orientaciones en castellano. Desde las antiguas prácticas de siembra y cosecha hasta el uso de la tecnología. Todo se entiende, pero únicamente en Guarani.

            Asimismo, el Guarani manifiesta su vida a través de las fiestas populares y patronales. Ya en el San Juan ára (tata ári jehasa, kambuchi jejoka, yvyrasÿi), o en la Semana Santa (en el purahéi asy de los estacioneros, en el pindokarai, tupâitû, tupâsy ñuguatî, chipa). El Guarani sigue vivo en cada palabra y en cada proceso desarrollado por los artesanos del país (karanda’y, poivi, ao po’i, ñanduti). Asimismo, la artesanía culinaria del Paraguay se caracteriza por su variada nomenclatura Guarani.

            El avañe’ê está en la misa y en los sermones de la iglesia, de esa misma iglesia que hacia el año 1500 se dio cuenta que solo podría evangelizar en Guarani. Del mismo modo, el Guarani está en los medios masivos de comunicación (radioemisoras, diarios y teledifusoras); lo mismo que, en la promoción publicitaria, inclusive de grandes marcas internacionales que encuentran en él un interesante medio para obtener más y mejores ingresos. Hoy también el Guarani está en las Universidades del Paraguay e igualmente es muy utilizado por los deportistas y por artistas y personalidades internacionales.

            Y aunque parezca una ironía, el Guarani está inmerso en la sintaxis del “castellano paraguayo”. Es imposible encontrar un paraguayo que alguna vez no dijo “venína”, “habláleke”, “quepiko querehína vo”, “le pegó debaldeite”, “de gua’u nomáko te dije”, “yo niko no sabía lóo”. Hemos incorporado a nuestro Castellano el un poco, que no es más que la traducción del sufijo Guarani mi (ejumi = vení un poco) o la expresión si que, que es la traducción del sufijo Guarani katu (oúkatu = vino si que).

 

El coraje y la audacia

“Paraguái ndoguevi” dice un ñe’ênga aludiendo al coraje y la audacia de nuestros compatriotas. Nada es imposible para nosotros. En esos casos solemos decir “i-costilla pa’û va’erâ” o “ndaipóri irremedio’ÿva, solamente la muerte ha ko’êmbota la nairremedioiva”.

El paraguayo estuvo expuesto, a lo largo de su historia, a un sinfín de situaciones adversas casi insalvables. Dos guerras, varias revoluciones y otros fenómenos perjudiciales de la naturaleza pareciera que le templaron el espíritu. Por ejemplo, en la Guerra del 70 nos enfretamos a tres poderosos ejércitos, y en la Guerra con Bolivia nuestros combatientes llevan las de perder debido a la gran diferencia, en contra, en relación a los implementos bélicos. El paraguayo sustituyó con el coraje y la audacia, esa diferencia. A ese efecto, solo basta recordar fragmentos de los versos épicos de Emiliano R. Fernández, quien en “13 Tujutî” dice:

Ro’atamahágui tesaraietépe          Mi comando Irra hendive Brizuela Otro pitopu Nanawa de gloria

Peteï ko’ëme roñeñanduka             Mokôivevoi aña mbaraka                  Héra opytáma mandu’arâmi

Roheja hagua ore ra’yrépe              Ha el león chaqueño ijykerekuéra Oscribí chupe ipyahúva historia

Pedestal de gloria oma’ë hagua    Mayor Caballero ore ruvicha            Tamoñarôkuéra Trece Tujutî

Oreave avei paraguayetéva              Cachorro de tigre suele ser ovéro Tuguyeta apytépe ou la victoria

Soldado ja’érö urunde’ymi               Mácho ra’yre machíto jey                  Regimiento trece-pe opukavymi

Ndaha’éivante rojalavaséva            Oime kuatiápe 20 de enero             Ága ikatúma he’i la historia

Noroikotevëi ñererochichï                                Peneñongatu peê mbohapy            Ndopamo’âiha raza Guarani

 

El paraguayo nunca pierde. En los chistes del “paraguayito”, éste siempre sale ganancioso. Somo capaces de todo. Ganamos aunque sea “experiencia”, pero ganamos siempre

 

La paciencia y la perseverancia

            “No hay apúro he’i kure mboguataha”, dice un ñe’ênga. Otro sentencia “mbeguekatu mbói jo’ópe”. Otro manifiesta “Ndache'órai aguaséroicha”. Esta introducción mediante los ñe’ênga, nos asocian a otra de las “cualidades” del paraguayo: su extraordinaria paciencia. Aguanta todo. En el interior, las grandes lluvias clausuran los caminos por varios días, y el paraguayo reacciona sencillamente con un “mba’éipiko jajapóta”. Por otra parte, esa paciencia se pone de manifiesto en sus propias actividades, entre ellas, las artesanías. Así por ejemplo, la preparación del ñanduti, el ao po’i, etc. son labores que requieren un espíritu decidido y firme ya que son trabajos que llevan mucho tiempo y demuestran la puntillosa paciencia que engalana la idiosincrasia del paraguayo.

 

La noción del tiempo

Para el paraguayo la “hora” no existe. Es capaz de iniciar algo antes de la hora o después de la hora, pero nunca en la hora señalada. Para el paraguayo no existe la hora. Cuando uno le pregunta a alquien “qué hora es”, la respuesta en Guarani no se hará espera con un “asajéma” o “iñipytûma”. Ese “asajéma” puede ser las 11, las 12 o las 13, pero nunca será puntualmente algo como las 12 horas, 20 minutos, 10 segundos, que es lo que -en la sociedad occidental- precisamos como respuesta. Nunca olvido una anécdota. Me ocurrió en la zona del Guaira, donde por falta de ómnibus tuve que quedar a pernoctar en la casa de unos amigos. Antes de dormirnos la dueña de casa me pregunto “mba’e hora piko rehóta”, y le respondí “ahase niko ikatúrô las seis”, y la señora me señaló “upéicharô niko rehóta al alba”. Yo le volví a insistir “a las seis niko ahase” y ella me volvió a decir “ha al alba niko upéicharô rehóta”. No hubo caso de entendernos. Yo manejaba la hora occidental y ella el tiempo Guarani.

El paraguayo no tiene apuro por nada. Le interesa vivir el “hoy”, el “ahora”. No le preocupa el mañana. Y eso coincide con la manera de ser Guarani, pues “ko’êrô” quiere decir “sí amanece”, es por ello que al despedirnos decimos “jajoecháta ko’êrô” (nos volveremos a ver siempre y cuando amanezca). De ahí pues que también los paraguayos no nos preocupamos mucho por el porvenir.

 

La conmiseración

 El paraguayo es muy solidario. Le gusta servir. Se aprecia a la persona “servicial”. Por eso muchos dicen “jajevale porâ hese”. Es muy humano. Siente compasión por todos. Le gusta tratar a todos con la expresión “anga”. Es común escuchar que alguien diga “ou’anga”, “he’i’anga”, “ogueraha’anga”, “ndoikuaai’anga”. Hasta es capaz de decir “oporojuka’anga”. Esa expresión pasó a nuestro mundo occidental como “vino anga”, “no sabía anga”, “le dijo anga” o “pobre (cito) anga”.

 

Poder de Observación

Efectivamente, el paraguayo es un profundo observador de su habitat y de sus semejantes, “virtud” que se pone de manifiesto cuando él le pone algún marcante a alguien. Podríamos decir que “le da en el ojo”. En ese sentido, conviene citar a modo de ejemplos, algunos marcantes como: kavaju rembe, kururu, gallo perô, guyra tavy, jaguarete, jatevu, jagua’i pakéte, ka’i o jagua perô.

Por otra parte, los refranes o ñe’ênga también nos demuestran su notable poder de observador, pués los ñe’ênga son productos de su continua observación. He aquí algunas muestras. Arriéro akâne fóforo.


Arriéro guata chíki  chíki vúrro.

Arriéro rembe puku kavaju uhéi.

Arriéro juru akua ñati'û kavaju.

Aña ajura jare kosina horkón.

Aña pyta jeka lagunakue.

Arriéro sin esperanza guaiguî rumby.

Arriéro rekorei lápi de color morotî.

Arriéro tavy pira laguna.

Arriéro akâperô avatisoka.

Arriéro juruméme kaseróla.

Arriéro rova cha'î pláta alkansía.

Arriéro rekorei avión vosína.

Arriéro piru jagua jyva.

Derécho guasu mbokaja mátaicha.

Ekopéta kañóicha ijurune.

Guaigui vai estribo yvyra.

Huguaitépe chipa roráicha.

Ho'ysâ porâ lasánima pypytéicha.

Iñakâraku gorra lánaicha.

Ikarêmba sevo'i rapéicha.

Irretovádo ñakanina kurúicha.

Ijay tâi rasýicha.

Ijyva puku mboriahu membýicha.

Ipotî hasy manduvi tyguéicha.

Itíro porâ naranha akýicha.

Jagua piru ñenóicha iguélta heta.

Kuña retýma karê kavaju kalesíta.

Kururúicha hopepi ruru.

Kure rembi'úicha ndojerrepetái.


 

La mentira

Podemos afirmar también que el Paraguayo, en su idiosincrasia, inconscientemente tiende a mentir, pero no miente de mala fe o con intenciones de perjudicar. Podríamos decir que miente piadosamente. Concretamente, a una necesaria respuesta negativa contrapone, faltando a la verdad, una respuesta afirmativa o positiva.

Por ejemplo, a la pregunta “mba’etekópiko”. La respuesta usual es “iporâ” o “iporâminte” o “tranquilopa” o “ña’aguata”, o “ña’enrreda” o “ninaiñeperánzai la ivaívo”, etc, cuando que en realidad él o ella están pasando por una dificilísima situación, rayando a la muerte inclusive.

Asimismo ocurre con la expresión “jahápy” cuando alguien se nos cruza. La respuesta que no se hara esperar dira “agaitéma” o “en seguida” o “tereho katu nde, agaitéma rohupytýta”, cuando que en realidad ni siquiera tenemos la más mínima intención de ir con aquel semejante.

Igual cosa ocurre cuando, sobretodo en el interior, preguntamos a alguien sobre la distancia de un lugar. La respuesta seguramente será “apete”, aunque el lugar de marras quede a tres leguas de aquel sitio.

Del mismo modo, cuando decimos “veni un poco”, “llevále un poco” o “escribíle un poco”, en realidad queremos que venga “todo”, que lleve “todo” o que escriba “todo”.

Idéntica situación se plantea cuando algún vendedor se aproxima a nuestra vivienda a ofrecernos alguna mercadería, y en lugar de responderle con la negativa, preferimos decir “otro día”. El vendedor paraguayo sabe que eso en realidad quiere decir “no quiero”.

 

El lenguaje de segundo plano

El item anterior tiene una gran vinculación con éste, pues el paraguayo no se refiere al hecho o a la persona o al asunto por su nombre; prefiere referirse al tema por medio de expresiones de rodeo, a través de metáforas si se quiere.

            Entre nosotros queda mal decir de alguien que es un “borracho” o “ka’u”, es más, el afectado no aceptará ese trato. Entonces es preferible decir que alguien está “tuichaite ýre”, “tuichaite lembúre”, “tuichaite trónkore”, “ijuru tata”, “hembe’a”, “hetyma tavy”, “ojatapy ipy’áre”, “omokô”, “opichoro”, “opukapareíma”, “ovavajeýma”, “tuichaite tesa rendyre”, o mejor “tuichaite tatáre”.

Tampoco nos gusta aludir a la muerte o “mano” , porque eso “atrae” a la muerte. Es preferible decir “ñandereja”, “opoti”, “amóntema”, “hekovejei”, “hesa árima monéda”, “hevipéma”, “ipypyte sa’yjúma”, “itenondéma ñanderehe”, “kapútima”, “ohejáma ikuchára”, “ohóma Ñandejára pikétepe”, “okali’u”, “oñehundíma”, “osapymíma”, “ombojoja ikupy”, “ndohechavéi ipysâ guasu”, “ojehekýi”, “oguahê ilíño ru’âme”, o bien “opurahéi himno nacional oñenoháme”, etc.

Del mismo modo, refiriéndonos a la acción de “comer” o “karu”, solapadamente somos capaces de decir: “omongy’a hâi”, “ohupi mbarete”, “oime mesápe hovasyhína”, “ojejuru’o”, “ojoka ñepyrû tye”, “ojuka vare’a”, “omatulea”, “ombovy’a sevo’i”, “oterere rupa”, “omomba’apo hañykâ”, o bien “opikoteahína”.

También, refiriéndonos a alguna “pelea” o “ñorairô” irrumpimos usando sinónimos como: “ho’uka ojupe mokéte”, “ojejoko ojojurúre”, “ojohavira”, “ojohete pichy”, “ojosokea”, “ojojuhu tapepo’ípe”, “ojotyvyro hikuái”, “omboruru tova”, “oñembosarái ojuehe”, “oñokarâi”, “oñombohete ru’û”, “oñombohuguy raku”, “oñomoakâky’o mokétepe”, “opu’â oñoakâre”, “otantea ikuerpíto”, o bien “orreparti ojupe po apu’a”.

Asi también, y en un castellano paraguayo, nos gusta “blanquear” (legalizar) un auto “mau” (ilegal). También decimos que algún conocido tiene una cuenta corriente “en negro”, o que hay que “aceitar” a algún funcionario o gestor.

Otras manifestaciones de nuestra identidad cultural

A las maneras propias de ser enunciadas debemos agregar otras muestras de nuestra identidad que son como una “marca de fuego” en cada uno de nosotros, así: las artesanías (karanda’y, ao po’i, poyvi, ñanduti, ovecha rague, etc), las fiestas tradicionales y patronales; los mitos, leyendas y cuentos, la música y la danza, las variedades gastronómicas, y el terere, etc.

 

3. CONCLUSIÓN

Suelo escuchar a mucha gente que con gran alarma manifiesta que ya perdimos nuestra idiosincrasia o nuestra identidad cultural, o en el peor de los casos, que estamos en vías de perderla. Así también, muchos artistas -músicos sobretodo- hoy día al carecer de espacios donde exponer su arte, con justa razón señalan que nuestro folklore está en decadencia. Sin embargo, nosotros que nos dedicamos a la promoción de la cultura popular en la educación, hoy asistimos a un tiempo interesante donde nuestros niños y jóvenes son orientados en el conocimiento, la valoración, y la práctica de nuestra cultura popular, durante todo el año escolar, no solo en el día del folklore o del Idioma Guarani.

Particularmente, en el último mes de agosto participé de numerosos actos alusivos donde ellos -niños y jóvenes- demostraron su vocación folkórica, en festivales artísticos y exposiciones artesanales. Hoy, son ellos los incipientes folkloristas. Pertenecen a una nueva generación que desde las escuelas, colegios, institutos de formación docente y universidades estudian, promueven y difunden nuestra idiosincrasia.

Por ello puedo afirmar que está en marcha un movimiento nacional que involucra particularmente a docentes y estudiantes en la tarea de salvaguardar y difundir la cultura popular. Pero este movimiento nacional no es fruto de la casualidad, sino de un trabajo organizado que algunas instituciones, la mayoría de gestión privada, vienen encaminando desde hace aproximadamente quince años en forma sostenida.

En el caso que particularmente me afecta, debo referirme a la gestión incansable del ATENEO DE LENGUA Y CULTURA GUARANI que hoy puede observar parte de los resultados positivos de su labor, pues a dieciséis años de su creación, con casi diez mil egresados Profesores de Lengua Guarani y cerca de treinta mil estudiantes en la actualidad, promueve el estudio, la investigación, la recopilación, la valoración y la difusión de la cultura folklórica paraguaya, por todos los medios posibles: cursos, seminarios, talleres, concursos, festivales, etc., a nivel nacional y preferentemente en las zonas de riesgo cultural (nuestras fronteras por ejemplo).

Lo interesante de la experiencia es que esos egresados y estudiantes corresponden a un sector estratégico de nuestra sociedad, pues son docentes, directores, supervisores de escuelas, colegios, institutos de formación docente y universidades o son comunicadores, sacerdotes, concejales municipales y departamentales, directivos de instituciones sociales (clubes, cooperativas, movimientos campesinos y obreros); en síntesis, son líderes comunitarios suficientemente concientizados acerca del valor real de las manifestaciones de nuestra cultura popular. Son ellos los responsables de ese renacer que el folklore, gradual y progresivamente, vuelve a tener en niños y jóvenes.

Así también, se deben resaltar los numerosos emprendimientos culturales, como la constante realización de festivales artísticos. Por otra parte, las diferentes expresiones artesanales son más promocionadas, a partir de sus propios creadores que en la actualidad incluso se hallan agremiados en varias entidades y participando de todas las exposiciones que continuamente se realizan. También existen varias entidades que promueven la cultura popular en el interior.

A lo expuesto, puedo agregar la promoción que muchos medios masivos de comunicación -radioemisoras, teledifusoras, diarios, internet- hacen a favor del folklore.

De hecho, en el mundo existe actualmente, pese a la globalización, una tendencia a recuperar la “identidad cultural”, la “cultura popular” o la “idiosincrasia”; además de difundirla, fortalecerla y protegerla. Esto recomiendan organismos internacionales como las Naciones Unidas o la Organización de Estados Americanos. También nuestra Constitución Nacional, el Tratado de Asunción, la Ley General de Educación, entre otros, garantizan a nuestros hijos la posibilidad de volver a “ser paraguayos”. Hoy los planes y programas de estudios de la Reforma Educativa están impregnados de “nuestra cultura”.

 

 

 

 

 

(*)    Profesor y Licenciado en Lengua Guarani. Presidente (Director General) del ATENEO DE LENGUA Y CULTURA GUARANI. Docente de la Universidad Nacional de Asunción. Escritor bilingüe. Traductor público (Guarani-Castellano).

       E-mail: dgo@paraway.net.py (particular) – ateneoguarani@tigo.com.py (laboral)

ATENEO DE LENGUA Y CULTURA GUARANI: AYER Y HOY

“ATENEO DE LENGUA Y CULTURA GUARANI:

Ayer, una cruzada; hoy, una revolución cultural consumada”

Por David A. Galeano Olivera (*)

1. INTRODUCCIÓN

            Este año 2004, cumplo treinta años de vida dedicada -en gran medida- a la promoción y difusión de la Lengua y Cultura Guarani, en nuestro país. Por consiguiente, modestia aparte, me tocó conocer a los guaraniólogos de la “primera hora”, compartir y trabajar con ellos; asimismo, a quienes después se sumaron a la causa; y “vivir”, por ende, todos los procesos que condujeron al Guarani al sitial de prestigio que hoy ostenta.

Tuve seis años de estudios de Guarani (1974-1979) en el Colegio Nacional de la Capital, que por entonces era la única institución educativa que propiciaba el estudio de nuestro avañe’ê. Allí, con algunos compañeros y el Prof. Pedro Moliniers fundamos la Academia de Lengua y Cultura Guarani de esa institución, que también me tocó presidir y donde ya desarrollamos varias actividades de promoción de nuestra lengua. En ese tiempo, representando a esa Academia, participé también de las “inacabables” reuniones para consensuar la “grafía” del Guarani. Posteriormente, realicé el Curso de Profesorado de Lengua Guarani en el Idelguap; y entre 1981 y 1984 cursé la Licenciatura en Lengua Guarani en la Universidad Nacional de Asunción. Paralelamente, formé parte de la Asociación de Profesores de Lengua Guarani del Paraguay, donde fui secretario y también presidente. Asimismo, ejercí la docencia en los cursos para Profesores de Lengua Guarani del Idelguap; y a la vez, me inicié en la docencia universitaria (1985). Siempre me consideré -y me consideraron- una persona inquieta, muchas veces hasta molestosa, por las ideas renovadoras que generaba y proponía. Muchas de esas ideas cayeron en saco roto, es decir, fueron escuchadas pero nunca realizadas.

Debido a esa situación, en 1984 y 1985 propuse -en reuniones informales- a un grupo de compañeros, entre ellos, a mis amigos y -hasta hoy- compañeros de ruta, Carlos Ferreira y Arnaldo Valenzuela la idea de crear y hacer funcionar una nueva y revolucionaria asociación que se dedicara al estudio, promoción y jerarquización de la Lengua y Cultura Guarani. Una promoción y difusión diferente a la que, hasta ese momento, se hizo. Ideas como la incorporación de mayor número de personas a la causa del Guarani, preferentemente de jóvenes; la realización mensual y sistemática de actividades científico-culturales (conferencias, cursos breves, encuentros con la poesía y los káso ñemombe’u, etc); o la utilización a favor de la Lengua Guarani de los espacios en los medios de comunicación (radio, diario y televisión). En fín, trabajar permanente y organizadamente por el Guarani. Acerqué esas ideas a los compañeros que entonces cursaban el primer, segundo y tercer cursos de la Licenciatura en Lengua Guarani en la Universidad Nacional de Asunción. Como siempre suele ocurrir, muchos fueron los invitados y unos pocos los que concurrieron: María Elvira Martínez de Campos, Porfiria Orrego Invernizzi, Aníbal Burgos Martínez, Catalina Mena de Martínez, Cristobal Campuzano Méndez, Lorenza Cuevas Sánchez, Juana Arrúa, María Eva Mansfeld de Agüero, Susana González, Lida Concepción Peralta, entre otros. 

            Después de unas cuantas reuniones, surgió el 23 de setiembre de 1985, la que hoy es la institución educativa y cultural más grande del Paraguay, el ATENEO DE LENGUA Y CULTURA GUARANI. A más de ser su fundador, me tocó ser el primer Presidente del Comité Ejecutivo. La Vicepresidencia le correspondió a María Elvira Martínez de Campos; la  Secretaría General a María Eva Mansfeld de Agüero; la Secretaría de Relaciones le cupo desempeñar a Lorenza Cuevas Sánchez; y la Tesorería del Comité Ejecutivo a Cristobal Campuzano Méndez. La Asamblea fundacional fue presidida por Pedro Moliniers. El ATENEO hizo su presentación en sociedad el lunes 30 de setiembre de 1985, en el Instituto Superior de Lenguas UNA.

 En ese preciso momento, muchos se enojaron, porque -en el fondo- el ATENEO representaba una abierta e irreverente competencia para la burgesía instalada en la promoción del Guarani; a la vez de constituir -para ellos- una importante pérdida de poder; y por otra parte, porque personas -hasta ese entonces postergadas- encontrarían un espacio para manifestarse en asuntos de su preferencia. Durante dos o tres años, cada acto del ATENEO era cuestionado, y sus actores (profesores y licenciados jóvenes, “sin experiencia” como se decía de ellos) también eran cuestionados implacablemente, por sus pares más antiguos y, sin duda, “con experiencia”. Sin embargo, la empresa estaba en marcha y las intenciones eran serias, responsables y progresistas. El ATENEO nació en el Instituto Superior de Lenguas UNA y tuvo por sede -por muchos años- la Biblioteca del ISL a cargo de Manuel Enrique Dacunte Lettieri (actual bibliotecario del ATENEO). El nos alentaba y nos facilitaba la máquina de escribir, hojas, etc; y sobretodo, el sitio para que los directivos nos reuniéramos.

Al grupo ya constituido, unos años después se sumaron Miguel Angel Yegros, Rubén Rolandi, Ana Espinoza, Félix Medina, César Rejala ya licenciados. Jorge Amarilla y Lino Trinidad por entonces estudiantes de la carrera; y personalidades como Modesto Romero Cueto, Máximo Zarza, Roque Lovera, Castor Samaniego, Luis Duarte, Sabino Giménez y Lucy Yegros. Un poco más adelante se sumaron: Cecilio Coronel, Sabina Ovelar, Olegario Valiente, Pastora Leguizamón, José Cabrera, Pablino Gómez, Domingo Aguilera, Zulma Trinidad, Miguelangel Meza; y así sucesivamente hasta llegar al cuadro que actualmente (2004) comprende el ATENEO, dispuestos -todos- a aunar sus mejores esfuerzos a favor de la causa de la Lengua y Cultura Guarani, a través del ATENEO.

En el ATENEO todo se construyó inteligentemente, no por casualidad. Desde sus inicios contó con un plan de actividades anual, y cada emprendimiento contó y cuenta -hasta hoy- con fines y objetivos racionales, bien definidos, alcanzables a corto, mediano y largo plazo.

 

2. DESARROLLO

Los primeros miembros y la asociación sin distinciones, en una época difícil. La autonomía.

Hoy, para quienes no lo saben, debo recordar que originalmente el ATENEO DE LENGUA Y CULTURA GUARANI nucleaba a los Licenciados en Lengua Guarani y a los Estudiantes Universitarios del Area de la Licenciatura en Lengua Guarani del Instituto Superior de Lenguas UNA, porque allí nació. Con el tiempo, a partir de su inscripción a los cursos del propio ATENEO, todos sus egresados se conviertieron automáticamente en miembros de la entidad.

Desde su nacimiento el ATENEO se declaró como entidad jurídica, civil, progresista, con carácter científico-cultural. Asimismo, sustentó su accionar en principios como la objetividad, la libertad, la democracia, la igualdad, la fraternidad y la solidaridad. Propuso a todos trabajar en forma constante, efectiva y sistemática por la Lengua y Cultura Guarani, y por la cultura folklórica paraguaya; sin perseguir fines político-partidarios, religiosos, lucrativos ni sectarios de ninguna clase desde el punto de vista institucional.

El párrafo anterior nos muestra a una institución revolucionaria, aparentamente con poca chance de progreso, si tomamos en consideración la época (finales de la dictadura). Como los de muchos, nuestros actos eran controlados y en más de una ocasión nos hacían escuchar ciertas sugerencias de cómo deberíamos comportarnos, a lo que -por supuesto- nunca hicimos caso. Por eso somos hoy lo que somos. Nunca permitimos que nos ensucien. Las discusiones y decisiones se hicieron siempre al interior del ATENEO, en función a sus intereses. Hasta hoy, nunca permitimos injerencias extrañas en nuestras ideas, acciones y reacciones.

Asimismo, siempre hemos respetado a cada miembro en sus convicciones particulares, en su autonomía. Es más, una de las claves del éxito del ATENEO radica en el respeto a la autonomía de cada Regional, por ejemplo. Lo que implica confianza plena en cada actor. La desconfianza solo puede surgir a partir de denuncias responsables, verbales o escritas. El chisme o el comentario ijyképe nunca fue escuchado a nivel dirigencial. Sin embargo, los casos de intentos de manipulación de los intereses del ATENEO fueron rápidamente cortados. Siempre preferimos extirpar el dedo podrido antes que dejar que todo el cuerpo su pudra. Es decir, varios miembros fueron expulsados por faltar a los Estatutos y reglamentos de la institución.

            Por lo menos una actividad mensual con amplia difusión a través de los medios de comunicación.

En el ATENEO nada fue ni es producto de la casualidad. Todo fue y es pensado. Desde la fundación, la idea era desarrollar por lo menos una actividad mensual o mejor, un ciclo de actividades cada mes. La idea consistía en efectuar una semana o como mínimo tres días continuados de actividades (un ciclo), de manera a llamar la atención y la presencia de la prensa y a través de ella, de la gente, en dichos emprendimientos. Así nacieron las la Serie de Jornadas sobre Lingüística Guarani, la Semana del Indígena, la Semana de los Káso Ñemombe’u, el Seminario Nacional sobre Análisis del Bilinguismo Paraguayo, y el emprendimiento más importante de todos Agosto, Mes del Idioma Guarani.

Con actividades de esta naturaleza la prensa promocionaba al ATENEO constantemente. A lo largo de la historia hemos participado en innumerables programas televisivos, radiales o entrevistas publicadas en los diarios. Muchos de los eventos del ATENEO (el Concurso Nacional de Káso Ñemombe’u, el Seminario Nacional sobre Análisis del Bilinguismo Paraguayo, y Agosto, Mes del Idioma Guarani) tienen 19 ediciones, lo que equivale a decir que se realizan, cada año, hace 19 años. Esto demuestra nuestra constancia y perseverancia institucional. Simpre cumplimos lo que nos propusimos.

Hoy, cuando las papas dejaron de quemar, son muchos lo que “pontifican” sobre el Guarani o sobre la importancia de la educación bilingüe. Son los paracaidistas, que aparecen y se sientan a la mesa, que ya está servida. Ellos nunca se quemaron las pestañas. Sin embargo, en los momentos más difíciles cuando nadie se imaginaba lo que podría acontecer, el ATENEO, desde 1985, proponía a propios y extraños la necesidad de oficializar la Lengua Guarani, la necesidad de implementar la educación bilingüe y la necesidad también de crear un Ministerio de la Cultura; muy a pesar de quienes desde otros sectores y del propio gobierno, hacían entonces lo imposible por impedir esas justas reivindicaciones. En pleno gobierno dictatorial, nuestra entidad se convirtió ya por entonces en el akârasy del MEC, y de los “intelectuales fifi” de la época, contrarios a las solicitudes del ATENEO. Ganamos cada meta propuesta, palmo a palmo, sin contar con concesiones graciosas ni regalías de nadie. Nunca nos dimos por vencidos y lo mejor, nunca pudieron vencernos. 

Después del golpe de 1989, el ATENEO se abre y a través de los congresos nacionales, reune a docentes y estudiantes de todo el país, consulta y define políticas a encarar a corto, mediano y largo plazo. De allí en más arranca una maratónica gesta que ningún otro momento de la historia del Paraguay recuerda.

La cruzada nacional y el inicio de los cursos en distintas comunidades. La descentralización.

Se inicia entonces La cruzada nacional por la oficialización de la Lengua Guarani, la implementación de la enseñanza bilingüe y la creación de un Ministerio de la Cultura: toda nuestra labor y nuestro esfuerzo mancomunado. El eje principal consistía en expandir las acciones más alla de la capital, y es allí donde a partir de 1988 se inician los Cursos de Profesorado de Lengua Guarani, con otros aventureros como Cecilio Coronel en Ka’aguasu; Sabina Ovelar en Arroyos y Esteros; Pastora Leguizamón en Karapegua; Mirta Martínez y luego Paternio Vera en Villarrica; Mirian Osorio en Ky’ÿindy; Reimundo Cañete en Campo 9; hasta llegar a las actuales 100 Regionales; desarrollando un programa de estudios ágil y efectivo, acompañado por materiales bibliográficos especialmente elaborados para el efecto. Estos cursos debían -mucho más que- formar profesores de Lengua Guarani, crear una conciencia nueva y positiva hacia el Guarani y la Cultura Popular; lo mismo que, interesar e incorporar a la causa a más personas, de ser posible a jóvenes. A más de los cursos de profesorado, debían desarrollarse jornadas, conferencias, encuentros con la poesía y los kásos, concursos, seminarios, congresos y festivales, en cada comunidad donde el ATENEO contara con una Regional.

El ATENEO ataca todos los espacios. A partir de ese momento, muchos son los que protestan porque el Guarani comenzaba a aparecer por todas partes. Llegamos primero al Parlamento Nacional, luego al Ministerio de Educación y Cultura, a la Convención Nacional Constituyente, y finalmente a los Congresos Nacionales de Educación a solicitar con fuerza y con mucha convicción nuestras reivindicaciones. Tuvimos el auxilio de los medios masivos de comunicación que nos abrieron espacios, convencidos a partir de tantas actividades realizadas por nuestra entidad. Podríamos hasta afirmar que muchas veces ellos fueron nuestros más fuertes impulsores cuando algunas veces tropezabamos con inconvenientes.

            Hoy, el ATENEO se convirtió en la institución educativa más grande del país. Solo en la promoción 2003, nuestra institución tuvo casi 3000 egresados, completando con ellos un total de 21.000 profesores formados a nivel nacional. Asimismo, con orgullo podemos decir que somos los más grandes aportantes del MEC. Así, solo por la titulación de los 3009 egresados del 2002, el ATENEO abonó al MEC, 78.000.000 de guaranies. Igualmente, debemos manifestar que el ATENEO fue y es el más firme soporte de la Reforma Educativa iniciada en 1994, en materia de la enseñanza bilingüe. Al Estado Paraguayo (Ministerio de Educación) la formación de profesores de Guarani no le costó un miserable Guarani, ya que la formación del mayor número de profesores le correspondió al ATENEO.

El ATENEO -antes, durante y después- de la Constitución Nacional vigente fue, sin duda, la institución que descentralizó la educación y la cultura en nuestro país. Formó a los docentes en sus propias comunidades, a bajo costo, en horarios especiales. Somos el primer Instituto de Formación Docente a distancia, reconocido, del Paraguay. Para nuestro orgullo, hoy la mayoría de nuestros cursos son coordinados por egresados de la entidad, de la propia comunidad, contando asimismo con un cuerpo docente también de la comunidad. Con el ATENEO se desechó por completo aquella frase “nadie es profeta en su tierra”, ya que hoy la gran mayoría de nuestros coordinadores y docentes son “profetas” en sus tierras.

El pago mensual de los estudiantes en concepto de cuotas, permitió -mediante un sistema de aportes “sui géneris” de parte de cada Regional a la Tesorería del Comité Ejecutivo- la concentración de un interesante capital en una cuenta corriente, que facilitó la adquisición y construcción del único local propio que en toda su historia tuvo el Guarani, bautizado como Guarani Róga, en la Ciudad de Fernando de la Mora. Un moderno, enorme y cómodo local. Un centro de enseñanza, de investigación, de producción bibliográfica y audivisual, totalmente equipado (con computadoras, línea telefónica, retroproyector, proyector de slides, equipos de televisión, radio y vídeo, etc), dotado de oficinas administrativas, varias salas de clases, biblioteca (con libros por valor de casi 50 millones de guaraníes) y un incipiente museo; asimismo, un teatro y centro de convenciones; además, de espacios de recreo. Hoy, el edificio está avaluado en 1.800 millones de guaraníes.

Pese a lo expuesto, el ATENEO sufrió -al igual que la propia Lengua Guarani- innumerables formas de presión, la mayoría ilícitas. Fue así que después de solicitar tantas veces el reconocimiento del Curso de Profesorado de Lengua Guarani al MEC, se nos comunicó que nuestros cursos nunca serían reconocidos. Entonces, como salida lateral, fuimos al Parlamento a solicitar la declaración de interés nacional de nuestros cursos, cuestión que logramos. Asimismo, logramos que los Gobiernos Departamentales declaren de interés departamental nuestros cursos y actividades; del mismo modo lo hicieron los gobiernos municipales al declararlos de interés municipal; hasta que, bajo otra administración del MEC, volvimos -amparados en nuestra vocación rova’atâ- a solicitar el reconocimiento de nuestros cursos. Fue así que, en un hecho insólito, logramos el doble reconocimiento de los mismos (resoluciones Nº 369/95 y 37/99). Por las dudas, también logramos que el Viceministerio de Cultura del MEC declare de interés cultural-educativo los cursos de nuestra institución.

Aun así, hasta hace poco tiempo, nuestro accionar no agradó a mucha gente del MEC. Ellos sabían que el ATENEO era ya un enorme pulpo que comenzaba a cubrir el país; en otras palabras, era y es un Instituto de Formación Docente que contiene a 100 Institutos de Formación Docente a su interior, con una cantidad extraoridnarina e insólita de estudiantes. Lastimosamente, en estas personas siempre primó la envidia, la mezquindad y la malicia. Jamás observaron al ATENEO como el salvavidas del Guarani sino como una gran competencia que -para peor- emergía del sector privado-civil.

Pese a ello, municipios y particulares comenzaron a manifestarse a nuestro favor -al apreciar los beneficios comunitarios que el ATENEO aportó- donando lotes de terreno para las sedes permanentes de nuestra institución. Mediante esos gestos a favor del Guarani, hoy contamos con sedes propias construidas en Limpio, Aregua, Arroyos y Esteros, Gral. Resquín, San Juan Bautista, Hernandarias, Encarnación, Campo 9, Cnel. Oviedo y Ka’aguasu; y están en proyecto de construcción Yvyja’u, Pedro Juan Caballero, Itaugua, O’leary, etc. Todos ya locales propios y titulados a nombre de la entidad. El ATENEO es un sentimiento, pues está en todas partes y en el afecto de muchos. Se manifiesta a través de sus egresados, docentes y estudiantes; o mediante, remeras alusivas, kepis, insignias, calcomanías, calendarios, vestimentas deportivas o uniformes; o a través de programas radiales y televisivos casi en todas las comunidades donde cuenta con una Regional; a lo que debemos sumar, como instrumento de propaganda institucional, nuestro sitio en internet.

Otro hecho importante, radica en la creación de los cursos de postgrados, que mediante la orientación teórica y la práctica de la metodología de la investigación científica, permitió mediante tesinas individuales, el relevamiento de datos actualizados sobre el Guarani y la Cultura Popular. Asimismo, numerosos miembros se han dedicado a la publicación de interesantes y valiosas obras, optando por incluir sus trabajos en la Serie ATENEO DE LENGUA Y CULTURA GUARANI. Por otra parte, la realización anual por diez años, del Festival del País, permitió el surgimiento de artistas populares que hoy se destacan en diferentes escenarios nacionales e internacionales, contando muchos de ellos, con grabaciones de sus obras.

Escuela de liderazgo y formación de una nueva generación de líderes. El sentido de pertenencia.

Una de las cuestiones que -desde antes del ATENEO- siempre golpeó mi pensamiento era la necesidad de contar -como en las carreras de posta- con un relevo generacional que pudiera proseguir el trabajo a favor de la causa del Guarani. La generación de guaraniólogos de la “primera hora” jamás pensó en eso, es más, la sola mención del tema era como una espina puntiaguda clavándoles el alma. No tuvieron mentalidad ni vocación de futuro. Sin embargo, el advenimiento del ATENEO y la incoporación de numerosos jóvenes a la causa, vino a salvar la situación. Hoy, cada Coordinador administra con sus luces y sus sombras la Regional, y tiene la obligación de sobrevivir a cualquier circunstancia adversa, caso contrario no tiene el derecho de llamarse coordinador o profesor del ATENEO. La consigna consiste en “hacer bien” las cosas, caso contrario, no hacerlas. El acierto o la buena acción de uno es también por extensión, el acierto o la buena acción del ATENEO; asimismo, el error o la “metida de pata” de alguien, es también el error del ATENEO.

Con este criterio de por medio -y evitando hasta el último nuestra participación, como autoridad máxima de la institución, en la resolución de los problemas- hemos logrado -con la ayuda de diversas experiencias- una generación de nuevos líderes de la causa del Guarani y de las cosas nuestras. Lo que también asegura la consumación del proyecto, ya que existen en la actualidad numerosos “atletas” que podrán tomar la posta y proseguir -con gran capacidad, convicción y efectividad- la carrera, hasta la meta final.

Asimismo, quienes formamos parte del ATENEO a la vez nos sentimos dueños del ATENEO. Es lo que yo denomino el sentido de pertenencia. Esto lo logramos a partir del aporte que cada miembro y cada Regional hacen para el mantenimiento de la entidad. Asimismo, las reuniones mensuales que son “sagradas” e impostergables en su realización, admiten -en igualdad de condiciones y en un marco democrático- la opinión y el voto de todos (a favor o en contra), con respecto a cualquier tema. Aquí todos decidimos. 

La Universidad. Consolidación Institucional.

Numerosos profesores están ya formados por el ATENEO. Sin embargo, existe la necesidad de la actualización permanente, y es por ello que el ATENEO generó primero las actividades cocurriculares (jornadas, seminarios, congresos, conferencias, etc); posteriormente, y apuntando hacia la especialización por un mayor tiempo (casi un año de estudios), los postgrados: Didáctica de la Lengua y Educación Bilingüe, Folklore del Paraguay, Literatura Paraguaya y Lingüística Guarani; para, finalmente, llegar a la concreción de uno de nuestros mayores anhelos: que al interior del ATENEO se pueda iniciar la licenciatura en Lengua Guarani, pensando incluso -hacia delante- en una maestría y un doctorado en Lengua Guarani. Es lo máximo, la mayor aspiración. Ayer, fue un sueño; y hoy, es una féliz y orgullosa realidad. El inicio de nuestra vida universitaria, marca también nuestra consolidación institucional.

 

3. CONCLUSIÓN

Es mucho lo que hemos logrado, y para el efecto nos encargamos de hacer realidad expresiones como “querer es poder” y “la unión hace la fuerza”. Aquello que 14 años atras, se iniciaba con una gran cruzada; hoy, puedo afirmar que se convirtió en la única y mas importante revolución cultural consumada en el Paraguay, en todos los tiempos. Nadie, ninguna institución en nuestro país, logró revolucionar de la manera que el ATENEO lo logró, en apenas 19 años de vida. Con locales propios; con publicaciones permanentes; con trabajos de investigación que relevan información actualizada; con festivales; con concursos; con actividades cocurriculares; con Cursos Básicos, de Profesorado de Lengua Guarani, Postgrados o de Licenciatura en Lengua Guarani; con declaraciones de interés nacional, departamental y distrital; con su sitio en internet; con la descentralización de sus actividades; o con los novedosos mecanismos de promoción (programas radiales y televisivos, remeras alusivas, uniformes, calcomanías, etc), demostramos -a nosotros y a los demás- que no existen barreras imposibles de salvar, cuando los objetivos son altruistas.

La revolución en números. 21.000 profesores formados a nivel nacional. 50.000 personas que culminaron el Curso Básico sin cursar el Profesorado de Lengua Guarani. Más de 1000 actos de graduación. Cerca de 1800 actividades cocurriculares descentralizadas (jornadas, seminarios, congresos, etc), con cerca de 250.000 participantes. Actualmente, ejercen en el ATENEO cerca de 350 profesores. En el año 2003, 35.000 personas estudiaron en las 100 Regionales de la entidad. Toda esa maraña es administrada con apenas 5 empleados rentados (dos secretarios, un bibliotecario, un limpiador y un guardia de seguridad). Desde la fundación y hasta hoy, las autoridades del ATENEO ejercen ad-honorem sus funciones.

Hoy, se aprecia los frutos del trabajo colectivo del ATENEO, cuando vemos a todos los niños y jóvenes de la república aprender “verdaderamente” en su propia lengua; haciendo por fin realidad el concepto de que la educación libera a las personas. Gracias al Guarani, hoy los niños participan de una educación crítica (pensada y reflexionada) y a la vez liberadora, que les asegura un futuro mejor a ellos, sus familiares, sus comunidades y a la patria. Varias veces dijimos y seguimos sosteniendo que no habrá educación significativa, mientras el Guarani permanezca ausente en el sistema educativo. El Guarani es una herramienta política para el desarrollo del Paraguay; y el ATENEO DE LENGUA Y CULTURA GUARANI se convirtió en su “operador político” más seguro, eficiente y ordenado.

Asimismo, hoy nos conmueve profundamente observar a los niños y jóvenes cantar canciones paraguayas o declamar poesías en Guarani. Eso nos indica que sus maestros recibieron una buena formación, que hoy positivamente vuelcan a favor de sus alumnos. 

Por otra parte, hoy, varios de nuestros egresados, docentes y estudiantes son Directores de Escuelas, de Colegios, de instituciones de formación terciaria; o son Intendentes o Consejales municipales o departamentales; o son periodistas, sacerdotes o dirigentes sindicales o campesinos, etc; y desde sus cargos o puestos promueven -con convicción- todo tipo de acciones tendientes a reforzar este resurgir inatajable de la Lengua Guarani y de nuestra cultura popular.

Es por lo expuesto, que -sin lugar a dudas- me permito manifestar que la revolución cultural instaurada por el ATENEO ya está consumada.

Por otra parte, el ATENEO es la muestra más concreta de que en nuestro país se pueden hacer cosas positivas, interesantes y útiles, a partir de la autogestión. El modelo del ATENEO debiera ser seguido por otros, para cooperar de esa manera en la labor de recuperar a nuestro país de las fauces destructoras de la ignorancia, la miseria y la pobreza. Sin un solo Guarani en el bolsillo en los inicios, sin embargo, hemos construido entre todos una grande y rendidora empresa, que se sustenta en la democracia institucional, el liderazgo efectivo y firme, en la transparencia administrativa-financiera, en el trabajo solidario, la libertad de conciencia, la vocación progresista, el respeto a la autonomia; y sobretodo potenciando, en cada persona y en cada acto, la vocación humanista y humanizante del ATENEO.

Mientras algunos no pasan del mero soñar y otros especulan con los intereses de los demás sin importarle la patria; nosotros, en el ATENEO, nos dedicamos a activar -mediante la fuerza construtiva y en base a convicciones firmes y sanas- confiando aún en la redención de nuestra patria. Conviene recordar que, después del Golpe del 02 y 03 de febrero de 1989, fueron muchas las instituciones que se fundaron (ong, sindicatos, movimientos, etc), pero que tuvieron una efímera duración, por una sencilla razón: no planificaron su destino y no tuvieron una administración honesta y transparente.

Queridos amigos, Miembros del ATENEO: Hace treinta años soñaba con todo lo expuesto, y hoy tengo el orgullo de ser participe -junto a ustedes- en su concreción. Nunca lo dije de boca para afuera -siempre procure ser modesto en mis expresiones- pero hoy, permítanme decir que -más que nunca- doy gracias a Dios y me siento honrado y muy orgulloso de pertenecer al ATENEO DE LENGUA Y CULTURA GUARANI, la institución educativa y cultural más grande y poderosa del Paraguay; y sobretodo de tener como compañeros de ruta a una generación de intrépidos paraguayos y paraguayas, protagonistas de la más importante y sistemática revolución cultural consumada en nuestro país.

 

 

(*)  Fundador del ATENEO DE LENGUA Y CULTURA GUARANI, y de sus Regionales. Presidente (Director General) del ATENEO en los períodos 1985/1987 – 1987/1989 – 1989/1991 – 1995/1997 – 1997/1999 – 2001/2003 – 2003/2005. Secretario General del ATENEO en los períodos 1991/1993 – 1993/1995 – 1999/2001. Email: dgo@paraway.net.py - ateneoguarani@tigo.com.py

EL GUARANI: INSTRUMENTO POLÍTICO PARA EL DESARROLLO SOCIAL DEL PARAGUAY

 

EL GUARANI: INSTRUMENTO POLÍTICO PARA EL DESARROLLO SOCIAL DEL PARAGUAY ( * )

Por David A. Galeano Olivera ( ** )

 

1. INTRODUCCIÓN

            1.1. Justificación

            Siempre nos llamó la atención el valor que por tanto tiempo tuvo la “educación informal” (la casa, la calle, los juegos colectivos, etc.), en el aprendizaje inconsciente y espontáneo de dos idiomas tan distintos como, sin dudas, lo son el Guarani y el Castellano, que coexisten en la vida de una sóla persona: el paraguayo.

            Este notable hecho demuestra sin necesidad de gran esfuerzo, como el ser humano puede aprender y practicar dos o más idiomas, sin que la “educación formal” sea precisamente la razón única y valedera para que el bilingüismo -en este particular- se convierta en un hecho y no sea permanente utopía.

            Cuando en Paraguay, el Ministerio de Educación -tras los Congresos Nacional de Educación realizados en 1992 y 1993- anunciaba la inminente implementación de la Reforma Educativa, desde 1994, mediante la Enseñanza Bilingüe (Guarani-Castellano) a partir de la Lengua Materna; fueron numerosos los “especialistas” e instituciones que lanzaron sus venenosos dardos en contra de la Enseñanza Bilingüe y más directamente en contra del Guarani.

            En varios encuentros que nos tocó protagonizar en distintos puntos de la geografía paraguaya, durante aquellos años, escuchamos a docentes enceguecidos por la ignorancia y el fanatismo, considerar al Guarani como el peor de los enemigos, como el futuro gigante obstáculo de la propia Reforma Educativa; en síntesis, para muchos docentes de aquel momento, el Guarani fue el kukulele, el luisô, el pombéro del nuevo proyecto educativo iniciado en 1994.

            Esta visión negativa, perversa -pero infundada- del Guarani nos llevó a un grupo de miembros del ATENEO DE LENGUA Y CULTURA GUARANI, ya desde 1988, a salir a diferentes departamentos, ciudades, compañías y barrios del país, procurando concienciar a la ciudadanía. ¿Cómo?, mediante la demostración de la importancia histórica, social y cultural del Guarani y, por consiguiente, de su indiscutible valor en la Reforma Educativa mediante la Enseñanza Bilingüe; siendo -en todos los casos- nuestro caballito de batalla el tema “diferencias gramaticales entre el Guarani y el Castellano: estudio contrastivo y su incidencia en la educación”.

 

            1.2. Planteamiento del Problema

            Los resultados del último Censo Nacional, practicado en el Paraguay, en el año 1992, evidenciaron que el 37% de la población de casi cuatro millones y medio de habitantes, es monolingüe Guarani, el 50% bilingüe (Guarani-Castellano), el 7% monolingüe Castellano y el 6% restante hablante de otras lenguas. Sin embargo, la educación hasta 1993 fue exclusivamente en castellano, incluyendo: clases, textos y exámenes, a cargo de docentes con tremendos problemas de comunicación oral y escrita en castellano. Aquel modelo educativo contribuyó perversamente a mantener a la mayoría de la población al margen de la educación, realidad ésta reflejada en la alta tasa de analfabetos, desertores y repitentes escolares. La consecuencia la soportamos aún en la actualidad ya que según la estadística del Ministerio de Educación y Cultura, el 67% de la población económicamente activa del Paraguay es analfabeta. ¿Cuál es una de las razones fundamentales de esa realidad?, la ausencia del Guarani en la Educación.

            Paradójicamente, hoy, gracias a la Educación Bilingüe, que parte de la enseñanza en lengua materna; numerosos niños de habla materna Guarani logran el aprendizaje crítico y democrático, que -sin ninguna duda- los conduce hacia el más preciado objetivo de cualquier ser humano: la libertad sustentada en el conocimiento. Pero lo más relevante de este hecho, es que ya tiene y tendrá una directa y valiosa incidencia -más que en el desarrollo individual- en el desarrollo socioeconómico, cultural y político del país. El Guarani se constituye pues en la actualidad en el componente más valioso de la Educación Bilingüe, implementada por el Ministerio de Educación de nuestro país, mediante la Reforma Educativa, iniciada en 1994.

            A fin de interpretar con mayor precisión la importancia de la Enseñanza Bilingüe en la educación y particularmente la incorporación del Guarani, planteamos los siguientes problemas: ¿Existen o no diferencias gramaticales entre nuestras dos lenguas oficiales?, y sí existieren, ¿qué incidencias positivas o negativas tienen en la labor docente y particularmente en la autoestima y la competencia intelectual de los estudiantes?.

 

            1.2. Hipótesis

            Tomando en cuenta el planteamiento del problema, se puede colegir que nuestros objetivos consistirán en demostrar las más notables diferencias que existen entre el Guarani y el Castellano, y su incidencia directa en la educación de los estudiantes que asisten en la actualidad a las escuelas paraguayas y participan de la Reforma Educativa, mediante la educación bilingüe.

            Siendo los aspectos señalados los hechos a demostrar, planteamos por ende éstas hipótesis:

            Hipótesis 1: Si se contrastan y analizan distintos aspectos de la fonología, morfología y sintaxis Guarani con los de la lengua castellana, entonces se deducirán varias diferencias gramaticales que existen entre ambas lenguas; e Hipótesis 2: Si los docentes de la Reforma Educativa comprendieran las diferencias gramaticales entre el Guarani y el Castellano fonológicas, morfológicas y sintácticas, entonces implementarán con pertinencia la educación bilingüe, hecho que incidirá en la competencia intelectual y autoestima de los estudiantes.

 

            1.4. Metodología

            El trabajo de investigación lo desarrollamos mediante la siguiente metodología. Para demostrar la hipótesis 1 utilizamos preferentemente las técnicas del análisis bibliográfico, la observación, el experimento y la contrastación; en otras palabras, tomamos un hecho específico del Guarani para contrastarlo con su correspondiente Castellano y viceversa, acudiendo -para ese fin- primero al análisis, y luego a la síntesis. Por cada hecho gramatical (ya sea fonológico, morfológico o sintáctico), anotamos su concepto y una serie de ejemplos de la cotidianeidad; y de la observación, experimento y la contrastación surgen las diferencias entre ambos idiomas.

            Por su parte, para demostrar la hipótesis 2 acudimos a la técnica del cuestionario o encuesta, cuyos resultados tabulamos en porcentajes, mediante una síntesis general.

 

2. DESARROLLO

            2.1. Hipótesis 1: Diferencias gramaticales entre el Guarani y el Castellano

            Podemos decir enfáticamente que las distintas lenguas y formas de comunicación humanas estudiadas, pueden ser clasificadas, entre otras, según sus características ya sean fonológicas, morfológicas y sintácticas. Así, según dicha clasificación hecha por la Lingüística, el Castellano es, junto a otras, una lengua de flexión; en tanto que el Guarani es lengua aglutinante y polisintética por excelencia. Este primer punto es fundamental, todo lo demás no hará sino confirmar certera diferenciación.

            Analicemos seguidamente algunos de los aspectos que tienen que ver con la FONOLOGÍA de ambos idiomas. De hecho, se afirma que el Castellano posee 24 fonemas o sonidos característicos, diferentes unos de otros (5 son vocálicos o vocales y 19 son consonánticos o consonantes). El Guarani, en cambio, posee 33 fonemas o sonidos característicos (12 son vocálicos y 21 son consonánticos).

            Para representar sus 24 fonemas el castellano se vale de 28, 29 ó 30 letras o grafemas; mientras que el Guarani representa sus 33 fonemas mediante 33 letras o grafemas. Por otra parte, el fonema /y/ (agua) del Guarani no existe en el Castellano, de allí que los Castellano-hablantes no pueden fonetizar correctamente palabras como "ryguasu" (dicen "riguasu"), o Yguasu (dicen "Iguasu"). Tampoco es propio del Castellano el fonema que en Guarani denominamos "puso" /'/ (consonante glotal), por lo que también los Castellano-hablantes tampoco pueden fonetizar correctamente la palabra "ku'a" = cintura (dicen "kua" = agujero), o "mbo'i" = picar, seccionar (dicen "mboi” = desvestir, desnudar).

            En Guarani, la clasificación fonética de los fonemas (orales y nasales) es muy importante, pues palabras como "oke" y "okê”, tienen significados diferentes "duerme" y "puerta" respectivamente, existiendo entre ambas voces del Guarani solo diferencias de oralidad y nasalidad en la vocal "e".

            Asimismo, las sílabas del Guarani se caracterizan por ser directas, es decir, que cada sílaba -y por consiguiente, la palabra- termina en cualquiera de las 12 vocales (ka-ra-ja // ja-gua // ka-mbu-chi). A diferencia del Castellano, las palabras del Guarani nunca terminan en consonante (car-tel // ár-bol).

            En cuanto a la MORFOLOGÍA podemos señalar que el Castellano distingue 9 clases o categorías diferentes de palabras (sustantivo, adjetivo, verbo, adverbio, pronombre, conjunción, interjección, preposición y artículo); en tanto que el Guarani distingue 8 categorías léxicas (sustantivo, adjetivo, verbo, adverbio, pronombre, conjunción, interjección y posposición), una menos que el Castellano. En la Morfología Guarani no existe el artículo; y por otra parte, la preposición del Castellano, en Guarani se denomina posposición: "aha ógape" = voy casa a (voy a casa), o "mombyry guive” = lejos desde (desde lejos).

            Las palabras del Guarani (por ejemplo, el sustantivo) tienen dos (tajýra, rajy), o tres (tesa, resa, hesa) formas para su uso.

Por otra parte, los adjetivos calificativos del Guarani son invariables en cuanto a género (masculino y femenino) y número (singular y plural), a diferencia de los adjetivos calificativos castellanos que sí pueden ser de género masculino o femenino y de número singular o plural; exigiendo la concordancia.

1. Pe karai yvate          = ese señor alto,          3. Umi karai yvate        = esos señores altos,

2. Pe kuñakarai yvate   = esa señala alta,        4. Umi kuñakarai yvate = esas señoras altas.

            En Castellano el adjetivo posesivo de tercera persona es "su"; en cambio, en Guarani dicho posesivo se expresa de 5 maneras diferentes: su ropa (ijao), su cabeza (iñakâ), su guitarra (imbaraka), su cara (hova), su cabello (hi'áva).

            En cuanto a la SINTAXIS podemos decir que en Guarani existe la construcción del genitivo, donde el poseedor precede a la cosa poseída, al contrario de la construcción Castellana. Techapyrâ:

Kalo rembireko ohókuri Ka'aguasúpe = Carlos esposa  fue Ka'aguasu a (La esposa de Carlos fue a Ka'aguasu).

Por otro lado, muchas oraciones en Guarani no tienen verbo "visible": cheakârasy = mi cabeza dolor (me duele la cabeza), kóva che róga = ésta mi casa (ésta es mi casa).

            Estos muy contados ejemplos nos pueden ayudar a entender que el Guarani fue y sigue siendo muy diferente al Castellano; requiriendo, por consiguiente, un estudio especializado y contrastivo. Señalemos por último, que estudios de esta naturaleza nos sirven para sostener fehacientemente que la Lengua Guarani encierra maravillosos y profundos conocimientos; que imponen su estudio científico.

 

            2.2. Hipótesis 2: La comprensión de las diferencias gramaticales por los docentes, favorecerá la educación bilingüe, incidiendo en la competencia intelectual y autoestima de los estudiantes.

2.2.1. Datos técnicos acerca de las cuatro encuestas practicadas

            1º) La técnica utilizada para seleccionar muestras es la denominada Muestreo por Conglomerado. Esta técnica consiste en aprovechar alguna concurrencia, es decir, una masa de personas que se reúnen casualmente; en nuestro caso concretamente para participar de una jornada pedagógica.

            2º) Las encuestas se realizaron en cuatro jornadas sobre el mismo tema: “La Educación Bilingüe en la Reforma Educativa Paraguaya”, realizadas de 08:00 a 16:00 horas. Las mismas incluyeron clases expositivas-demostrativas, trabajos grupales y plenarias.

            3º) Las jornadas fueron organizadas por las Coordinaciones de los Cursos de Lengua Guarani desarrollados por el ATENEO DE LENGUA Y CULTURA GUARANI en: San Juan Bautista (Misiones), Barrio San Pablo (Asunción), Edelira (Itapúa) y Tovatî (Cordillera).

            4º) Los coordinadores de las jornadas ni los encuestados estuvieron enterados que en el transcurso de la jornada se les solicitaría que respondan a las encuestas.

            5º) En cada una de las jornadas se practicaron dos encuestas, en dos momentos. Al inicio de las jornadas, previa las aclaraciones correspondientes a los participantes, se realizó -en cada caso- la primera parte de la encuesta; y al final -después de la exposición acerca de las diferencias gramaticales entre el Guarani y el Castellano, los trabajos grupales y la plenaria- se efectuó la segunda parte de la encuesta.

            6º) En los dos momentos se solicitó debidamente a los participantes responder de forma seria y responsable cada planteamiento de la encuesta, insistiendo en la necesidad de responder todo el cuestionario, procurando evitar abstenciones, de ser posible.

            7º) La encuesta en su primera parte planteó datos generales tales como: si ejerce o no la docencia, nacionalidad, si habla o no Guarani, y si estudió o no Guarani. Entre los datos específicos -en la primera parte- incluimos cuatro preguntas: si considera o no importante la inclusión del Guarani en la educación bilingüe; si considera o no importante la implementación de la educación bilingüe en la Reforma Educativa; si conoce por lo menos una diferencia gramatical entre el Guarani y el Castellano; y si considera que la comprensión de las diferencias gramaticales entre el Guarani y el Castellano, puede colaborar en su mejor desempeño docente o no. Estas cuatro preguntas específicas fueron presentadas otra vez, al final de las jornadas, a fin de estimar las actitudes positivas o negativas de los participantes acerca de dichas preguntas, a partir ya del conocimiento y comprensión de las diferencias gramaticales entre el Guarani y el Castellano.

            8º) Las encuestas practicadas fueron de cuestionario cerrado; es decir, teniendo como únicas opciones responder con “sí” o con “no”. Decidimos presentar este tipo de encuesta tomando en consideración que los cuatro planteamientos específicos no permiten -según nuestro criterio- respuestas vagas e imprecisas, más aún tomando en cuenta que los participantes son docentes y estudiantes de formación docente, vinculados actualmente a la Reforma Educativa y la educación bilingüe.

           

2.2.2. Aspectos relevantes de los resultados de las encuestas

                                   Total general de encuestados     :           245

Docentes en ejercicio    :           209 (85%)         Habla Guarani                          :           236 (96%)

Estudiantes de magisterio:        36 (15%)           No habla Guarani pero entiende :           6 (2,5%)

            No habla y no entiende Guarani  :           3 (1,5%)

            Que en el resultado inicial tan sólo el 12% de los encuestados manifestó conocer por lo menos una diferencia gramatical entre el Guarani y el Castellano, por haber participado de jornadas similares y sobre el mismo tema.

            En el resultado inicial sólo el 15% de los encuestados consideró que la compresión de las diferencias gramaticales entre el Guarani y el Castellano puede colaborar en su mejor desempeño docente; porcentaje que en el resultado final subió a 95%.

 

3. CONCLUSIÓN

La realización de este trabajo de investigación nos trajo a la mente, como en una película, todas aquellas reuniones, jornadas, seminarios y congresos que con varios compañeros llevamos a cabo, desde 1988, a lo largo y a lo ancho de nuestro país. Hoy “nos damos cuenta” que el análisis minucioso que en cada oportunidad hicimos del tema “diferencias gramaticales entre el Guarani y el Castellano”, ayudó a que muchos docentes cambiaran su actitud hacia el Guarani, en particular. El testimonio real y efectivo de todo cuanto señalamos, lo constituyen -sin duda- los miles de niños liberados que participan actualmente de la experiencia de la enseñanza bilingüe, en todos el país. Ellos ya son diferentes, pues son alegres, seguros, ellos levantan la mano y responden, y cuando retornan a sus casas comparten con los suyos sus experiencias escolares; sin síntesis, tienen una notable y muy valiosa competencia lingüística, particularmente en la Lengua Guarani. ¿Porque ocurre todo eso actualmente?, la respuesta es sencilla, porque “por fin” entienden las clases, los textos y los exámenes expresados en su lengua materna. Por todo lo expuesto, podemos igualmente sentenciar que hoy el Guarani ya no es el kukulele, el luisô o el pombéro de la Reforma Educativa, como unos cuantos querían.

            Por otro lado, ya son muy pocos los francotiradores, la gran mayoría de la ciudadanía -los docentes en particular- se “dan cuenta” que el aprendizaje a partir de la lengua materna -el Guarani es lengua materna mayoritaria en Paraguay- lejos de ser un obstáculo, es el instrumento liberador de tantos niños que viven en el país, y que tienen el derecho humano de progresar en el conocimiento, la ciencia, la tecnología y la cultura universal. En la actualidad, la mayoría de los docentes está consciente que el Guarani en las aulas no solo sirve para aprender cual es su abecedario y cuales son sus vocales y consonantes; sino que, afianza la autoestima, se convierte en el medio mas oportuno para acceder a la segunda lengua, y fundamentalmente -como ya anotamos- “libera” a los niños.

            De lo expuesto también se deduce que la enseñanza bilingüe en la Reforma Educativa, no debe apreciarse como “un simple proyecto educativo para aprender bien dos idiomas”; sino que, debe ser encarado en todo tiempo como el proyecto político que cooperará indudablemente en el fortalecimiento socioeconómico y cultural del país. Un país como el nuestro reducido al tercermundismo, sumido en la ignorancia y la miseria, solo podrá transitar hacia el desarrollo y la democracia, mediante el Guarani. No existe otro camino.

Finalmente, la experiencia de la enseñanza bilingüe nos enfrenta a una triste realidad que siempre habíamos sospechado y que hoy se demuestra por sí sola, a cada paso: el problema del paraguayo nunca fue el Guarani. El problema del paraguayo siempre fue el castellano.

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(*)    Este material es una síntesis del trabajo de tesis “Diferencias gramaticales entre el Guarani y el castellano: estudio contrastivo y su incidencia en la educación”; presentado y aprobado en el Curso de Postgraduación “Filología y Lingüística Guarani” (1998/9), realizado por la Escuela de Postgraduación de la Universidad Nacional de Asunción.

 

(**)   Profesor y Licenciado en Lengua Guarani. Presidente (Director General) del ATENEO DE LENGUA Y CULTURA GUARANI. Docente de la Universidad Nacional de Asunción. Escritor bilingüe. Traductor público (Guarani-Castellano).

             E-mail: dgo@paraway.net.py (particular) – ateneoguarani@tigo.com.py (laboral)

EL VALOR DE LA PALABRA EN LA CIVILIZACIÓN GUARANI

EL VALOR DE LA PALABRA EN LA CIVILIZACIÓN GUARANI

Por David A. Galeano Olivera (*)

1. Introducción

Convengamos en el inicio de esta exposición que el Guarani -hablado por la mayoría de la población del Paraguay- detenta en su historia las mayores y más violentas persecuciones, como ninguna otra lengua sufrió en la historia de la humanidad. Prueba de ello es que en los últimos cien años, los Guarani-hablantes padecieron todo tipo de atropellos verbales y físicos. Gente a quienes despectivamente se trataba de “guarango”, “campesino”, “indio” o “juruky’a”. Otros fueron castigados en las instituciones educativas, quedando en la escuela después de la hora de salida; o en la esquina de la sala de clase de plantón; o bien, recibiendo bofetadas; o recorriendo el patio escolar repitiendo “no voy a hablar más Guarani”, o arrodillándose sobre sal gruesa o avati tupi ku’i; o colgándose de una alambrada de púas, en la posición ñakyrâ y gritando a todo pulmón “estoy aquí por hablar Guarani”, o siendo sometidos a la degradante experiencia de bajar de grado o curso por hablar Guarani. Los ataques fueron despiadados, como el último  que el propio MEC pretendiera perpetrar sustituyendo el Guarani por el Jopara (mezcla de Guarani y Castellano) en la Reforma Educativa; con la excusa de que la tendencia de la filosofía educativa en materia lingüística apunta a la pragmática o funcionalismo, según la cual debe enseñarse el Guarani que es hablado cotidianamente, aunque “eso” sea una mezcolanza sin pie ni cabeza.

Con ese pretexto, en 1999, el MEC inició una campaña que debía inicialmente presenta al Guarani como “muy dificil” o “muy complicado” en la enseñanza, para luego -tal como ocurrió- incorporar el supuesto Guarani Paraguayo o jehe’a (mal llamado jopara) en la enseñanza. Lo llamativo del caso es que solo el Guarani Paraguayo fue incorporado; en cambio, del Castellano-paraguayo nadie se acordó; pese a que la expresión pragmatica del castellano en el Paraguay nos hace decir locuciones como venína un póo // avisáleke taén a tu aguela // que hora pio tené hina vo; lo que demuestra que todos los paraguayos aulámos masiado bien lóo el cateláño. De cualquier  manera, sería dificil encontrar a, por lo menos, un Profesor de Castellano que enseñara ese disparate llamado castellano paraguayo; o que en adelante enseñara a escribir “se bende carvón”, “ay yelo”, “se arquila salones comersiales”, “se ase compostura de sapato”, pese a que así están escritos innumerables avisos, como fiel reflejo del pragmatismo del Castellano en el Paraguay.

Empecinado con el Guarani Paraguayo o jehe’a (mal llamado jopara), el MEC imprimió en el 2004 otra cantidad impresionante de libros escritos en el horrible jehe’a, supuestamente para el fortalecimiento de la educación bilingue. En dichos libros encontramos las “nuevas” palabras Guarani. Así, “mayo” en adelante se escribirá y se dirá “májo”; por su parte, “marzo” será “márso”; “agosto” será “agóto”; Tembién se dirá y escribirá “che papá”, “che mamá”, “ñande ha’e persóna”, “sírkulo”, “kostumvre”, “intelihensia”, “Rramos Rroméro”, “diytado”, “kláse”, “estratégia - estratéhia”,”aprendisáhe”, “sosieda”, “arrójo”  y así... varios otros descomunales disparates. Otra perla de la nueva propuesta de enseñanza bilingüe consiste en cómo escribir la palabra castellana “exponente”. Según los sesudos autores de esta “joya”, dicha palabra se deberá escribir “eksponénte (eks-po-nén-te)”. Sin embargo, cualquiera sabe que el Guarani se caracteriza por la silabación directa (vocal sola o consonante más vocal), por lo que las sílabas del Guarani nunca terminan en consonante. En consecuencia, las sílabas terminadas en consonante constituyen una dificultad fonética para el Guarani-hablante. No podrá pronunciarlas o tendrá dificultades cuando lo haga. En todo caso, y solo a modo de análisis, lo máximo que un Guarani-hablante podría decir es ey-po-né-nte, pero nunca eksponénte. Por lo mismo, es incorrecta la nueva palabra “provléma”, ya que en el Guarani no existen las sílabas con pr, y tampoco existen las sílabas con bl. En el peor de los casos, en lugar de “provléma”, el paraguayo diría “poléma (po-lé-ma)”. Aunque todos sabemos que el paraguayo dirá “aike peteï javoráipe” o “tuicha ko apañuái” o “ko pa’ä ndaijapýrai”. Es una lástima que el Guarani sea manoseado y degradado de esa manera. Es una pena.

                Desde setiembre de 2004, a raíz del triste episodio de la publicación de esos pseudolibros, me dediqué a recorrer varios distritos del país, así: Itaugua, Fernando de la Mora, San Juan Bautista, Aregua, Villarrica, Ka’aguasu, Ciudad del Este, Arroyos y Esteros, Tovatï, Eusebio Ayala, San Lorenzo, Edelira, Lambare, Encarnación, Villa Hayes, Pastoreo y Ky’ÿindy procurando explicar la situación de peligro que atravezó y atravieza el Guarani al ser sustituido por el Guarani Paraguayo o jehe’a. Grande y feliz fue mi sorpresa al constatar -en cada encuentro- la firme decisión de los Docentes de Guarani de no aplicar dicho nuevo modelo, elaborado por el MEC en forma inconsulta y sobretodo arriesgando la vida de nuestro avañe’ë. En todas esas comunidades, de forma libre y espontánea, los participantes suscribieron categóricos pronunciamientos de rechazo a la nueva propuesta de Educación Bilingüe. A tanto llegó el rechazo y el malestar que, en una jornada hecha en Guarani Róga, una docente del ATENEO residente en Mbujapey, me entregó la Resolución de la Junta Municipal de ese Distrito que prohibía la implementación del jehe’a en el Municipio y rechazaba el proyecto del MEC. Sin embargo, la impresión más fuerte la experimenté en una jornada sobre el tema, realizada en Asunción y dirigida a Maestros Indígenas.

 2. Desarrollo

                2.1. La Jornada

Ante la solicitud de exponer a los Maestros y Líderes Indígenas la situación del Guarani en el contexto de la nueva propuesta de Educación Bilingüe del MEC, me hice presente en la jornada. Con la mayor objetividad posible les expuse la situación. A medida que hacía los comentarios y proyectaba las transparencias observaba en sus rostros cierta tristeza y la sensación de preocupación. De cuando en cuando hacían ciertos comentarios en voz baja, entre ellos. En el grupo pude reconocer a tres indígenas Mbya Guarani, con quienes 20 años atrás, tuve la ocasión de compartir experiencias en sus comunidades, ubicadas hacia San Pedro y Ka’aguasu.

                Al terminar mi exposición, salimos a un receso; y fue el momento en que nos saludamos y conversamos recordando viejos tiempos. Nuestra alegría fue grande al reencontrarnos después de mucho. Lentamente la conversación se centró en el tema que les preocupaba, la propuesta de Educación Bilingüe del MEC. Llegó un momento, en que uno de ellos me dijo: “Mba’éiko pejapo peë jurua Guarani ñe’ëre. Peë niko pehekýi orehegui upe ore ñe’ë ha pemongy’a orehegui. Peipuru Guarani peporoja’o hagua, pejoja’o hagua, péicha pemongy’a. Péva ndaha’evéima Guarani. Oréniko romomba’eguasu ko’ágaite peve upe ore ñe’ë, ore ojoapytépe. Guarani niko hekokatu ha hekopotï. Ko’ága -peë pembyaihaguére Guarani- umi ñande’ÿva -oikuaaporä’ÿre avei- ombojáta orerehe ha he’íta hikuái orerehe ore orejuruky’aha ha ore orerekomaräha”. Mientrás él hablaba yo lo observaba y podía sentir su dolor al reflexionar sobre el Guarani. Él se sentía impotente y rabioso. Le dolía en el alma las agresiones que históricamente los paraguayos cometimos contra el Guarani; a las que hoy se sumaban -según sus expresiones- estas aberraciones que el MEC propone como Guarani.

                2.2.  La palabra no falsea ni engaña

                Cuando volví a casa me puse a meditar en aquellas sentidas y sabias palabras de Lider y Maestro Indígena, recordando que para ellos la palabra es sagrada; por consiguiente, con profundo valor religioso; concepto éste desconocido por nosotros o no usual entre nosotros actualmente. Ellos -a través de la palabra- solo pueden decir la verdad. Por eso, cuando le ponían o le ponen el nombre a un lugar no mienten ni imaginan sino que estampan mediante la palabra las características más exactas del sitio, así: Suruvi’y, Ka’arëndy, Jaguaretekua, Yvyhündy o Jukyty. Por otro lado, la palabra solamente se pronuncia cuando es absolutamente necesario. El ñe’ëngatu u orador es aquel que tiene el “don de la palabra”; en otros términos, es el “virtuoso de la palabra”.

                Precisamente, Cadogan en su Ayvu Rapyta nos evidencia el valor de la palabra, ya que luego que Ñande Ru Papa Tenonde asumió la forma humana “de la sabiduría contenida en su propia divinidad, y en virtud de su sabiduría creadora, Nuestro Padre El Primero concibió el origen del lenguaje humano. De la sabiduría contenida en su propia divinidad, y en virtud de su sabiduría creadora, creó nuestro Padre el fundamento del lenguaje humano (la palabra) e hizo que formara parte de su propia divinidad. Antes de existir la tierra, en medio de las tinieblas primigenias, antes de tenerse conocimiento de las cosas creó aquello que sería el fundamento del lenguaje humano e hizo el verdadero Primer Padre que formara parte de su propia divinidad”. Por eso, la palabra es sagrada, porque la palabra es Dios y Dios es la palabra. En cada palabra se manifiesta Ñande Ru y no cualquier cosa. Ésa es la razón del porqué son poco habladores. Cosa que mucha gente “blanca” no conoce al no conocerlos. Hasta hoy, aludiendo despectivamente al indígena, tratamos de ava a aquella persona tímida y “maleducada”. Nada más lejos de la verdad. En realidad, los indígenas no hablan sencillamente porque respetan la palabra. Eso no significa que ellos sean maleducados, malos o poco sociables. Forma parte de su ñande reko.

                2.3. El No’övusu  

                Precisamente, una anécdota que suelo contar -y que ocurrió 20 años atrás con uno de los Maestros presentes en la jornada, cuando eso era Mburuvicha de su comunidad- es aquella en la cual, después de mucho insistir y sobretodo de habernos ganado su confianza, un día nos invitaron a participar de un no’övusu o asamblea de líderes o Mburuvicha, una especie de cumbre presidencial, donde tratan cuestiones de interés general. Es un encuentro privado, sólo reservado a ellos. Llegamos al sitio, en la zona de Guajayvi (San Pedro) y nos ubicaron a más o menos 15 metros del opy o sitio de la reunión. Fuimos advertidos de que no debíamos acercarnos más y también se nos dejó clara constancia de que el sólo hecho de participar como observadores, debía ser considerado por nosotros como un privilegio especial, que ellos nos concedían. Yendo al caso concreto, recuerdo que los líderes llegaron de grandes distancias, de a pié (15, 30, 50 y más kilómetros) para aquel no’övusu. Estuvieron 11 en total. Nadie nos explicó cómo se avisaban para participar de estos encuentros ni porqué las reuniones se realizaban precisamente en dicho lugar. En fín, el primer día, un martes, se sentaron en unos apyka puku jere acompañados de sus mujeres y debidamente ataviados. Estuvieron todo el día sin decirse una sola palabra, absolutamente nada. Se levantaron del sitio solamente para comer o para cumplir sus necesidades. El día siguiente ocurrió lo mismo. Y el tercer día, como a la mediatarde, uno de ellos -el inspirado- se puso de pie y solamente pronunció tres palabras: “ko’ága ñañemityva’erä avati”. Después de escucharlo, todos se pusieron de pie y retornaron a sus comunidades. Imagínense, se reunieron tres días únicamente para escuchar tres palabras, palabras sagradas; o sea, la manifestación de Ñande Ru, al decir de Cadogan.

                2.4. La idea de la perfección

                Por otra parte, al ser capaces de concebir el Ñe’ëngatu o palabras perfectas, podemos deducir que también interpretan lo que es la perfección o la plenitud, resumida en la raíz katu o ngatu. El concepto de la perfección es algo que les apasiona. Es su razón de ser. Basta recordar que en el Alto Parana y Kanindeju viven los Ava Guarani o Avakatu o Avakatuete (donde ete es superlativo), es decir, personas perfectas o plenas. Debemos aclarar que ellos -entre sí- se autodenominan de esa manera y no aceptan la denominación de Ava Chiripa, nombre con el cual se los bautizó, desde afuera. Resulta claro que ellos no vienen a especular con aquello de que somos perfectibles o que debemos vivir procurando el camino de la perfección. Es por ello que los Avakatu o Ava Guarani están obligados moral y éticamente a practicar lo correcto, el error solo puede ser una casualidad.

                2.5. El error se puede subsanar

                De lo mencionado en la parte final del párrafo anterior se desprende la antigua tradición del tera’o o el cambio de nombre. Antes, debemos convenir que para el indígena todo está en el nombre. El nombre es lo máximo, es la persona. Por eso cuando cometen alguna imperfección -que no debe ser reiterada o cotidiana- la tendencia social les obliga a -en una ceremonia- sacarse el nombre con el cual cometieron la imperfección y ponerse uno nuevo, sin manchas, que les garantice nuevamente su condición de avakatu. Basado en esta tradición, Decoud Larrosa optó por la palabra tero (tera’o) para nombrar al sustantivo en Guarani, refiriéndose al sustantivo como la palabra esencial; que al igual que el nombre en los indígenas, es la esencia de la persona; es decir, el nombre es la persona misma.   

                2.6. El sabio Bertoni  descrubre la sociedad de sus sueños y la describe en la Civilización Guarani

Proveniente de una familia liberal, Moisés Bertoni abrazó desde pequeño los principios de esa ideología política. Pero sus años en la universidad lo llevaron hacia otros rumbos. Aún ligado al ala izquierda del Partido Liberal, de la mano del geógrafo socialista francés Eliseo Reclus, el joven Moisés se adentró en las ideas del socialismo anárquico y por consejo de Reclus, Bertoni viajó a América a fundar una colonia donde poner a prueba las nuevas ideas sociales y políticas. Bertoni impregnó entonces su vida con las ideas proclamadas por los utopistas, quienes le hicieron ver a la sociedad que lo rodeaba como una sociedad corrupta que no ofrecía nada a sus hijos. En 1882 partió hacia América, a la cual llegó después de 22 meses de viaje, concretamente a la Argentina. Allí entusiasmó al Presidente Julio Argentino Roca con su proyecto. Éste le concedió tierras en la actual Provincia de Misiones, a donde arribó en 1884. Tres años permanecieron en esa zona. Durante esos años se acentuaron los acosos por parte de varios interesados en las tierras concedidas a Bertoni. Una noche -cuando incendiaron sus viviendas- los Bertoni se fugaron al Paraguay, llegando a Jaguarasapa (Itapúa), para -tiempo después- asentarse definitivamente en el actual Pto. Bertoni (Alto Parana), donde -poco a poco- Bertoni quedó sorprendido y maravillado de la cosmovisión y de la manera de vivir de sus vecinos, una comunidad Mby’a-Guarani. Conceptos como que la tierra, las plantas y los animales no tienen dueño (porque este no es el final de la vida, sino el tránsito hacia otra); o el valor dado al desarrollo de las virtudes espiritules y morales (por sobre las materiales. Esta sociedad no conocía el dinero, ni le importaba. Tampoco conocía la compra-venta. Ellos vivían y viven para “ser” no para “tener”); o el respeto a la naturaleza  (no admitían la caza indiscriminada o la tala de bosques y plantas); o el concepto de la vida presente (por eso ko’ërö es solo una posibilidad, es “si amanece”); etc. fueron pruebas de oro para Bertoni, en su afán de demostrar la factibilidad de una sociedad justa, solidaria y democrática. Inspirado en los Ava Mby’a desarrolla sus valiosos y asombrosos estudios sobre la Cultura Guarani, que se sintetiza con la publicación de “La civilización Guarani” (1922).

Cabe destacar que Moisés Santiago Bertoni nació en 1857, en Lottigna (Suiza). En 1875, por presión de su padre, Ambrosio Bertoni, respetado abogado; Moisés ingresó a la Universidad de Ginebra a estudiar Derecho. Paralelamente, tomó cursos de clasificación botánica. Falleció el 19 de setiembre de 1929. A lo largo de sus 72 años, Moisés Bertoni realizó un total de 524 publicaciones, de las cuales 107 se editaron en Suiza, 28 en Argentina y 389 en el Paraguay. Cabe destacar que Bertoni -ilustre y sabio hombre de ciencia, reconocido internacionalmente- dedicó gran parte de su vida a promocionar, con profunda convicción, la Cultura Guarani por considerarla el reflejo de la milenaria, justa, solidaria, democrática y evolucionante Civilización Guarani.

3. Conclusión

                A mediados de 2004, con la excusa de una supuesta propuesta, el MEC disponía, en principio, el uso obligatorio de libros escritos en el supuesto Guarani-paraguayo o jehe’a e iniciaba una campaña compulsiva de “capacitación docente”, basada en dichos materiales. De esa manera se intentaba facilitar la vida a una criatura mal formada y mal parida. Sin embargo, gracias a la reacción ciudadana que expresó su rechazo masivo a ese despropósito del MEC, su aplicación no pasó de ser una propuesta. Pero se agregó una agresión más al Guarani, sumada a las varias ya sufridas; esta vez perpetrada por el mismísimo Ministerio de Educación. Además, quedan para el ”recuerdo” una partida de libros mal impresos, como testimonio de la malversación de los fondos del Estado Paraguayo.

                Definitivamente, el MEC no tiene derecho a degradar y corromper gratuitamente al Guarani, de la manera que lo viene haciendo. En todo caso, a ley pareja nadie se queja. Que haga lo mismo con el castellano; así, se enseñará Guarani-paraguayo y Castellano-paraguayo, para que -a corto plazo- nos constituyamos en el hazmerreir de todos. Me ratifico en que el supuesto Guarani-paraguayo o jehe’a (mal llamado jopara) no es otra cosa que la fiel demostración de nuestra pereza lingüística e intelectual. El jehe’a es el sinónimo del vaivai y de la ley del menor esfuerzo. El jehe’a no es ni Guarani ni castellano. El jehe’a es el sinónimo de nuestra mediocridad. En el Paraguay que debemos cambiar todo es jehe’a, como la leche que nunca es pura (mitad leche, mitad agua). Pese a ello, el MEC optó por el jehe’a, demostrando con ello la ausencia de una verdadera intención de mejorar socialmente. En síntesis, el jehe’a es más de lo mismo, y digo esto porque -más allá de los buenos propósitos de la Reforma Educativa- nuestra educación no ha mejorado. Sin embargo, todavía estamos a tiempo, por lo que deberíamos empezar por reordenar la enseñanza bilingüe, sustituyendo a ese efecto la enseñanza del jehe’a por la correcta enseñanza del Guarani, solamente así -gradual y progresivamente- podremos aprender lo que éticamente es correcto, académico y científico; y construiremos el país en serio, que todos queremos. Sin dudas, el Guarani puede ayudarnos extraordinariamente a lograr ese ideal elevado; es por eso que la enseñanza del Guarani no debe apreciarse como “un simple proyecto educativo para aprender un idioma”; sino que, debe ser considerado como el instrumento político que cooperará en el fortalecimiento socioeconómico y cultural del país. Un país como el nuestro reducido al tercermundismo, sumido en la ignorancia y la miseria, sólo podrá transitar hacia el desarrollo y la democracia, mediante el Guarani. No existe otro camino.

Nuestras reflexiones sobre el valor de la palabra entre sus verdaderos dueños: los Guarani; y por otra parte, en la experiencia de un ciudadano universal: Moisés Bertoni; pueden ayudarnos a visualizar claramente porqué es imperativo cuidar la lexicología de nuestro avañe’ë y no caer en el jehe’a que el Ministerio de Educación presentó como Guarani. Hoy -que mucha gente estudia y manifiesta su aprecio hacia el Guarani- debemos redoblar esfuerzos para fortalecer su difusión correcta y científica. Pese a todo, creo que el Guarani hoy está fuerte y rejuvenecido, no solo en nuestro país; sino que, forma parte del interés de prestigiosas universidades y centros de investigación del mundo; asimismo, ya ganó varios sitios en internet, herramienta poderosa para la promoción y el fortalecimiento de la cultura a nivel universal. Finalmente, y que quede claro, siempre debemos analizar e interpretar a la Lengua Guarani a partir de la propia Cultura Guarani, caso contrario solo colaboraríamos en su progresiva, injustificable e imperdonable degeneración.

                   

(*)  Presidente (Director General) del ATENEO DE LENGUA Y CULTURA GUARANI. Profesor y Licenciado en Lengua Guarani. Docente universitario. Escritor bilingüe. Traductor público. E-mail: dgo@paraway.net.py (particular) - ateneoguarani@tigo.com.py

DIFERENCIAS GRAMATICALES ENTRE EL GUARANI Y EL CASTELLANO

 

DIFERENCIAS GRAMATICALES ENTRE EL GUARANI Y EL CASTELLANO

Ohai: David A. Galeano Olivera ( * )

 

A. INTRODUCCIÓN

            El tema que analizaremos “Diferencias gramaticales entre el Guarani y el Castellano” tiene por objetivo demostrar las más notables diferencias gramaticales que existen entre ambos idiomas, que conviven en el mismo tiempo y espacio: el Paraguay contemporáneo. Siempre nos llamó la atención el valor que por tanto tiempo tuvo la “educación informal” (la casa, la calle, los juegos colectivos, etc), en el aprendizaje inconsciente y espontáneo de dos idiomas tan distintos como, sin dudas, lo son el Guarani y el Castellano, que coexisten en la realidad de una misma persona el (la) paraguayo (a).

            Este notable hecho demuestra sin necesidad de gran esfuerzo, como el ser humano puede aprender y practicar dos o más idiomas, sin que la educación formal sea precisamente la raón única y valedera para que el bilingüismo -en este caso particular- se convierta en un hecho, y no sea permanente utopía.

 

Â. DESARROLLO

1. Tipología lingüística del Guarani y del Castellano

            El Guarani no es lengua igual al Castellano. Ya son diferentes en su tipología, pues el Guarani es una lengua predominantemente polisintética; en cambio, el Castellano es una lengua predominantemente flexiva.

 

2. Diferencias fonológicas                  (algunas diferencias…)

            2.1. La vocales

            El Guarani posee 12 vocales, divididas en: 6 vocales orales (a, e, i, o, u, y) y 6 vocales nasales (â, ê, î, ô, û, ÿ). La presencia de las vocales orales y nasales de hecho ya marca diferencias fonéticas y sobre todo semánticas en la constitución de las palabras:

            Pyta (talón, detener/se) : che chepytarasy /// epyta upépe

            Pytâ (rojo)                    : pe karai ikamisa pytâ asy

            Oke (duerme)               : Chive okehápe okororô

            Okê (puerta)                 : emboty amo okê

            O (sufijo de privación)    : Kame ohogue’o typycha hû imemby reviro’óre

            Ô (húmedo)                  : umi ao he’ô gueterei

            Pytu (aliento)                : ha’i ipytupa iko’êvo

            Pytû (oscuro)                : oky mboyvemi iñipytûmbásapy’a

            El Castellano en cambio solo posee 5 vocales (a, e, i, o, u), todas orales. En conclusión, podemos afirmar que el Guarani -con respecto al Castellano- posee un sistema vocálico muy rico.

 

            2.2. El caso de la consonante “ F ”

            En el Castellano la “F” es una consonante labiodental fricativa sorda; en tanto que, en Guarani es de poco uso, ya que no es un fonema propio del Guarani. El hablante Guarani, cuando se trata de la “F”, acude al recurso de la sustitución, cuando pronuncia palabras de orígen castellano que en su estructura poseen la “F”. En Guarani, habitualmente, la “F” es sustituida por la “S”. Así:

                        Fideo es sustituida por Sideo

                        Fiambre es sustituida por Siambre

                        Felipe es sustituida por Selipe

                        Filemón es sustituida por Silemón

                        Sofía es sustituida por Sosía

 

2.3. El caso de la consonante “ L ”

            En el Castellano la “L” es una consonante alveolar fricativa sonora; en tanto que, en Guarani también es de poco uso, ya que no es un fonema propio del Guarani. El hablante Guarani, cuando se trata de la “L”, acude igualmente al recurso de la sustitución; es por ello que, en Guarani la “L” es sustituida por la “R”. Así:

                        Almacén es sustituida por Armacén

                        Alto es sustituida por Arto

                        Alquiler es sustituida por Arquiler

                        Alcancía es sustituida por Arcancía

 

2.4. El caso de las consonantes compuestas

            En el Castellano es común el uso de consonantes compuestas; es decir, dos consonantes con una, dos o tres vocales en la misma sílaba. Ejemplos: bl, br, cl, cr, fl, fr, gl, gr, pl, pr, tl, tr. Por su parte, en el Guarani debe pronunciar palabras castellanas con cualquier consonante compuesta, se encuentra ante terribles dificultades fonéticas, viéndose obligado a acudir a la sustitución y adaptación. Ejemplos:

                        Problema es sustituida por Poléma

                        Indeleble es sustituida por Indeleule

                        Hablamos es sustituida por Aulamos

                        Imposible es sustituida por Imposiule

 

2.5. La acentuación

            En el Castellano predominan las palabras con acentuación llana, grave o breve; en tanto que, en el Guarani predominan las palabras con acentuación aguda. Este hecho es muy importante pues, al igual que todos los casos hasta ahora descriptos, tiene una incidencia notable y decisiva en la expresión del hablante. Ejemplos:

                        Vaca del castellano, en Guarani se pronuncia Vaka

                        Caballo del castellano, en Guarani se pronuncia Kavaju

                        Camisa del castellano, en Guarani se pronuncia Kamisa

                        Conserva del castellano, en Guarani se pronuncia Kosereva

 

3. Diferencias morfológicas                (algunas diferencias…)

            3.1. El sustantivo: forma y tiempo

            Ciertas palabras del Guarani, como el caso concreto de los sustantivos oscilantes, tienen dos (tajýra / rajy) o tres (tesa / resa / hesa --- óga / róga / hóga) formas para su uso, de allí la denominación de sustantivos biformes y triformes respectivamente, y tienen incidencia directa en la sintaxis y en la semántica. En cambio, en el Castellano por más que algunas palabras tengan dos o más formas, las mismas no inciden en la sintaxis o semántica, por ejemplo: hierro (fierro).

            Por otra parte, en Guarani el sustantivo puede tener una marca temporal, es por ello que se describen las denominadas formas atentes: 1)Presentiva (ao), 2)Preteritiva (aokue); 3)Futuritiva (ao), y 4)Frustrativa (aprângue). Este fenómeno es un hecho característico del Guarani, no ocurre así en el Castellano.

 

3.2. El adjetivo posesivo de tercera persona

            El adjetivo posesivo de la tercera persona del Guarani, también denominado índice de posesión de tercera persona, tiene diferentes formas que se usan tomando en cosideración las características del sustantivo al cual se refieren. Esta es también una peculiaridad del Guarani que no existe en el castellano. Ejemplo:

                        Su ropa es Ijao,

                        Su cabeza es Iñakâ,

                        Su cara es Hova,

                        Su patio es Ikorapy,

                        Su cabello es Hi’áva

            En Guarani la “ ij “ (ijao) se utiliza con sustantivos orales; que empiezan en vocal y tienen acentuación tónica final. En cambio, la “ “ (Iñakâ) se usa con sustantivos nasales; que empiezan en vocal y tienen acentuación tónica final. Por su parte, la “ h “ (hova) se utiliza con sustantivos triformes. En tanto que, la “ i “ (ikorapy) se usa con cualquier otro sustantivo que no empiece con la “ t “ u “ o “ móvil inicial. Por último, la “ hi’ “ (hi’áva) se utiliza con sustantivos orales o nasales que empiezan en vocal tónica inicial.

 

3.3. El paradigma verbal

            En este caso de diferencia no entraremos a analizar los diferentes procesos que tienen que ver con la polisíntesis Guarani y la flexión Castellana. Centraremos sí nuestra atención en la forma en que se conjugan los verbos en ambos idiomas, ya que existe una notable y radical diferencia, tomando en cuenta que en Guarani los afijos que señalan número y persona ocupan una posición prefija al verbo; en tanto que, en el Castellano los morfemas que, entre otros, indican número y persona ocupan una posición sufija al verbo. Ejemplos:

                        Aguata             =                      Camino

                        Reguata           =                      Caminas

                        Oguata             =                      Camina

                        Jaguata            =                      Caminamos

                        Roguata           =                      Caminamos

                        Peguata           =                      Camináis

                        Oguata             =                      Caminan

 

4. Diferencias sintácticas                                (algunas diferencias…)

            4.1. La concordancia entre el sustantivo y el adjetivo calificativo

            Los adjetivos calificativos del Guarani no poseen variaciones ni de número ni de género. Por ejemplo, el adjetivo calificativo yvate, tiene una sola forma para su uso; por consiguiente, la concordancia entre el sustantivo y el adjetivo calificativo, no existe en el Guarani. En cambio, en el Castellano los adjetivos calificativos sí poseen variaciones de número y género, así por ejemplo: alto, alta, altos, altas, en directa relación de concordancia con el sustantivo al cual se refieren. Así:

                        Karai yvate                               =                      Señor alto

                        Karaikuéra yvate                       =                      Señores altos

                        Kuñakarai yvate                        =                      Señora alta

                        Kuñakaraikuéra yvate                =                      Señoras altas

 

4.2. Los afijos del Guarani en la sintaxis del Castellano hablado en Paraguay

            Otro hecho interesante que demuestra la interferencia del Guarani en la sintaxis Castellana, lo constituyen ciertos morfemas sufijos del Guarani, que son usados inconscientemente y son prácticamente inevitables en la sintaxis del denominado Castellano Paraguayo. Así, predominan en las palabras castellanas la adición de los sufijos: ke, na, piko (iko – pa), hína, ite. Ejemplos:

                        -Veníke mañana junto a mi

                        -Lleválena este regalo a tu mamá

                        -Quépiko (quéiko – quépa) te dijo ese señor

                        -José veniahína del centro cuando ocurrió el accidente

                        -La señora no sabiaite lo que decía

 

4.3. Las traducciones del Guarani al Castellano

            Resulta muy interesante analizar los casos de traducción del Guarani al Castellano; ya que los paraguayos pensamos en Guarani y traducimos dichos pensamientos al Castellano. A continuación presentamos tres casos concretos, que demuestran fielmente que por más que una persona no hable Guarani, sus expresiones castellanas no son otra cosa que la traducción del Guarani al Castellano, hecho que ya forma parte de la conciencia colectiva.

            El caso del “un poco”. Es el caso del sufijo Guarani “mi que al ser traducido al castellano, se convierte en “un poco”. Es prácticamente imposible encontrar un paraguayo que deje de utilizar en su locución diaria expresiones como “vení un poco” (Ejumi), “prestáme un poco” (Eipurukami chéve), y “decíle un poco” (Eremi chupe).

El caso del “de balde”. Es el caso del sufijo Guarani “rei que al ser traducido al castellano, se convierte en “de balde”. También -como en los dos casos anteriores-  cotidianamente podemos escuchar expresiones como: “vino de balde” (Ourei), “le llevó de balde” (Ogueraharei chupe), y “le pegó de baldeite” (Oinupâreiete chupe).

 

CH. CONCLUSIÓN

            Los pocos casos que expusimos de diferencias gramaticales entre el Guarani y el Castellano, nos ubican ante una realidad concreta: que pese a la coexistencia en una situación de bilingüismo, el Guarani y el Castellano son gramaticalmente muy diferentes. Por consiguiente, si le reconocemos al castellano su identidad lingüística, justo será también reconocerle al Guarani sus peculiaridades, otorgándole su autonomia lingüística. No se puede medir al Guarani con la misma vara con que medimos al Castellano, ni mucho menos pretender enseñar Guarani con las reglas gramaticales del Castellano.

 

(*)  Docente universitario. Presidente (Director General) del ATENEO DE LENGUA Y CULTURA GUARANI. Profesor y Licenciado en Lengua Guarani. Escritor bilingüe. Traductor público. E-mail: dgo@paraway.net.py - ateneoguarani@tigo.com.py